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Cada vez son más frecuentes los atropellos en los pasos de peatones, en muchas ocasiones porque los coches y motos conducen a una velocidad inadecuada, no respetando la señalización, o porque van distraídos o apuran demasiado, sin percatarse de la presencia de peatones.

Un atropello de un peatón por una moto en un paso de peatones normalmente va a ocasionar lesiones de importancia, motivadas porque el peatón recibe el impacto directamente sobre su cuerpo.

LESIONES MÁS COMUNES 

Como ya hemos visto, el tipo de lesiones producidas por un atropello de una moto a un peatón va a depender en la mayoría de los casos de la velocidad que llevaba la moto en el momento del siniestro, ya que como es lógico no es igual un atropello a baja velocidad que al contrario.

En muchas ocasiones si la moto va con velocidad el golpe es seco y provoca que el peatón salga despedido a causa del impacto varios metros, ocasionándose las lesiones de mayor importancia al caer sobre el asfalto.

La experiencia que tenemos en LegalCar en este tipo de siniestros nos ha demostrado que en muchas ocasiones las lesiones más comunes en este tipo de siniestros son fracturas de pierna o brazo, o de cadera, siendo muy común por ejemplo la fractura de meseta tibial, supuesto que hemos tramitado en varias ocasiones.

Este tipo de lesiones tardan en curar en el tiempo y suelen ir acompañados de un largo periodo de baja laboral o de inmovilización, además de que posteriormente hay que realizar tratamiento rehabilitador que también es largo, y en la mayoría de los casos siempre quedan secuelas, que pueden incluso en los casos más graves provocar una incapacidad parcial o total, incluso absoluta, para el desempeño de la profesión o trabajo habitual.

Las consecuencias negativas para el peatón atropellado se incrementan si se trata de personas mayores, que se desenvuelven más lentamente en sus movimientos, y que al sufrir una lesión importante de estas características tardan más tiempo en recuperarse y sobre todo pierden mucha movilidad pese al tratamiento recibido.

LA CULPA 

Si el peatón está cruzando de manera adecuada por el paso de peatones y es atropellado por una moto, el responsable del accidente siempre va a ser el motorista. Sin embargo en algunas ocasiones detalles como si el peatón estaba a punto de cruzar, o estaba terminando de cruzar, o lo hacía junto al paso de peatones y no por medio del mismo, pueden ser utilizados por la aseguradora de la motocicleta para discutir la culpa o incluso para alegar una concurrencia de culpas.

Para evitar discusiones en cuanto a la culpa, es muy importante contar con el testimonio de testigos del atropello y llamar de inmediato a los agentes de la autoridad para que se personen en el lugar del atropello y elaboren un atestado sobre lo ocurrido.

Hay que tener en cuenta que en muchos casos en un atropello de estas características el propio motorista puede también resultar lesionado, saliendo despedido de la moto en el impacto. Independientemente de que si es culpable no tendrá derecho a indemnización, puede ser evacuado también del lugar del accidente, por lo que es conveniente que antes de que eso ocurra, acudan los agentes de la autoridad y tomen declaración a ambas partes para que no haya dudas sobre cómo ha ocurrido el siniestro.

¿CÓMO PROCEDER?

Lo primero que recomendamos siempre es, además de llamar a la Policía o Guardia Civil, tratar de recopilar cuantas pruebas tengamos para acreditar la dinámica del siniestro. Los testigos resultan fundamentales, por si peatón y motorista no se ponen de acuerdo, siendo muy importante quedarse con sus datos personales por si fuera necesario en su momento acudir a juicio en caso de que la compañía aseguradora nos niegue la culpa o nos alegue concurrencia de culpas.

Es muy conveniente contactar también lo antes posible con un despacho, pues hay tantas variantes en este tipo de atropellos que para evitar cometer algún error que pueda dificultar la reclamación, deberemos estar asesorados desde el principio.

Si a consecuencia de las lesiones sufridas los servicios de emergencia nos evacúan del lugar del accidente para llevarnos a un hospital antes de haber declarado ante los agentes de la autoridad, deberemos, en cuanto nos sea posible, acudir a declarar o interponer denuncia por los hechos.

Una vez tengamos acreditada la culpa, deberemos centrarnos en curar nuestras lesiones. Según el tipo de lesión sufrida nuestro período de curación será mayor o menor, aunque lo normal en estos casos es que los períodos de tratamiento se alarguen en el tiempo y que si se trata de una fractura, requieran tiempo de inmovilización o reposo y en caso de estar trabajando, una baja laboral.

Cuanto más largo es el proceso, más indemnización habrá que reclamar, por lo que debemos acreditar muy bien todo el tiempo de curación y cuantos más informes médicos tengamos mejor. Las resonancias, ecografías y demás pruebas diagnósticas son importantes para que las lesiones estén claras y se pueda hacer un seguimiento de las mismas.

Hay que tener en cuenta que en este tipo de procesos más largos, lo habitual es que los servicios médicos de la compañía aseguradora responsable realicen visitas médicas al lesionado para evaluar su evolución de cara a la indemnización que luego vayan a ofrecer, por lo que conviene que el lesionado también cuente con su propio perito médico que igualmente haga el seguimiento médico y valore de manera objetiva e imparcial tanto el período de curación como las posibles secuelas que queden tras el tratamiento recibido y el alta médica.  Para ello el asesoramiento de un despacho, porque ayudará al lesionado en el proceso curativo indicándole cómo proceder en cada momento, qué pruebas pedir y cómo realizar posteriormente la reclamación a la aseguradora obligada al pago.

 

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