900 901 450 / 637 637 637 - Teléfono gratuito

La prevención de accidentes de tráfico es una asignatura pendiente en nuestra sociedad, y en la mayoría de las ocasiones no conocemos el impacto de la siniestralidad vial no solo en España, sino también en el resto del mundo.

Para hacernos una idea, la Organización Mundial de la Salud considera los accidentes de tráfico uno de los problemas de salud pública más importantes del mundo.

De hecho, las estadísticas son demoledoras: más de 1,2 millones de personas fallecen en accidentes de tráfico cada año en el mundo. Y 50 millones de personas resultan heridas de diversa consideración.

La OMS advierte que, si no se toman las medidas adecuadas, para el año 2010 podremos llegar a 1,9 millones de fallecidos por siniestralidad vial.

En nuestro país, tras unos años de descenso en la siniestralidad vial, hemos vuelto a aumentar el número de víctimas en los últimos tiempos. Detrás de los accidentes de tráfico se esconden muchas veces verdaderos dramas para las familias y para las propias víctimas, cuyas vidas cambian radicalmente a raíz del accidente y de las lesiones sufridas.

La prevención de accidentes de tráfico debería ser una de las asignaturas básicas en la educación vial. Todos de una u otra forma somos responsables de lo que ocurre cuando utilizamos un vehículo a motor, y también debemos serlo respetando la normativa, extremando las precauciones cuando somos peatones, y siendo prudentes en nuestra conducción para no perjudicar con nuestras acciones a los demás usuarios.

¿LOS ACCIDENTES DE TRÁFICO SE PUEDEN PREVENIR?

Rotundamente Sí. Hay muchas formas de prevención, y la propia Organización Mundial de la Salud aboga por que haya una mayor involucración por parte de los distintos organismos y gobiernos de todos los países para fomentar y poner en marcha medidas de prevención que sean realmente efectivas.

Muchos sectores deben participar en contribuir a prevenir los accidentes de tráfico: sanidad, agentes de la autoridad, gobiernos, educación, etcétera.

Mejorar las infraestructuras y aumentar los elementos de seguridad vial, mejorar también los elementos de seguridad de los vehículos, y concienciar a los ciudadanos para un mejor comportamiento como usuarios de la vía pública, además de fomentar la educación vial desde pequeños, son algunos de los medios de prevención que contribuyen a reducir los accidentes de tráfico en nuestras carreteras.

 

¿Qué podemos hacer los conductores y usuarios de la vía?

 

No solo la prevención de accidentes de tráfico depende de organismos, asociaciones y planes de seguridad vial.

Tenemos que tomar conciencia de qué es lo que podemos hacer para prevenir un accidente que nos puede tocar a cualquiera en algún momento de nuestra vida.

Algunas de las medidas de prevención pueden resultar muy obvias, pero precisamente por eso las pasamos muchas veces por alto, cuando si todos las tenemos en cuenta, seguramente contribuiríamos de manera responsable a reducir la siniestralidad.

Hay tres elementos que pueden intervenir en un accidente de tráfico, del que destacamos el factor humano, que depende de nosotros, y por tanto, debemos tenerlo en cuenta cuando conducimos.

Otros factores que intervienen son el estado de las carreteras y elementos de seguridad vial, así como el estado del vehículo que conducimos (de la clase que sea). Todos son factores de riesgo, y por tanto debemos tenerlos muy presentes en todo momento.

MEDIDAS DE PREVENCIÓN BÁSICAS

  • Evitar el alcohol y las drogas al volante. El uso de este tipo de substancias aumenta de manera radical las posibilidades de sufrir un accidente de tráfico, mermando nuestras capacidades de atención y diligencia conduciendo.

En estos casos, no solamente nosotros nos arriesgamos a sufrir un accidente, sino lo que es más grave, es que estamos poniendo en peligro a todos los demás usuarios de la vía.

Si provocamos un accidente de tráfico conduciendo bajo los efectos del alcohol o las drogas, y causamos daños a otras personas, deberemos responder de los mismos, incurriendo en responsabilidades penales que nos pueden destrozar la vida si tenemos la mala suerte de provocar el fallecimiento de otros usuarios, o dejar heridos graves y muy graves por el camino. Esto, sin contar con que respondemos de esos daños con nuestro propio patrimonio, para indemnizar a las víctimas del accidente que hayamos provocado.

Por tanto, al volante, cero alcohol y drogas como medida de prevención.

  • Evitar las distracciones:  en los últimos tiempos proliferan los accidentes de tráfico provocados por no ir atentos a las circunstancias del tráfico.

Utilizar el teléfono móvil, manipular una radio o cualquier elemento electrónico mientras conducimos, discutir acaloradamente en el coche o estar pendiente de lo que hacen los demás ocupantes del vehículo, son situaciones por desgracia muy cotidianas que distraen nuestra atención de la carretera.

  • Evitar conducir con sueño y la fatiga al volante: debemos olvidarnos de las prisas por llegar a nuestro destino. Si estamos cansados mejor no coger el coche y descansar un rato antes de conducir, y en viajes largos debe pararse para descansar cada dos horas.

Está demostrado que estar cansados multiplica el riesgo de accidentes al disminuir nuestra capacidad de atención y nuestros reflejos.

  • Respetar las normas de circulación:  en muchas ocasiones los accidentes de tráfico se producen porque el responsable del mismo no ha respetado las normas de circulación.

Entre las infracciones más comunes se encuentran el exceso de velocidad, no respetar la señalización (saltarse un STOP o un CEDA son muy habituales), los adelantamientos indebidos, no respetar la distancia de seguridad, etcétera.

  • Extremar la precaución con condiciones meteorológicas adversas: la nieve, la lluvia y el viento influyen de manera importante en la conducción. Debemos conducir con mayor atención y reducir la velocidad.
  • Utilizar los elementos de seguridad necesarios para prevenir accidentes: el uso de los cinturones de seguridad es esencial para evitar un siniestro que puede provocar incluso la muerte.

Llevar a los niños debidamente sujetos con sus correspondientes elementos de retención infantil, utilizar el casco tanto en moto como en bicicleta, o los chalecos reflectantes, son algunas de las principales medidas que todos debemos utilizar de manera habitual siempre, y su uso puede prevenir muchos daños en caso de accidente.

  • Revisar el vehículo antes de viajar depende de nosotros, y es otra medida de prevención que debemos tener en cuenta cuando nos ponemos en carretera. Los frenos, el aceite, el alumbrado, tienen que estar en condiciones óptimas para viajar sin riesgo.

LA EDUCACIÓN VIAL 

Debemos asegurarnos de que nuestros niños aprendan como parte de su desarrollo integral, lo más importante sobre educación vial, fomentando la prevención dentro de su educación.

El objetivo principal es formar a los futuros conductores desde pequeños, concienciarles sobre la importancia de la prevención de los accidentes de circulación, informarles sobre conductas responsables y cívicas y enseñarles con charlas, cursos, actividades y programas de educación vial cómo tienen que actuar como parte de su educación.