Novedades de la Ley 35/2015 y nuevo Baremo de indemnizaciones por accidentes de tráfico

Novedades de la Ley 35/2015 y nuevo Baremo de indemnizaciones por accidentes de tráfico

¿Conoces las novedades de la Ley 35/2015 y cómo te afectan si has sufrido un accidente de tráfico? El nuevo Baremo de indemnizaciones ha traído cambios que debes tener en cuenta si has sufrido perjuicios y tienes que reclamar.

El 1 de enero de 2016 entró en vigor el nuevo Sistema de Valoración de Daños causados por accidentes de circulación (Ley 35/2015), que es conocido como Baremo de Tráfico.

Después de más de tres años de vigencia, en LEGALCAR hemos podido comprobar sus luces y sombras, que te afectan directamente a ti, si eres perjudicado en un siniestro, y a la manera de reclamar en sí.

Con el nuevo Baremo es imprescindible, dado su complejidad, que busques ayuda legal para reclamar los daños que hayas podido sufrir en un accidente y cuentes con asesoramiento especializado e independiente de las compañías de seguros desde el principio.

¿Qué detalles y novedades contiene la Ley 35/2015?

Si tenemos que resumir con una frase qué ha supuesto la Ley 35/2015 de cara a las víctimas de accidentes de circulación, podemos concluir que con el nuevo Sistema han salido ganando, en términos generales, las propias aseguradoras.

Esto no significa que no haya habido mejoras.

Las hay, y los grandes favorecidos han sido las víctimas especialmente graves (grandes lesionados y fallecidos), para los que el nuevo Baremo amplia de manera notoria las cantidades a percibir, que se completan con conceptos nuevos, que eran de justicia que percibieran.

Por el contrario, los grandes perjudicados con el nuevo Baremo son los lesionados leves, es decir, el 80% de las víctimas en siniestros de circulación, y en especial, todos los que sufren lesiones de columna vertebral, es decir, la mayoría (aquí incluimos los famosos casos de daños cervicales, que son los más habituales y peor pagados por las aseguradoras).

Otras novedades importantes de la Ley 35/2015 son:

  • El objetivo del nuevo Baremo es que las compensaciones económicas estén adaptadas a la situación personal, familiar, y laboral de las víctimas, y que se les compense de manera íntegra para acercarse lo más posible a la situación que tenían antes del accidente.
  • Cada año las cuantías indemnizatorias se incrementan conforme al índice de revalorización de las pensiones previsto en los Presupuestos Generales del Estado.
  • En el caso de víctimas fallecidas, se amplían los beneficiarios, estableciéndose 5 categorías autónomas: cónyuge, ascendientes, descendientes, hermanos y la novedad de los allegados, personas que han convivido con el fallecido un mínimo de 5 años y tienen con ella especial relación de afectividad o parentesco.
  • El perjuicio patrimonial se divide en lucro cesante (pérdidas económicas o ganancias dejadas de obtener por la víctima a causa del siniestro) y daño emergente (gastos a los que ha tenido que hacer frente el perjudicado, como médicos, farmacéuticos o de desplazamiento).
  • Se introducen cambios en las cantidades a pagar en concepto de secuelas permanentes, en especial en los casos de grandes lesionados, añadiéndose conceptos como el perjuicio moral por pérdida de calidad de vida.
  • En las lesiones temporales, desaparecen los antiguos días impeditivos y no impeditivos y se sustituyen por el denominado “perjuicio personal básico” y “perjuicio personal particular”, este último dividido en 4 grados según la víctima haya requerido baja laboral o incapacitación (moderado), hospitalización (grave) o estancia en UCI o similar (muy grave).
  • Desaparece la figura de la concurrencia de culpas, que se sustituye por la “contribución de la víctima a la producción del daño”, con una reducción de la cantidad a percibir de hasta el 75% en estos casos (uso inadecuado del cinturón, casco u otros elementos protectores, y otros).

¿Cómo afecta el nuevo Baremo a las indemnizaciones en caso de accidente de tráfico?

El nuevo Baremo afecta a las indemnizaciones no solo en cuanto a la cuantía, sino también en la manera de gestionar las reclamaciones.

Primero, la complejidad del nuevo Baremo, con más de 500 páginas de Tablas y conceptos que hay que saber interpretar, hace casi imposible que cualquier víctima pueda gestionar su reclamación sin ayuda legal especializada.

Si no tienes un asesoramiento jurídico adecuado, lo más probable es que no recibas la cantidad que te corresponde por tus daños, porque las compañías van a aprovecharse de tu desconocimiento.

Segundo, la Ley exige el deber de colaboración recíproca entre víctima y aseguradora, lo que puede perjudicarte si no conoces el modo de gestionar la reclamación.

Tercero, las vías para reclamar son variadas: la amistosa, si tienes asesoramiento legal, puede funcionar si un letrado defiende tus intereses bis a bis con la compañía, y las judiciales (civil o penal) requieren saber qué necesitas y cómo proceder.

Por último, ya hemos visto que las cuantías a pagar a los perjudicados han cambiado. Valorar tu accidente, qué puedes reclamar, qué te corresponde, y cómo calcular las cantidades que tiene que pagarte el seguro, no puedes hacerlo solo.