¿Puedo conducir el coche de mi padre?

¿Puedo conducir el coche de mi padre?

¿Cuántas veces te has preguntado si “puedo conducir el coche de mi padre”? En este post te explicamos si puedes conducir sin estar en el seguro, qué te interesa como hijo y qué pasa en caso de accidente.

La mayoría de los hijos, sobre todo en cuanto se sacan carnet de conducir, están muy emocionados por poder coger un coche, y salvo excepciones de quienes pueden tener un vehículo a su disposición para ellos solos, la mayoría tienen que “negociar” con los padres el uso del coche familiar, o de uno de ellos si tienen varios.

Tomando en cuenta que conducir un coche es una responsabilidad, tanto los conductores noveles como los que tienen más años de carnet, pero quieren conducir el coche de los padres, tienen que saber todo lo necesario respecto al seguro del vehículo, si están o no cubiertos, y qué puede ocurrir si sufren un accidente, tanto si es por su culpa o por culpa de un tercero.

CONDUCIR SIN ESTAR EN EL SEGURO

Lo primero que hay que tener claro es que cada compañía de seguros tiene sus propias condiciones en cuanto a las coberturas al conductor y a los ocupantes de un vehículo, y, por tanto, no todas son iguales.

Suelen existir muchas dudas y falsas creencias sobre quien puede conducir un vehículo o motocicleta dependiendo de quién está en el seguro.

Así, se piensa muy a menudo que solo pueden conducir un vehículo las personas que aparecen aseguradas en la póliza de seguro. Y también existe la creencia contraria, es decir, que cualquiera puede conducir un vehículo, aunque no aparezca en el seguro del mismo.

La mayoría de los seguros de coche tienen una cobertura intermedia entre estas dos cuestiones, que no son del todo exactas ninguna de las dos.

Como punto de partida, debe saberse que en un contrato de seguro aparecen distintas personas: el propietario del vehículo por un lado, el tomador del seguro por otro, y los conductores, tanto el habitual como los ocasionales.

No siempre es la misma persona quien tiene todas estas condiciones.

Lo habitual es, en casi todas las aseguradoras, que se establezcan una serie de condiciones para que, además de poder conducir el vehículo las personas que figuran en la póliza de seguro, puedan hacerlo también cualquier otra que cumplan unos requisitos de edad y/o de años que tengan el carnet de conducir (normalmente más de dos años de permiso de circulación y ser mayor de 26 años).

Estos requisitos varían de unas a otras aseguradoras, por lo que conviene tener muy claro qué cubre la póliza de seguro en sus condiciones generales y particulares del coche que vamos a conducir y que no es nuestro, o incluso del nuestro si vamos a prestarlo a alguien, sobre todo en caso de un accidente de tráfico.

Lo que suele  hacer la aseguradora en estos casos cuando se sufre un accidente de tráfico es aplicar la regla de equidad, es decir, que va a minorar la indemnización, que va a ser proporcional a la diferencia entre la prima pagada por el tomador y la que tendría que haber pagado por ese riesgo concreto.

¿QUÉ TE INTERESA COMO HIJO?

En el caso de los hijos, se plantea sobre todo el problema derivado de los noveles, es decir, los hijos que acaban de sacarse el carnet de conducir, y que, por tanto, son considerados como conductores de riesgo por su inexperiencia.

Como norma general se consideran conductores noveles los que tienen menos de dos años de carnet o son menores de 26 años. Este es el sector que se considera de mayor riesgo por las compañías de seguro y los que suelen pagar los precios más elevados por los seguros de coche.

En estos casos, para estar cubiertos, los hijos noveles deben estar incluidos en la póliza de seguro del coche que vayan a utilizar, bien como conductor principal o como ocasional, según lo vayan a utilizar más o menos.

La principal consecuencia de ello es que lógicamente sube bastante el importe de la prima en estos casos, aumentando el precio del seguro al incluirse un conductor novel, pero es muy importante asumir este gasto extra para que un hijo pueda conducir el coche de su padre con tranquilidad y quede cubierto para el caso de sufrir un accidente de tráfico.

¿QUÉ PASA EN CASO DE ACCIDENTE?

Pongamos un ejemplo práctico, con un hijo de 20 años, que tiene el carnet de conducir desde hace un año, y que sufre un accidente de tráfico con el coche de su padre, y no está incluido en la póliza de seguro.

En este caso la compañía de seguros va a entender que hay una agravación del riesgo (edad y años de carnet) y por tanto aplicará el criterio de equidad al que ya nos hemos referido.

Si, por el contrario, el hijo novel está asegurado en la póliza de seguro del coche de su padre que conduce, y sufre un accidente de tráfico, está cubierto como cualquier otro conductor dependiendo esa cobertura del tipo de seguro contratado.

Si no ha sido el culpable exclusivo del accidente, podrá reclamar lo que le pueda corresponder por los daños y perjuicios sufridos en el siniestro de la misma forma que cualquier otro perjudicado.

Mención aparte merecen los casos de alcoholemia. Hay que tener especial cuidado en estos supuestos porque, aunque el hijo esté incluido en la póliza de seguro del coche de su padre, si tiene un accidente de tráfico circulando bajo los efectos del alcohol, la compañía de seguros se va a desentender en virtud de las cláusulas de exención de responsabilidad en estos supuestos.

Las consecuencias económicas e incluso responsabilidades penales generadas por conducir en estado de embriaguez tendrán que ser asumidas por el infractor con todo lo que ello conlleva.

Si has sufrido un accidente conduciendo el coche de tu padre y no eres el culpable, tienes derecho a recibir una indemnización por tus lesiones, si tienes dudas, puedes ponerte en contacto sin ningún compromiso con nuestros abogados para accidente de tráfico.