900 901 450 / 637 637 637 - Teléfono gratuito

La reforma del baremo para subir las indemnizaciones por accidente de tráfico sigue estancada después de un casi un año de espera.

Los Ministerios de Economía y Justicia aún no han dado luz verde a un proyecto que surgió tras cuatro años de negociaciones dentro de la comisión formada por asociaciones de víctimas de tráfico, la magistratura, la Fiscalía de seguridad vial, algunas de aseguradoras más importantes y el presidente de la Asociación de Abogados Españoles. ¿El resultado de la negociación? Una ley que José Pérez Tirado, abogado representante de las asociaciones de víctimas de tráfico y miembro de la comisión, califica como “perfecta” por una serie de motivos.

  • Porque está formada por 115 artículos redactados al milímetro a raíz del consenso de las citadas entidades.
  • Porque no supone un gasto extra, que asumirían las aseguradores, para las arcas del Estado.
  • Porque todos los grupos parlamentarios instaron al Gobierno a reformar el baremo de 1995.

Sin embargo, estos motivos parecen que no resultan lo suficientemente importantes para la presentación del proyecto del ley por parte del Gobierno, algo que para el propio Pérez Tirado es todo un misterio: “Las aseguradoras la han aceptado porque reconocen que pueden asumir esos costes al haber pasado de ser los campeones de la siniestralidad a tener, con 28 millones de vehículos, los mismos fallecidos que en 1962, con un millón. Pero ahí sigue, perdida”, afirmó el abogado que representa a las asociaciones de víctimas de tráfico.

Reforma del Baremo

Las víctimas de accidentes de tráfico dicen no poder esperar más, tal y como han denunciado la Asociación para el estudio de la lesión medular espinal (Aesleme), la Asociación de Parapléjicos y Personas con Gran Discapacidad Física (ASPAYM), la Federación Española de Daño Cerebral Adquirido (FEDACE), P(A)T-AP(A)T, Stop Accidentes, y la Plataforma Representativa Estatal de Personas con Discapacidad Física (PREDIF).

Las víctimas no pueden esperar más para que se tengan en cuenta sus exigencias en relación a un baremo de más de 20 años y que ya consideran obsoleto. Un baremo, de 1995, que ha dejado de ser justificable en cuanto que no determina cómo se repara el daño patrimonial y las cuantías que establece distan mucho de las del resto de los países europeos.

Asociaciones de víctimas de accidentes de tráfico

Las asociaciones de víctimas de accidentes de tráfico anteriormente mencionadas también critican el hecho de que este baremo “no tiene en cuenta la valoración del trabajo doméstico, ni la protección que merecen los menores ni otros aspectos que son fundamentales para la valoración del daño corporal”. Estas son algunas de las mejoras incluidas en la propuesta de reforma:

  • Indemnizaciones para los menores de 14 años.
  • Tratamiento psicológico durante seis meses para las familias de fallecidos.
  • Pago de 400-600 euros para las personas que sufran un accidente y sean intervenidos quirúrgicamente.
  • Compensación económica para las personas de baja que trabajen atendiendo su casa.
  • Salario medio hasta la edad de jubilación cuando un menor accidentando e inhabilitado para trabajar de por vida cumpla 30 años.

Por otro lado, el baremo vigente hace caso omiso a determinados temas sociales, como bien señala Pérez Tirado: “En el año 95 no se reconocieron a las familias monoparentales, ni se pensó en las nuevas familias que aportan hijos de otros matrimonios. En la nueva ley se les trataría a todos como si fuesen hermanos y al padre de sustitución como al biológico. También se tendría en cuenta el caso de la muerte del hijo único. Las aseguradoras incluso se harían cargo de los gastos futuros de sanidad, como son la revisión de prótesis, nuevas pruebas, rehabilitación…”.

Para dar solución a éstas y el resto de las circunstancias que se abordan en la nueva normativa, las asociaciones de víctimas de accidentes de tráfico consideran “imprescindible” que la nueva ley entre en vigor a partir del 1 de enero de 2016, para lo cual instan al Gobierno a que trate el tema como “urgente”.