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Existen novedades en las indemnizaciones por accidente de tráfico que has de conocer si has sufrido un accidente de tráfico. El pasado 23 de septiembre de 2015 se publicó en el BOE la Ley 35/2015, de 22 de septiembre, de reforma del sistema para la valoración de los daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación.

En su Preámbulo, se indica que “han transcurrido ya más de veinte años desde la entrada en vigor en 1995 del Sistema de valoración de daños y perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación, al que en adelante nos referiremos con el nombre de «Baremo», que figura actualmente como Anexo en el Texto Refundido de la Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehículos a motor, aprobado por el Real Decreto Legislativo 8/2004, de 29 de octubre. Durante este tiempo, el conjunto de reformas que en el ámbito comunitario se han emprendido en relación con el seguro del automóvil, tendentes todas ellas a incrementar la protección a las víctimas mediante la garantía de una indemnización suficiente, justifican la conveniencia de revisar el sistema con el fin de introducir las modificaciones necesarias”.

El nuevo Baremo no ha estado exento de polémica y largas sesiones de negociación entre todos los sectores implicados, aunque finalmente generó el consenso de gobierno, víctimas, jueces y aseguradoras, y todos ellos han participado en su desarrollo.

Parte de  respetar la idea fundamental de proteger a ultranza a la víctima de un accidente de tráfico, con el fin de conseguir para la misma  el total resarcimiento de los daños y perjuicios sufridos para intentar que sea indemnizada por todos los conceptos a los que tiene derecho y conseguir así una posición lo más cercana posible a la que tenía antes de sufrir el siniestro.

De esta forma se intenta ampliar la protección a nuevos perjudicados y se incluyen otros conceptos a indemnizar que en el actual Baremo no se contemplan. Así, por ejemplo, se especifican las indemnizaciones por daño patrimonial, en concreto los conceptos de daño emergente y lucro cesante, que en el Baremo actual se dispersan y resultan insuficientes. Y también se actualizan las indemnizaciones correspondientes a casos de fallecimientos (destacando los supuestos de hijos de víctimas fallecidas) y los casos de grandes lesionados, lo que supone un claro avance en la protección de los lesionados en siniestros viales.

El nuevo Baremo, que entrará en vigor previsiblemente el 1 de enero de 2016, incorpora un nuevo Titulo IV en el Texto Refundido que está compuesto de 112 artículos repartidos en dos capítulos. El primero hace referencia a disposiciones generales y definiciones y el segundo recoge las reglas para la valoración del daño corporal y, en las tres secciones que incluye, se ocupa, respectivamente, de las indemnizaciones por causa de muerte, por secuelas y por lesiones temporales, que se plasman, respectivamente, en las tablas 1, 2 y 3 del Baremo.

Aunque se han mejorado bastante las indemnizaciones por accidente de tráfico para casos de lesiones más graves, se ha retrocedido en las correspondientes a lesiones más leves, que son la mayoría, en especial a lo relativo al ya tan conocido “esguince cervical”.

Nuevo Baremo de tráfico 2015

 

  1. Daños patrimoniales: se contempla y distingue el lucro cesante (pérdida de ganancia por parte de la víctima), y se introduce un coeficiente específico para cada tipo de perjudicado, donde se tienen en cuenta factores como la duración del perjuicio o el riesgo de fallecimiento. También se distingue entre “perjuicio patrimonial básico” y “gastos específicos”.
  2. Secuelas: en este punto se mejora sustancialmente las indemnizaciones para grandes lesionados, especificándose no solo los perjuicios sino también, por ejemplo, los gastos de asistencia futuros.
  3. Perjuicios extra-patrimoniales: el perjuicio personal básico se reorganiza en el caso de indemnizaciones por fallecimiento y los perjudicados particulares, divididos en cinco categorías (cónyuge, ascendientes, descendientes, hermanos y allegados), y considera que sufren perjuicio también resarcible.
  4. Lesiones temporales: el Baremo nuevo distingue los “gastos de asistencia sanitaria” y otros gastos resarcibles, que se refieren a todo aquello que genere las lesiones sufridas por la víctima en el normal desarrollo de su vida diaria, por ejemplo los desplazamientos de familiares para atenderle.

Es de prever, por otro lado, que la entrada en vigor del nuevo Baremo tenga unas consecuencias económicas, puesto que si se elevan las cuantías de las indemnizaciones, las aseguradoras van a pagar más, lo que puede suponer una repercusión directa en las primas.

Las Asociaciones de Víctimas de accidentes de tráfico, no obstante, consideran insuficiente la reforma del Baremo, ya que pese a haberse aumentado las cuantías para grandes lesionados, se perjudica sustancialmente a los heridos leves, que son precisamente los que más hay, y que sobre todo van a tener muy difícil demostrar el conocido “latigazo cervical”, y ser indemnizados por ello, cuando se trata de una lesión que según qué casos, puede traer repercusiones en la salud para toda la vida.

Lo que es claro es que el nuevo Baremo es un texto más complejo, por lo que ahora más que nunca será necesario acudir a abogados especialistas para su interpretación y aplicación, a fin de que no quede ningún concepto por reclamar.

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