Los trámites de un juicio por accidente de coche

Los trámites de un juicio por accidente de coche

Los trámites de un juicio por accidente de coche dependen de una serie de factores, ya que no todas las reclamaciones de indemnizaciones por daños y perjuicios sufridos en un accidente de coche tienen que terminar en la interposición de un procedimiento judicial.

Es muy importante que de cara a la gestión del siniestro y desde el primer momento, la víctima esté debidamente asesorada por un abogado para accidente de coche. Según el tipo de siniestro, la culpabilidad, las lesiones y el resultado de las gestiones encaminadas a obtener una solución amistosa de la reclamación, será o no necesario acudir a la vía judicial.

DE QUÉ  DEPENDEN LOS TRAMITES

Muchos de los accidentes de coche donde existen víctimas con daños, tanto materiales como personales, pueden tramitarse de manera extrajudicial, y con la debida asistencia de LegalCar, solucionarse acudiendo a una negociación con la compañía de seguros obligada al pago de la indemnización.

Son dos los factores por los que una compañía de seguros puede poner problemas para indemnizar: la culpa o responsabilidad en el accidente, y por otro lado la entidad de las lesiones y daños sufridos por el perjudicado.

Cuando en un accidente no existen dudas sobre quien ha sido el culpable del mismo, es más sencillo propiciar el acuerdo amistoso, ya que, si la compañía de seguros niega la responsabilidad, es casi seguro que habrá que acudir a un procedimiento judicial.

La carga de la prueba corresponde siempre a la víctima, es decir, que será la misma quien tenga que demostrar que no tiene la culpa exclusiva del accidente, ya que en ese caso no podría reclamar indemnización alguna. Se dan casos de responsabilidad compartida (concurrencia de culpas), y supuestos en los que la aseguradora niega la indemnización pese a que se tengan pruebas sobre la dinámica del siniestro, que por una u otra razón la compañía considere insuficientemente probado.

Por ello todos los trámites previos a la negociación de la indemnización con la aseguradora son fundamentales y tienen que hacerse bien, ya que la interposición de una demanda que desemboque en un juicio por accidente de coche tiene que hacerse con ciertas garantías de éxito para la víctima, pues existe el riesgo de perder el pleito y ser condenado en costas, por lo que recomendamos que se hagan estas gestiones de la mano de especialistas como las de LegalCar.

QUIÉN PUEDE GESTIONARLOS

Es claro que, para interponer un procedimiento judicial, la víctima va a necesitar, entre otras cosas, un abogado y un procurador, y que, para esta disciplina concreta, tiene que ser un profesional especialista en accidentes de tráfico, que conozca a fondo la normativa y con dilatada experiencia en la materia.

No recomendamos que el perjudicado actuar por cuenta propia, y debe poner siempre la tramitación de la reclamación en manos de un experto en accidentes como los de LegalCar, que es quien realmente va a poder gestionar el siniestro desde el principio, y según avance el caso, valorar si debe acudirse a un juicio por accidente de coche.

El proceso de negociación no comienza hasta que la víctima se encuentra estabilizada de sus lesiones, y es cuando pueden cuantificarse los daños el momento en el que se requiere de pago a la compañía. En ocasiones la misma puede realizar al perjudicado uno o varios pagos a cuenta de la indemnización final, sobre todo en los casos de lesionados de larga duración. No obstante, estos pagos deben gestionarse también de manera adecuada y revisados por un abogado para evitar que la víctima pueda aceptar por desconocimiento o error ofertas que no son correctas o que no recogen la totalidad de los conceptos a los que tiene derecho.

QUÉ TIEMPO NECESITAN

En el momento en que se llega a un punto muerto en la negociación, y la aseguradora niega responsabilidad, la discute, o la oferta de indemnización es insuficiente, es momento de valorar la interposición de un procedimiento judicial civil contra la compañía de seguros.

El tiempo de duración de estos procedimientos es largo, sobre todo debido a la lentitud y saturación de trabajo de nuestros Juzgados y Tribunales, lo que implica que el proceso puede demorarse años, según el caso.

No obstante, es importante tener en cuenta que, en cualquier momento de la tramitación del procedimiento, desde que se interpone la demanda, se puede llegar a un acuerdo con la compañía de seguros sin necesidad de tener que esperar al juicio y la sentencia.

Así, hay ocasiones en que cuando la aseguradora recibe la demanda, contacta con el abogado para llegar a un acuerdo antes de que venza el plazo que se le otorga para contestarla. En otras ocasiones la compañía contesta a la demanda, y cuando el Juez fija el día para celebrar la audiencia previa al juicio, donde comparecen los abogados y procuradores de ambas partes, los letrados alcanzan un acuerdo acercando posturas.

Otras veces el acuerdo llega en la fase posterior, es decir, una vez celebrada la audiencia previa, propuesta la prueba, y admitida por el Juez señalando la fecha de celebración del juicio. En ese tiempo, los abogados de ambas partes pueden seguir negociando y llegar a un acuerdo poniendo fin al procedimiento.

Cuando no es posible el acuerdo, debe acudirse a la vista señalada, en la que van a practicarse las pruebas propuestas y admitidas por el Juez (testificales, ratificación de los peritos médicos en sus informes, etcétera), tras lo cual quedan los autos vistos para sentencia.

En ocasiones esta sentencia tarda, debido al exceso de trabajo del Juzgado, y debe contarse también con que la misma es susceptible de apelarse en segunda instancia por cualquiera de las partes si no están conformes, con lo que el procedimiento puede alargarse otros seis meses hasta que resuelva el recurso la Audiencia Provincial.

LEGALCAR ABOGADOS

En LEGALCAR ABOGADOS, como especialistas en reclamaciones de indemnizaciones por accidente de tráfico tanto amistosas como judiciales, siempre tratamos, en base a nuestra experiencia, de agotar las posibilidades de una solución amistosa, que ahorra tiempo y dinero al perjudicado, contando nuestro equipo con un elevado índice de resolución satisfactoria de las reclamaciones tanto en vía extrajudicial como judicial.