¿Los atropellos a jabalíes son indemnizables?

¿Los atropellos a jabalíes son indemnizables?

Todos hemos escuchado en varias ocasiones casos de atropellos de jabalíes, principalmente en carreteras y caminos rurales. Encontrarse en una carretera un animal, de la clase que sea, que normalmente irrumpen en la calzada de forma sorpresiva, origina verdaderas situaciones de peligro para los conductores.

Sin ir más lejos en el año 2012 se contabilizaron un total de 484 accidentes en los que intervino un animal, con resultado de 4 fallecidos, 51 heridos graves y más de 550 heridos leves.

Entre estos accidentes, los atropellos a jabalís son de los más comunes, sobre todo en carreteras que lindan con los cotos de caza. Tras la reforma de la Ley de Tráfico que entró en vigor en mayo de 2014, la polémica estaba servida.

LOS ANIMALES Y LOS ATROPELLOS

En muchas ocasiones los animales, debido a su necesidad de desplazarse en busca de alimentos, irrumpen en las carreteras sin dar tiempo a los conductores a reaccionar, lo que provoca que en muchas ocasiones realicen maniobras evasivas que suelen terminar con un accidente de tráfico, que la mayoría de las veces implica no solo daños materiales, sino también personales, incluso fallecidos.

Según los datos que ofrece la Dirección General de Tráfico, más de la mitad de los conductores se han encontrado en alguna ocasión con una situación de peligro provocada por la irrupción de un animal en la carretera, y el 80% de los accidentes se han producido en carreteras convencionales.

El tipo de animal más veces implicado en accidentes es el jabalí (33%), seguido de perros, ciervos y caballos, e incluso se han dado atropellos de linces ibéricos. Las comunidades con más accidentes de este tipo son Galicia, Castilla y León, Aragón y Cataluña.

¿QUE OCURRE CON LOS DAÑOS MATERIALES Y PERSONALES?

Dentro de la reforma del texto articulado de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, operada en el año 2014, destacamos el apartado 30 del artículo 1 de la Ley 6/2014, por el que se modificaba la disposición adicional novena.

La antigua redacción de dicha disposición novena indicaba:

En accidentes de tráfico ocasionados por atropello de especies cinegéticas será responsable el conductor del vehículo cuando se le pueda imputar incumplimiento de las normas de circulación.

Los daños personales y patrimoniales en estos siniestros, sólo serán exigibles a los titulares de aprovechamientos cinegéticos o, en su defecto, a los propietarios de los terrenos, cuando el accidente sea consecuencia directa de la acción de cazar o de una falta de diligencia en la conservación del terreno acotado.

También podrá ser responsable el titular de la vía pública en la que se produce el accidente como consecuencia de su responsabilidad en el estado de conservación de la misma y en su señalización.”

Con la modificación operada en 2014, el nuevo texto indica:

Disposición adicional novena. Responsabilidad en accidentes de tráfico por atropellos de especies cinegéticas

«En accidentes de tráfico ocasionados por atropello de especies cinegéticas en las vías públicas será responsable de los daños a personas o bienes el conductor del vehículo, sin que pueda reclamarse por el valor de los animales que irrumpan en aquéllas.

No obstante, será responsable de los daños a personas o bienes el titular del aprovechamiento cinegético o, en su defecto, el propietario del terreno, cuando el accidente de tráfico sea consecuencia directa de una acción de caza colectiva de una especie de caza mayor llevada a cabo el mismo día o que haya concluido doce horas antes de aquél.

También podrá ser responsable el titular de la vía pública en la que se produzca el accidente como consecuencia de no haber reparado la valla de cerramiento en plazo, en su caso, o por no disponer de la señalización específica de animales sueltos en tramos con alta accidentalidad por colisión de vehículos con los mismos.»

Es decir, hasta la reforma mencionada, solo se consideraba responsable al conductor cuando éste incumplía las normas de circulación. Sin embargo ahora en caso de siniestro provocado por un animal cinegético el responsable de los daños personales y materiales será el conductor del vehículo, aunque no tendrá que hacerse cargo del valor económico del animal arrollado.

Solo podrá inculparse al titular del coto de caza o al propietario del terreno cuando el accidente se produzca en el transcurso de una cacería o en las 24 horas posteriores a su conclusión, entendiendo por caza mayor a animales mayores que un zorro.

Y en cuanto a la responsabilidad de la Administración la nueva norma contempla la opción de exigirle la misma solo si no dispone de la señalización de animales sueltos o si no ha reparado la valla de cerramiento en plazo.

Esta normativa solo ha generado un enorme e injusto desamparo de los automovilistas, ya que se elimina la exigencia de diligencia y cuidado a los dueños de los cotos, creando para los conductores una situación de absoluta indefensión que va en contra del más elemental sentido de la justicia.

En caso de accidente, el conductor no recibirá ninguna indemnización en caso de fallecimiento o de lesiones graves o leves, y deberá asumir los daños materiales de su vehículo.

Los ocupantes, sin embargo, si tendrán derecho a reclamar indemnización a la aseguradora del vehículo en el que viajan.

COMO EVITAR ACCIDENTES POR ATROPELLO DE ANIMALES

Teniendo en cuenta el desamparo en que quedamos todos los conductores en estos casos, vamos a dar una serie de consejos para intentar, en la medida de lo posible, evitar accidentes por atropello de animales:

  • Reducir la velocidad e ir atento cuando circulemos por zonas de cotos de caza y bosques.
  • Estar pendientes de la señalización que advierte de la presencia de animales sueltos.
  • Si nos encontramos con un animal, poner las luces y tocar el claxon, y tratar d esquivarlo sin dar volantazos y sin brusquedad.
  • Tener en cuenta que muchos animales se desplazan en manadas, por lo que si avistamos alguno, extremar la precaución.

En cualquier caso, nuestro consejo es siempre extremar la diligencia y el cuidado en todas las zonas que pueden ser potencialmente peligrosas por la posibilidad de animales sueltos.

LEGALCAR ABOGADOS

Si has sufrido un accidente por atropello de animales, sea como conductor o como ocupante, contacta con un despacho de especialistas en accidentes de tráfico como los de LegalCar para que te asesoren y te indiquen, en tu caso concreto, si tienes derecho a reclamar una indemnización. LEGALCAR abogados te asesorará sin compromiso y hará un estudio de tu caso para valorar su viabilidad.

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