Tres motivos por los que la aseguradora no quiere pagar tu indemnización de accidente

Tres motivos por los que la aseguradora no quiere pagar tu indemnización de accidente

Hay algunos casos en los que la aseguradora se puede negar a pagar la indemnización, muchos de estos escenarios son debatibles, pero si la víctima no cuenta con el asesoramiento jurídico adecuado, le será más complicado. En este artículo nuestros abogados especialistas te explican los tres escenarios más comunes.

BAJA INTENSIDAD

 El argumento que esgrimen las aseguradoras para negarse a abonar las indemnizaciones de estos accidentes es simple: Si los daños del vehículo en el que viajaba la víctima son escasos, no ha podido ser un impacto lo suficientemente intenso como para que pueda dar lugar a la aparición de lesiones.

Suele entenderse por daño escaso aquel daño meramente estético o que pueda solventarse con un poco de pintura, pero en ningún caso superará los 300 euros.

Es aquí dónde surge el famoso “latigazo cervical”. Según los médicos, para que una persona pueda sufrir una lesión cervical debe recibir un impacto lo suficientemente intenso como para que el cuello del accidentado se desplace bruscamente hacia atrás y luego hacia delante. Es decir, se entiende que para que exista un latigazo cervical es necesario que el vehículo sufra un desplazamiento como consecuencia de la colisión, de manera que, sin ese desplazamiento, cabe pensar que no habrá lesión alguna de tipo cervical.

Es aquí donde nace la duda razonable; ¿Cómo demostrar si ha habido desplazamiento?

Las aseguradoras dan respuesta a esta pregunta de una manera, al menos, tramposa. A su entender, cuantos menos daños sufra el vehículo menos desplazamiento se habrá producido y más difícil será que se derive una lesión cervical como consecuencia de la colisión.

Para dotar de consistencia científica a este endeble argumento, los abogados de las compañías de seguros se presentan en los juicios con un experto biomecánico, el cual señala que, debido a la escasa entidad de los daños, la colisión debió ser mínima y, desde luego, insuficiente para producir un latigazo cervical.

Sin embargo, la víctima también puede acudir con un perito que defienda que si se ha podido producir la lesión y será el juez quien decida cuál de las dos partes tiene razón.

NO IR A URGENCIAS DENTRO DE LAS PRIMERAS 72 HORAS

Cuando acudimos a urgencias con motivo de un accidente de tráfico, a pesar de estar más preocupados por nuestra salud que por la burocracia, tendremos que tener varias cosas en cuanta si queremos evitar problemas con la indemnización.

En primer lugar, se debe acudir a urgencias en las primeras 72 horas desde el accidente de tráfico, de lo contrario perderemos el derecho a  la indemnización, puesto que la aseguradora dirá que la lesión es consecuencia de otra cosa distinta al accidente.

En segundo y último lugar, no hay que olvidar indicar al médico todas nuestras dolencias, puesto que en el informe de urgencias tras el accidente deben constar todo los daños y lesiones que se tienen. De lo contrario la aseguradora no abonará la indemnización. Este criterio cronológico se encuentra recogido en el art. 135.1, B) de la Ley 35/2015.

NO SE PUEDE ACREDITAR LA CULPA

La responsabilidad de una accidente de tráfico, lo que comúnmente se conoce como “culpa”, recae sobre aquel conductor que haya provocado la producción del riesgo.

La culpa o responsabilidad de un accidente de tráfico es la causa que ha provocado el suceso y que se atribuye a una o varias personas que intervienen en el siniestro. Generalmente esta culpa o responsabilidad responde a la omisión de la falta de diligencia debida, es decir, que de manera voluntaria o negligente no se atienda a la diligencia debida y se genere un riesgo para sí mismo y para terceros.

En todo accidente hay como mínimo un responsable, la pregunta es; ¿Cómo probar la culpabilidad? Puede probarse mediante el parte amistoso o el atestado, o en casos donde el conductor se ha dado a la fuga se puede reclamar al consorcio de compensación de seguros con las fotografías, pruebas de daños materiales y declaración de testigos.

Tendremos que ser cuidadosos a la hora de acreditar la culpa, pues de lo contrario la aseguradora se negará a indemnizar. En virtud del art. 1 de la Ley 35/2015, la aseguradora se negará siempre que se pruebe que los daños fueron debidos a la culpa exclusiva del perjudicado o a fuerza mayor extraña a la conducción. Además, si la persona perjudicada contribuyó con su comportamiento a la producción del daño, se reducirá la indemnización hasta un máximo del 75%.

LEGALCAR ABOGADOS

Si tienes dudas sobre por qué tu aseguradora se niega a pagar tu indemnización, puedes ponerte en contacto con nuestros abogados especialistas en accidentes de tráfico. Recuerda que la primera consulta es gratuita.