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Si nos hablan de Amaxofobia nos puede sonar a chino, pero si alguien nos hace referencia al miedo intenso que sienten algunas personas que tienen que ponerse delante de un volante y conducir, nos parece algo más cercano ya que muchos de nosotros tenemos un familiar o amigo que se sacó el carnet de conducir o que lo intentó por lo menos y que tiene un miedo atroz a ponerse al volante. Por lo tanto la Amaxofobia es ese intenso miedo que padecen algunas personas a conducir un automóvil o incluso el miedo que padecen solo de pensar que tienen que conducir.

Crisis de pánico,  ataques de ansiedad… que se ven aumentadas en gran medida por ese sentimiento de falta de control al volante de un automóvil que les hace pensar en que todo va a acabar de manera más que catastrófica.

Cuando esto les ocurre, las personas que la padecen pueden actuar de dos maneras totalmente diferentes. Las primeras entran en negativa y nunca más volverán a conducir en su vida ya que de esa manera tan radical ponen fin a todo su miedo y a la ansiedad que sentían por poder provocar un accidente que acabara con su muerte o la de alguien al ir al volante.

Las segundas, las que quieren acabar con sus miedos e intentan superarlos, poniendo remedio para ello o por lo menos intentándolo.

Las mismas autoescuelas ofrecen cursos o terapias para solucionar esta fobia y facilitar la vuelta a la conducción del que la padece al reducir sus miedos e incentivar su confianza. También, la Fundación CEA (Comisariado Europeo del Automóvil) está brindando cursos gratuitos a las víctimas supervivientes de accidentes de tráfico que padecen Amaxofobia para ayudarles a combatir estos miedos y facilitar su vuelta a la conducción de manera totalmente segura para ellos y para el resto de conductores.

Cursos que a su vez están subvencionados por la Dirección General de Tráfico y para beneficiarse de los mismos tan solo hay que contactar con dicha Fundación. Estos cursos empiezan con una charla de un psicólogo especializado en esta problemática, seguida de unas prácticas de maniobras al volante, lógicamente en un recinto cerrado al tráfico, realizadas juntos a expertos en el tema y siempre acompañados de un psicólogo que les ayude a superar sus miedos.