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Llevamos muchos años conviviendo con la siniestralidad en la carretera, y raro es el día que no escuchamos alguna noticia relacionada con la seguridad vial. Casi todos hemos tenido algún percance al volante, muchos sin importancia y que han quedado en un susto, pero hay otros, por desgracia, que cambian para siempre la vida de las víctimas y sus familias.

Paralelamente al rechazo que nos provoca escuchar situaciones de dolor asociadas a los accidentes de circulación por sus efectos negativos en el ánimo de quienes conducimos de manera habitual, raro es el conductor que no se aventura a “mirar” cuando pasa junto al escenario de un siniestro, quizá por esa curiosidad o morbo asociado a este tipo de incidentes, actitud que ya de por sí es muy peligrosa por las distracciones que provoca.

La mayoría de los accidentes y los que más muertos provocan al año ocurren con vehículos, y muchos de ellos están asociados a las alcoholemias. Pese a las campañas de concienciación, algunas de ellas muy agresivas, las sanciones, las condenas penales o los programas de reeducación vial, se sigue incrementando el número de siniestros relacionados con el alcohol o las drogas, muchos de ellos protagonizados por conductores jóvenes, que provocan en nuestro país el 43% de los fallecidos.

Seguimos teniendo también una asignatura pendiente con el no respeto a las normas de circulación, el uso indiscriminado del móvil mientras conducimos, la falta de uso del cinturón de seguridad, la velocidad excesiva y las distracciones al volante, que son las otras causas de accidentes más frecuentes.

Sigue siendo necesario fomentar la conciencia ciudadana para conseguir reducir no solo en España, sino también en otros muchos países del mundo, la siniestralidad en las carreteras. Y en ese camino todos tenemos algo que aportar con nuestra actitud responsable al volante para proteger no solo nuestra propia integridad física, sino también la de los demás.

Algunos de los accidentes más curiosos

Pero no todos los accidentes ocurren por todas esas causas mencionadas. Cada año se producen decenas de siniestros de lo más insólitos y poco comunes, que en ocasiones resultan tan absurdos que se convierten en la excusa perfecta para memes y publicaciones en redes sociales por provocar situaciones de lo más hilarantes:

Accidente por causas naturales

Ocurrió en Ohio (EEUU), y la víctima fue un conductor que circulaba por la autopista cuando, sin previo aviso, la calzada se hundió a causa de un movimiento de tierras, y el vehículo quedó atrapado en el inmenso agujero provocado por el hundimiento. Todo quedó en un susto y el sorprendido conductor ni siquiera resultó herido pese a la aparatosidad del accidente.

Accidente por la falta de pericia al volante

Aparcar sigue siendo una asignatura pendiente para muchos conductores, que cometen errores que desembocan en pequeños sustos sin mayores consecuencias, pero muy espectaculares de ver. Fue el caso de una conductora alemana que circulaba por la ciudad de Langenhagen, cuando a causa de un despiste confundió el pedal del freno con el del acelerador y acabó estampándose contra la fachada de un edificio, resultando milagrosamente ilesa y con tal suerte que no atropelló a ninguno de los asustados peatones que en ese momento paseaban por la calle.

Accidente al volver de fiesta

“Si bebes no conduzcas”, decía Stevie Wonder en su famosa canción, y todos sabemos que beber y salir de fiesta nunca es una buena decisión.  En la ciudad británica de Coventry, uno de sus ciudadanos, Richard Lloyds, se llevó una desagradable sorpresa al salir de su casa por la mañana y encontrarse el coche de su vecino literalmente “encima” del suyo.  Al parecer, el joven había vuelto después de una noche de fiesta con alguna copa de más, y debió de costarle lo suyo aparcar, porque no contento con golpear el vehículo de su asombrado vecino una vez, lo hizo con tal insistencia que no quedó satisfecho hasta que a base de empellones terminó con su coche montado encima del otro.

Accidente con robo frustrado

La mala suerte también acompaña a algunos conductores en sus actividades delictivas, y esto le ocurrió hace unos años a una mujer que robó una camioneta en la ciudad texana de Sant Angelo. Tras cometer el robo, fue perseguida por varias patrullas de policía por las calles de la ciudad con tan mala fortuna que acabó perdiendo el control del vehículo que había sustraído y fue a estrellarse justamente delante de la Comisaría de Policía. Salió ilesa, pero acabó en la cárcel.

Accidentes que salen muy caros

Uno de los accidentes más caros de la historia de la conducción, publicado por el diario japonés Asahi Shimbun, fue el ocurrido en 2011 en el que se vieron involucrados nada menos que ocho Ferraris, tres Mercedes, un Lamborghini y dos Toyotas. Todos ellos se dirigían en caravana hacia la ciudad de Hiroshima a celebrar un acto, cuando en la autopista sufrieron un choque múltiple provocado por el conductor de uno de los Ferraris, que intentó cambiar de carril y acabó estrellado contra la mediana de la autopista, provocando un alcance múltiple entre todos los vehículos. Según los testigos, todos ellos circulaban con exceso de velocidad. El coste del siniestro ascendió a más de 300 millones de yenes, o lo que es lo mismo, más de dos millones de euros.

Algo parecido ocurrió en Mónaco, uno de los lugares con más coches caros por kilómetro cuadrado, cuando en 2011 se produjo un accidente que por su espectacularidad salió en todos los medios de comunicación.  Un Bentley Azure chocó contra un Mercedes Clase S, y a consecuencia de dicha colisión terminó impactando también contra un Porsche, un Aston Martin, un Ferrari y un Rolls Royce. Ninguno de los implicados sufrió daños físicos, pero la conductora responsable no se salvó del agujero que le provocó su imprudencia en el “bolsillo”, porque el siniestro tuvo un coste económico de casi 800.000 €.

El objetivo de todos: reducir la siniestralidad vial

Por suerte, todos estos accidentes que por lo insólito de la situación puede parecernos que es imposible que ocurran, no han dejado víctimas y han pasado a ser anecdóticos por su espectacularidad y el hecho de no ser habituales. Posiblemente, ni siquiera sus propios protagonistas pensaron nunca que podían ocurrir, y, sin embargo, a veces pasan, y no todos se producen sin mayores consecuencias como en los casos que hemos contado.

Desde Legalcar insistimos en la importancia de tener una buena educación vial desde pequeños, pues está en manos de todos evitar situaciones de riesgo, entender que conducir no es un juego, y que cada vez que nos ponemos al volante estamos asumiendo una responsabilidad.

Siguen siendo alarmantes las cifras de accidentes y en la mayoría de las ocasiones se producen por errores humanos. La prudencia, extremar las medidas de precaución cuando conducimos, y el respeto a las normas de circulación son nuestros perfectos compañeros de viaje si queremos entre todos reducir la siniestralidad y conseguir que la seguridad vial y los accidentes de tráfico dejen de ser noticia.