Las medidas de un paso de cebra

Las medidas de un paso de cebra

¿Has cruzado un paso de cebra y te has preguntado cuáles deben ser sus medidas? Conoce su origen, las medidas que deben tener, y dónde y cómo se regulan.

¿Paso de cebra o de peatones? Todos estamos acostumbrados a verlos y a pasar por ellos, y los llamamos indistintamente. Pues bien, realmente es lo mismo, el de cebra es un tipo de paso de peatones.

El primero se pintó en la ciudad inglesa de Slough en 1951, y el más famoso y conocido por todos es el inmortalizado por los Beatles, situado en la calle Abbey Road, en Londres, que aparece en el disco del mismo nombre del año 1969.

Pese a que todos los utilizamos muy a menudo, no todo el mundo conoce las características que deben tener ni donde se regulan.

¿Qué medidas tiene un paso de cebra?

Como hemos visto, el paso de cebra es una zona de intersección entre la dedicada a la circulación rodada y la dedicada al tránsito peatonal, y cruza la calzada por la que circulan los vehículos.

Son, por tanto, espacios compartidos por peatones y vehículos en los puntos concreto donde se cruza el itinerario del peatón y el del vehículo de que se trate.

En España, el paso de cebra más grande en cuanto a anchura se encontraba hasta el año pasado en Madrid, en concreto en la Gran Vía, con 25 metros de distancia entre las líneas transversales que separan a los peatones del tráfico.

Sin embargo, en 2018 fue superado por el que se instaló en la localidad de Cangas de Morrazo, en Pontevedra, con 40 metros, instalado por el Ayuntamiento con la idea de reivindicar la zona como peatonal, ante la imposibilidad de instalar un puente.

Este tipo de marca vial se señaliza con unas bandas paralelas a la acera, que se pintan sobre la calzada en color blanco y de 0,50 metros. Esta pintura debe mantener el color, nos ser deslizante para evitar accidentes y resistente para evitar desgastarse con la circulación de vehículos.

Para definir los límites de este tipo de marca vial no hay mucho acuerdo, porque tiende a confundirse el concepto de vado y el de paso peatonal. No obstante, suele primar como criterio general para la anchura del mismo la longitud total de los vados que lo limitan y va a coincidir con la longitud de las bandas que señalizan el correspondiente paso de cebra.

 ¿Qué dice la Ley sobre los pasos de cebra?

El Reglamento General de Circulación regula en los artículos 166 y siguientes las marcas viales, y define expresamente como debe ser un paso de cebra.

Así, indica en su apartado primero que “las marcas sobre el pavimento, o marcas viales, tienen por objeto regular la circulación y advertir o guiar a los usuarios de la vía, y pueden emplearse solas o con otros medios de señalización, a fin de reforzar o precisar sus indicaciones”

A su vez determina que “las marcas viales pueden ser marcas blancas longitudinales, marcas blancas transversales, señales horizontales de circulación, otras marcas e inscripciones de color blanco y marcas de otros colores”.

Pese a que pueda parecer que es posible la utilización de otros colores en los pasos de cebra, no es así. De hecho, en algunas localidades, los Ayuntamientos han añadido a las bandas blancas transversales de los mismos pintura de otros colores distintos, con la finalidad de aumentar la visibilidad de los mismos.

Sin embargo, el artículo 168 del mismo Reglamento lo prohíbe, indicando expresamente para este tipo de marcas viales que no pueden utilizarse líneas de otros colores que alternen con las marcas blancas. Se considera, pues, antirreglamentario utilizar colores como el azul, el rojo o el amarillo en ellos, más allá de lo expresamente previsto en la normativa.

Y el uso de otros colores distintos a los anteriores no está previsto, por lo que no se considerarán marcas viales en ningún caso.

Sin embargo, la problemática que surge cuando se añade una marca de pintura distinta a la establecida en la normativa, es que ese paso ya no se considera señalización horizontal, para ser una marca vial, lo que en caso de accidente puede utilizar el conductor que atropella al peatón con el argumento de que no cruzaba por un paso de peatones reglamentario.

En estos casos se suelen colocar señales verticales que lo señalizan para evitar problemas en caso de accidente.

En ocasiones los pasos de cebra poseen una textura diferenciada para hacerlos más visibles, y en otras ocasiones se colocan elevados, y están formados por una parte sobre elevada y dos partes en pendiente, formando la figura de un trapecio.

Este tipo más específico pero que prolifera bastante en muchas localidades españolas suelen colocarse para aumentar la visibilidad y sobre todo obligar a reducir la velocidad de los vehículos, a fin de evitar la siniestralidad, debido a que como es bien sabido, los atropellos a alta velocidad son mortales en la mayoría de los casos.