Lesiones invalidantes

Lesiones invalidantes

En un accidente de tráfico debes conocer qué son las lesiones permanentes, las no permanentes, las principales diferencias y cuál es la indemnización por lesiones invalidantes.

En un accidente de tráfico es muy probable que de una u otra forma se sufran lesiones. Estas pueden ser de distinto tipo y afectar en mayor o menor grado a la víctima, interviniendo factores como la edad del lesionado, el tipo de siniestro, la posición ocupada en el vehículo, etcétera.

De la misma forma, una misma lesión no afecta a dos víctimas de la misma forma. En ocasiones, cuando los daños personales son leves, curan tras el tratamiento rehabilitador y la víctima puede volver a su vida normal.

Pero en otros casos las lesiones son de tal gravedad, que la vida del lesionado no vuelve a ser la misma, en mayor o menor medida. En estos supuestos, las consecuencias para la víctima son mucho mayores, y al margen de la indemnización que le pueda corresponder, las secuelas le van a provocar un cambio radical en su forma de desenvolverse en su día a día.

Para gestionar adecuadamente estos casos, donde existen muchos conceptos que reclamar, es fundamental que la víctima tenga ayuda, y esté asesorada y acompañada por LegalCar que le guíe en todo el proceso de reclamación.

LESIONES PERMANENTES NO INVALIDANTES

Cuando hablamos de lesiones permanentes no invalidantes nos referimos a cualquier lesión, deformidad definitiva o mutilación producida por un accidente de trabajo o por una enfermedad profesional, que no llega a ser una incapacidad permanente, pero que provoca una disminución de la integridad física del trabajador.

En estos casos el trabajador podrá percibir una prestación económica, de acuerdo con lo dispuesto en el Baremo de Lesiones Permanentes no Invalidantes (LPNI).

No debe confundirse con una incapacidad permanente, es decir, no es lo mismo tener una incapacidad permanente que unas lesiones permanentes no invalidantes pero que permitan desempeñar su trabajo al lesionado.

Este tipo de lesiones permanentes no invalidantes pueden ser también provocadas por un accidente de tráfico. El caso más común es el denominado “accidente in itinere”, que es el que sufre la víctima en el trayecto de su domicilio al trabajo y viceversa.

En este tipo de accidentes, cuando a consecuencia de las lesiones el perjudicado queda con secuelas, pero no son invalidantes, podrá reclamar lo que le corresponda por el accidente de tráfico, valoradas conforme al Baremo de Tráfico 2016, pero también la prestación que le corresponda de acuerdo con el Baremo de Lesiones Permanentes no Invalidantes, no siendo incompatibles ambas prestaciones.

LESIONES PERMANENTES INVALIDANTES

En otras ocasiones, las lesiones sufridas en un accidente de tráfico son de tal entidad que dificulten o impidan el desarrollo de nuestra vida tal y como veníamos haciendo antes del accidente.

De esta manera, puede generarse una incapacidad que dependiendo del tipo de secuelas que le queden al lesionado puede ser parcial, total, absoluta o una gran invalidez.

La pensión a percibir dependerá del grado de incapacidad y de la base reguladora del perjudicado, y debe solicitarse a la Seguridad Social, siempre que estuviera dado de alta en dicho régimen en el momento de sufrir el accidente de tráfico.

Si después de pasar los años se produce una agravación de las secuelas sufridas por la víctima, se puede solicitar una revisión de la incapacidad permanente, lo que ocurre en ocasiones donde los daños personales han sido de gravedad.

LESIONES INVALIDANTES

En el caso de lesionados con daños personales graves o muy graves, que desembocan en varias secuelas, se puede reclamar por “daño moral”. Esta compensación procede cuando la suma de las secuelas que le han quedado al perjudicado superan los 80 puntos, o cuando una sola de ellas está valorada en más de 60 puntos.

Aparte de lo anterior, el Baremo de Tráfico se refiere por este concepto como “perjuicio moral por pérdida de calidad de vida”, y se establecen cuatro tipos de categorías:

  • Perjuicio moral leve, que equivaldría a una incapacidad permanente parcial, en el caso de que la víctima tenga más de 6 puntos de secuela que le impiden desempeñar alguna de las actividades que antes del accidente realizaba, o tenga menos de 6 puntos, pero las que tiene le impiden realizar alguna de las funciones de su trabajo o profesión habitual. Oscila entre los 1500 y los 15.000 € dependiendo de la gravedad.
  • Perjuicio moral moderado, que viene a equivaler a la incapacidad permanente total de la víctima para desempeñar su profesión u oficio habitual, o los casos en los que no puede hacer alguna de las actividades de desarrollo personal. La indemnización oscila entre los 10.000 y los 50.000 euros.
  • Perjuicio moral grave, que equivale a una incapacidad permanente absoluta para desempeñar la profesión habitual, y el perjudicado no puede realizar algunas de las actividades esenciales de la vida diaria. Se indemniza con una cantidad que oscila entre 40.000 y 100.000 euros, según el caso.
  • Perjuicio moral muy grave, que podría equivaler a la gran invalidez, donde la víctima no tiene autonomía personal, y necesita ayuda para realizar la mayoría de las actividades propias y esenciales de la vida diaria. La indemnización oscila entre 90.000 y 150.000 euros, según la gravedad.

A esta indemnización debe añadirse, en casos de lesionados con daños graves o muy graves, la correspondiente al perjuicio patrimonial, valorándose también el caso en el que la víctima resulta perjudicado por la diferencia entre el sueldo que cobraba antes del accidente y la pensión que recibirá después por la incapacidad que corresponda.

Asimismo, en estos casos debe valorarse, según las lesiones, si la víctima puede reclamar por los gastos de asistencia futura, especificados en la Tabla 2.C del Baremo de Tráfico, donde se paga por los gastos derivados de sillas de ruedas, prótesis, adecuación de vivienda, gastos de rehabilitación (ambulatoria o a domicilio), etcétera.

Los conceptos a reclamar en accidentes de tráfico con lesiones graves son muchos y es necesario que se valoren y reclamen por especialistas en la materia.