¿Qué es el pago a cuenta?

¿Qué es el pago a cuenta?

¿Te han hecho un pago a cuenta porque has sufrido un accidente de tráfico? Conoce por qué las aseguradoras los ofrecen, qué requisitos deben cumplir y cuándo deben aceptarse.

Cuando se produce un accidente de tráfico donde las lesiones de la víctima son de tal entidad que requieren un tiempo considerable de curación, las compañías de seguros suelen hacer un pago a cuenta de la cuantía final que le pudiera corresponder.

En cualquier caso, antes de percibir un anticipo es necesario que la víctima que lo recibe sepa muy bien en qué consiste y, sobre todo, se asegure de que por el hecho de aceptarlo no va a renunciar a reclamar el resto de lo que le pudiera corresponder por el accidente sufrido.

¿Por qué las aseguradoras ofrecen un pago a cuenta?

Hay una razón principal por la que una compañía de seguros realiza estos anticipos del futuro pago a un lesionado por un accidente de circulación, y resulta bastante lógica.

Y es que adelantar un dinero al lesionado, para la compañía es una manera de evitar de pago de intereses, y esto viene recogido en el artículo 7.2 de la LRCSCVM, modificado por la Ley 35/2015, que recoge la obligación de las aseguradoras de poner a disposición del lesionado con periodos largos de curación una cierta cantidad de dinero a modo de adelanto.

Se indica que si en tres meses es imposible cuantificar el daño y por tanto no puede realizarse la correspondiente oferta motivada porque el lesionado continúa en tratamiento y no tiene el alta por estabilización lesional, la compañía de seguros debe remitir una respuesta motivada indicando tal imposibilidad, su compromiso de hacer la oferta en cuanto le sea posible, y un anticipo a cuenta de la cuantía final.

De esta forma, la compañía se ahorra el tener que abonar intereses moratorios (el interés legal incrementado en un 50%) si realizan el pago a cuenta en el plazo estipulado.

Ventajas e inconvenientes

Para los lesionados graves, el pago a cuenta supone en muchos casos una ayuda para soportar los gastos iniciales propios de las necesidades médicas que pueden surgir inicialmente a la víctima.

El principal inconveniente que puede surgir, por el contrario, es que cuando ha habido varias cantidades abonadas como anticipo que finalizan con una oferta final con la que la víctima no está conforme, es necesario acudir a un procedimiento judicial contra la compañía para reclamar el resto de lo que se considera que tiene derecho a reclamar.

En estos casos hay un riesgo de costas en caso de que el Juez determine que no hay derecho a reclamar más dinero del que ya ha pagado la compañía.

Otro inconveniente de los pagos a cuenta se produce en casos donde la diferencia entre lo ya abonado por la compañía y la cantidad total que reclama el perjudicado es pequeña. El perjudicado reclama a la compañía una cantidad final que complete los anticipos recibidos y ésta solo ofrece una parte de la misma.

Es muy habitual que la víctima se conforme con esa parte con tal de no meterse en un procedimiento judicial, con todos los gastos que ello supone.

De esta forma la aseguradora se sale con la suya. Y esta situación no se habría producido si la compañía no hubiera pagado una cantidad a cuenta, porque sería el total lo que se reclamaría en el procedimiento judicial.

¿Debo aceptar el Pago a cuenta?

Aceptar el pago a cuenta depende de la víctima, y de las circunstancias personales de cada uno y del accidente en cuestión. Si no lo necesita con premura y no le hace falta, es preferible no coger la oferta y esperar.

En cualquier caso, es muy importante que el perjudicado revise bien el documento que le envíe la compañía para formalizar ese anticipo, teniendo en cuenta dos cosas:

  • Que esa cantidad es un adelanto, y no supone en ningún caso renuncia a reclamar el resto del dinero al que tenga derecho.
  • Que la renuncia a reclamar intereses solo lo es respecto de la cantidad abonada como anticipo, y no del resto pendiente. En caso contrario el perjudicado estaría renunciando a cobrar intereses sobre la parte que le queda por percibir, incluso si reclamara el resto en un procedimiento judicial.

Ante la duda, siempre es conveniente asesorarse, y si se trata de un siniestro grave, con mucha más razón es necesario contar con un respaldo legal. Si eres víctima de un accidente, contacta con LEGALCAR  y te informaremos de manera gratuita y sin compromiso sobre las mejores opciones.