Si no sabes cómo dar un parte sin contrario en la mutua en caso de accidente, te interesa conocer los tipos de partes que hay, cómo rellenarlo correctamente, los plazos que tienes y las condiciones para gestionarlo.

Tener un accidente de tráfico y que no haya contrario es relativamente sencillo.  En muchas ocasiones, los daños en el vehículo los hemos provocado nosotros mismos, sin que haya terceros involucrados, o nos los encontramos de sorpresa.

Para estos supuestos las compañías ponen a disposición de sus asegurados los partes sin contrario.

Imagina que tienes tu coche estacionado y cuando lo recoges ves que te han colisionado y causado desperfectos, pero sin dejarte datos.

Situaciones de este tipo son muy habituales y provocan en la mayoría de los casos daños materiales de los que tienes que dar parte al seguro para tramitar su reparación, pero muchas veces no sabes cómo gestionarlos frente a la compañía.

¿Qué tipos de parte sin contrario existen?

En general, todas las compañías aseguradoras disponen de modelos de parte con contrario y sin contrario.

Los primeros se utilizan cuando se ha producido un accidente y además de nosotros hay otros implicados en el siniestro (puede ser uno solo o varios).

Los segundos son los que rellenamos cuando no hay terceros y en situaciones como las mencionadas (“me encuentro en coche con un golpe” o “me he golpeado contra la columna del aparcamiento”, ejemplos muy habituales).

Uno de los más que se utilizan es el parte sin contrario de la mutua, que puede descargarse desde la misma web y que indica diferentes supuestos incluidos dentro de este tipo de documento:

  1. Daños en las lunas (siempre que no se hayan producido en un siniestro con terceros involucrados)
  2. Robo total del vehículo
  3. Aparcamiento, sólo para los que cuenten con un seguro a todo riesgo
  4. Intento de robo, o robo de elementos del vehículo, referido a desperfectos provocados al mismo como consecuencia de haberse forzado maleteros, puertas, bombines, etc, y se hayan o no sustraídos objetos del vehículo u otros personales.
  5. Incendio del vehículo parcial o total
  6. Garantía mecánica, también exclusivo de los seguros todo riesgo y que incluye Siniestro de avería en caso de tener contratado el producto “Todo Riesgo Integral”, o siniestro gran Reparación en caso de tener contratada la cobertura Garantía Mecánica.
  7. Daño catastrófico y pedrisco, para supuestos de daños provocados por sucesos extraordinarios como terremotos, inundaciones, terrorismo, y otros.

¿Cómo debo rellenar el parte?

A la hora de rellenar este tipo de documento debes tener en cuenta varios puntos:

  1. Debe firmarlo el asegurado, indicando quien era el conductor, en caso de ser distinta persona.
  2. El plazo para tramitarlo es de 7 días desde que se produjeron los daños.
  3. Debes buscar en la casilla correspondiente al “tipo de siniestro” el supuesto que mejor encaje dentro de las distintas posibilidades que se te indican en el documento, y si no coincide ninguno, aclarar brevemente en el apartado “descripción del siniestro” cómo se ha producido.
  4. Rellena correctamente los apartados relativos a fecha y lugar del siniestro, indicando día, mes, año, hora, lugar (calle), punto kilométrico (si es en vía interurbana), ciudad y provincia.
  5. Cumplimenta también la casilla relativa a los datos de tu vehículo (número de póliza, matrícula, marca y modelo y color).
  6. Has de describir detalladamente las piezas o partes dañadas, así como un dibujo del vehículo para que las señales. Procura revisar bien los daños y no olvidarte de incluir ninguno.
  7. Finalmente cumplimenta la fecha y tu firma, y entrega este parte en el taller que hayas elegido para llevar el coche.

Consejos para presentar un parte sin contrario

El parte de daños sin contrario es el rellenamos para llevar directamente el coche al taller cuando se da alguno de los casos que hemos comentado.

Lo tienes que utilizar cuando no hay un contrario, ni se han producido lesiones, ni daños a terceros, y también si has dañado algún bien público, como una farola, un banco, o una señal de tráfico.

Como se va a tratar siempre de daños materiales, conviene presentarlo cuanto antes para que nos reparen el vehículo, cuidando de cumplimentarlo de la manera más detallada posible para agilizar los trámites.