Nuevo baremo de tráfico … Y ahora que

Nuevo baremo de tráfico … Y ahora que

El nuevo Baremo de Tráfico, en vigor el 1 de enero de 2016 , introduce importantes modificaciones en las indemnizaciones por accidentes de tráfico ocurridos a partir de dicha fecha.

Hoy más que nunca, por su complejidad y por todas las novedades que introduce, se hace necesario que las víctimas  de accidentes acudan lo antes posible a consultar con un abogado especialista, máxime en supuestos como la reclamación de indemnizaciones por los llamados esguinces cervicales, donde lo que se haga en los primeros días tras el siniestro van a condicionar las posibilidades de reclamación.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que el nuevo Baremo no es una actualización de los de años anteriores, donde cada año se modificaban las cantidades a cobrar por días y secuelas que se actualizaba conforme al IPC.

Estamos ante un Baremo completamente nuevo, que tiene más de 500 páginas, que por un lado modifica totalmente el sistema de reclamación de indemnizaciones derivadas de accidentes de circulación, pero que por otro lado modifica la Ley de Responsabilidad Civil y Seguro en la circulación de vehículos a motor, con importantes cambios en el procedimiento.

La reforma del Baremo se ha justificado por la necesidad de actualizar el anterior, que data de 1995, introduciendo importantes reformas, que a modo de resumen y tras haberse estudiado en profundidad por el equipo de Legal car abogados, habrá que ir viendo cómo funciona con el tiempo, pero que, a grandes rasgos, nos parece, una vez más, un gran éxito para las aseguradoras en detrimento, una vez más, de los derechos de las víctimas de accidentes de tráfico.

NOVEDADES EN EL NUEVO BAREMO DE TRÁFICO

  1. Se utiliza la excusa de desatascar los juzgados penales, cuando previsiblemente y por contra se va a producir una autentica saturación de los Juzgados civiles, ya de por si colapsados, sobre todo en los últimos tiempos.
  2. Salvo las indemnizaciones correspondientes a los accidentes de tráfico con grandes lesionados o con fallecidos, para el resto de las víctimas se produce una minoración de las mismas.
  3. La indemnización por latigazo cervical, que es la lesión más común en los accidentes de tráfico, se minimiza hasta el punto de que, con un artículo dedicado en exclusiva al mismo, queda clara la intención de hacerla desaparecer. Sera fundamental en estos casos cumplir con los requisitos necesarios para reclamar esta lesión, y los primeros días desde el siniestro son básicos para acreditará, por lo que hoy más que nunca es fundamental que la víctima este informada y asesorada desde el principio si quiere ser indemnizada por este concepto.
  4. La figura del médico forense como valoradores de las lesiones queda completamente en entredicho desde el momento en que solo participan en la fase de reclamación extrajudicial, no pueden ser citados como testigos o peritos para ratificarse y defender su informe en juicio (cuando el perito de la compañía si puede) y encima sus servicios los paga la aseguradora, por lo que existen serias dudas más que fundadas sobre su imparcialidad.
  5. Desaparece la concurrencia de culpas, tal y como la entendíamos antes de la reforma, con lo que ahora o bien el perjudicado o víctima es el único responsable del accidente o tendrá derecho a cobrar la totalidad de la indemnización.
  6. Se modifica también el denominado “Auto de Cuantía Máxima”, de forma que ahora solo puede pedirse si se obtiene en un procedimiento penal una sentencia absolutoria o si la víctima fallece.
  7. Aparece la mediación, sistema que no es vinculante, cuya tramitación dura varios meses y si no arroja resultados positivos nos obliga a acudir a la vía jurisdiccional civil. Eso sí, para llegar a ella hay que haber cumplido antes con todos los requisitos previos (obligación de remitir a la aseguradora una reclamación por las lesiones con toda la documentación médica que las acredite, además de la dinámica del accidente y culpa de la otra parte, esperar tres meses a la oferta o respuesta motivada de la compañía y en caso de desacuerdo optar por informe médico forense o perito privado).

El anterior sistema de reclamación de indemnizaciones antes del 1 de enero de 2016 tenía sus fallos, pero era más ágil y más rápido. Y de cara a la víctima era económico y no generaba gastos. Ahora los procesos son más lentos en el tiempo, no ofrecen facilidades a la víctima y obligan a contar siempre y más que nuncacon la ayuda de abogados especialistas para defender los intereses de la misma.

LEGALCAR ABOGADOS

Y sobre todo un punto importante en el que vamos a insistir mucho desde LEGALCAR, y es que no hay que perder tiempo para asesorarse, ahora las actuaciones que se hagan en los primeros días tras el accidente, serán vitales para garantizar el éxito en la reclamación, pues lo que no se haga desde el principio luego no podrá corregirse, y podemos encontrarnos con la imposibilidad de reclamar por haber dado mal, o no haber dado, los primeros pasos que ahora requiere el nuevo procedimiento para reclamar indemnizaciones por accidentes de circulación.