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En la inmensa mayoría de las ocasiones, las compañías de seguros van a realizar ofertas de indemnización muy por debajo de lo que realmente corresponde al perjudicado.

Por otro lado, y como es natural, la víctima no sabe en profundidad qué conceptos puede reclamar, más allá de los conceptos básicos que se pueden tener para reclamar los daños, puesto que desconoce la normativa que lo regula y por tanto corre el riesgo de aceptar ofertas menores que las que le corresponden.

De ahí que resulte fundamental acudir a LegalCar, para que el perjudicado primero tenga la información, después tenga el asesoramiento, y, por último, tenga garantizada la defensa de sus intereses frente a la compañía de seguros que le tiene que indemnizar.

¿ES POSIBLE?

Esta es una pregunta que nos hacen mucho los clientes de LEGALCAR, y la respuesta debe valorarse en cada caso concreto. La finalidad de la Ley es que la víctima sea debida y totalmente resarcida de los daños y perjuicios sufridos en el accidente de tráfico.

Sin embargo, para obtener la indemnización íntegra debe tenerse en cuenta que cada caso es un mundo, y que en la reclamación a la aseguradora intervienen muchos factores que habrá que ir valorando para que el objetivo final se cumpla, y este es la percepción íntegra y completa que corresponda a la víctima por los daños sufridos.

Muchas reclamaciones concluyen con la indemnización al perjudicado por todos los conceptos a los que tiene derecho, y ello es lo que en justicia le debe corresponder.

Pero es importante tener en cuenta que esto no va a ocurrir de manera natural, porque está demostrado que las compañías de seguros ofrecen siempre por debajo de lo que realmente corresponde a la víctima. Por tanto, la aseguradora no suele  ofrecer la cuantía íntegra.

¿QUÉ TIEMPO SE TARDA?

Va a depender siempre de la entidad de los daños sufridos y del proceso de negociación. Es decir, desde el momento de sufrir el accidente comienza un proceso que será más o menos largo en función de, principalmente, las lesiones sufridas en el siniestro.

Y esto es así porque lógicamente no se puede hacer una valoración real y completa del caso hasta que no se dispone de toda la documentación acreditativa de las pretensiones que vamos a reclamar a la compañía.

Esto no significa que no pueda percibirse en varias fases. Pongamos el ejemplo de una víctima con un vehículo que ha resultado siniestro total y con unas lesiones que requieren varios meses de tratamiento. Es posible gestionar los daños materiales y que se le abone lo correspondiente por el siniestro del coche, y posteriormente y una vez finalice el periodo de curación, se reclame lo correspondiente a los daños personales.

Si no está conforme, o valorado por el abogado conjuntamente, la oferta no es suficiente o no se ajusta a la realidad de los daños sufridos, hay que acudir a la vía judicial interponiendo una demanda civil contra la compañía. Y en este caso el tiempo se alarga de manera importante, a lo que contribuye el enorme atasco que tienen los Juzgados españoles, con lo que el proceso puede alargarse años.

¿QUÉ PROBLEMAS PODEMOS TENER?

Las compañías de seguros discuten la responsabilidad en el siniestro, el alcance de los daños sufridos por la víctima a consecuencia del mismo, o ambas cosas. Y el problema que también se suscita es el normal desconocimiento de los perjudicados sobre los pasos a dar o los documentos que necesitan para reclamar lo que les corresponda, lo que es aprovechado por las compañías para ofertar siempre por debajo de lo que les corresponde.

En caso de sufrir cervicalgia, los daños deben ser de una entidad suficiente para que la aseguradora considere que se puede producir la lesión, esto se llama en el Baremo de Tráfico “criterio de intensidad”. El problema es que no hay valor de daños establecidos en la ley, por lo que la compañía puede decir que unos daños de 150€ no son suficientes para producir lesiones o daños de 400€.

Otro de los problemas derivado de la falta de información, es que las víctimas de accidentes de tráfico deben acudir a urgencias dentro de las 72 horas después del accidente, para así cumplir con el criterio cronológico, muchas veces en accidentes leves, las víctimas subestiman sus dolores, los primeros días y estos se intensifican conforme pasan las horas.

Para evitar estos problemas y que el derecho de la víctima se respete y se defienda de igual a igual, deberá acudirse a un profesional externo, que será quien guíe al perjudicado desde el primer momento y requiera a la compañía de seguros responsable para el pago que le corresponda.

5 CONSEJOS PARA LAS VÍCTIMAS DE ACCIDENTES DE TRÁFICO

Lo primordial que debe tener en cuenta la víctima de un accidente de tráfico es lo siguiente:

  1. Mantener la calma en todo momento, avisar a los agentes de la autoridad para levantar Atestado, recopilar datos de testigos y fotografías del lugar del siniestro y tomar todos los datos del contrario y formalizar correctamente un parte amistoso de accidente en la medida que sea posible.
  2. Acudir a los servicios de urgencias de inmediato, y en cualquier caso siempre antes de que pasen 72 horas desde el accidente. Estos primeros momentos son fundamentales para la viabilidad de la reclamación.
  3. Dar el parte a tu compañía de seguros en el plazo de los 7 días posteriores al accidente.
  4. Contactar lo antes posible con un profesional especializado en accidentes, ajeno a las compañías de seguros para que nos vaya asesorando desde el principio y lograr así obtenerla íntegra.
  5. Nunca coger la primera oferta que haga la compañía. Está demostrado que nunca se corresponde con la realidad de los daños sufridos. Consultar siempre con LegalCar