¿Qué es la omisión del deber de socorro?

¿Qué es la omisión del deber de socorro?

Para comprender qué es la omisión del deber de socorro hay que saber qué contempla el artículo 195 del Código Penal, cuando existe omisión del deber de socorro, las penas que se imponen y por qué debes consultar a un abogado en estos casos.

Por desgracia, todos conocemos casos en nuestro país que son un claro ejemplo de lo que constituye la omisión del deber de socorro.

Así, los atropellos a ciclistas en vías interurbanas provocados por vehículos cuyos conductores abandonaron el lugar de los hechos sin detenerse, y que causaron la muerte de varios de ellos.

También conocemos por los medios de comunicación casos de atropellos de peatones por vehículos que se han dado a la fuga, y accidentes de tráfico causados por terceros que se marchan del lugar sin dejar datos y sin detenerse.

En el ámbito de los accidentes de tráfico este tipo de conducta se produce con cierta frecuencia.

En muchas ocasiones se produce por el miedo de la persona que ha causado el accidente a las consecuencias de su conducta, lo que ocurre de manera habitual cuando el causante del accidente circula bajo los efectos del alcohol o las drogas.

Este tipo de actitudes causa problemas a las víctimas del accidente cuando el conductor se ha dado a la fuga, porque tienen que demostrar que el mismo se ha producido y que ha intervenido un tercero del que no se tienen datos, ya que, de lo contrario, no se puede reclamar indemnización por los daños sufridos.

De ahí que sea fundamental contar con la ayuda de un abogados como los de LegalCar, especializados en  accidentes, que ayude a la víctima en la reclamación y le indique los medios de prueba que va a necesitar para demostrar el accidente y la intervención de un tercero que abandona el lugar de los hechos sin detenerse.

¿QUÉ CONTEMPLA EL ARTÍCULO 195 DEL CÓDIGO PENAL?

La omisión del deber de socorro se encuentra recogido en los artículos 195 y 196 del Código Penal, y castiga las conductas siguientes:

  • El que no haya socorrido a la persona que se encuentre desamparada y en peligro grave y manifiesto, cuando ha podido hacerlo sin riesgo propio ni de terceros.
  • El que, estando impedido para prestar socorro, no demande con urgencia el auxilio ajeno.
  • Cuando la víctima lo es por accidente ocasionado de manera fortuita por quien haya omitido el auxilio, o si al accidente se ha producido por una imprudencia.

¿CUÁNDO EXISTE OMISIÓN DEL DEBER DE SOCORRO?

Para que exista la omisión del deber de socorro y se aplique lo dispuesto en el artículo 195 deben darse dos parámetros, que son, por un lado, que la persona se encuentre desamparada, y por el otro que se encuentre en peligro grave y manifiesto.

Además, se requiere que pueda haberse prestado el auxilio sin riesgo propio ni de terceros y que el infractor se ausente del lugar de los hechos sin prestar ningún tipo de asistencia.

En el ámbito de los accidentes de tráfico este tipo de conductas se producen cuando el causante del siniestro se da a la fuga.

Un caso real tramitado en LEGALCAR se produjo en uno de los túneles de la M30 de Madrid, cuando la motocicleta conducida por nuestro cliente fue embestida por detrás por un vehículo que tras el accidente se marchó del lugar de los hechos sin detenerse.

En este supuesto, las cámaras de seguridad del túnel grabaron el momento del impacto y al vehículo responsable, por lo que se pudo localizar al autor de los hechos.

En otros casos no es posible conseguir los datos del culpable, por lo que en muchas ocasiones no hay modo de demostrar la intervención de un tercero y la reclamación es muy difícil que prospere.

 

PENAS POR OMISIÓN DEL DEBER DE SOCORRO

Las penas por omisión del deber de socorro varían según el caso concreto, y van desde la multa de tres meses hasta la prisión de 4 años.

Así, se castiga con la pena de multa de 3 a 12 meses, según indica el artículo 195 del Código Penal, la conducta de quien no socorra a una persona que se encuentre desamparada y en peligro manifiesto y grave cuando ha podido hacerlo sin riesgo propio ni de terceros.

Y la misma pena se impone a quien se encuentre impedido de prestar socorro y no demande auxilio ajeno con urgencia.

En los supuestos en que la víctima lo es por un accidente causado de modo fortuito por quien omitió el auxilio la pena oscila entre los 6 y los 18 meses de prisión.

Y cuando el accidente se debe a una imprudencia, aumenta la pena que oscila entre los 6 meses y los 4 años.

Pese a la existencia del delito y las penas que se contemplan en nuestro Código Penal, está comprobado que las condenas por este tipo de delito son excepcionales en nuestro país, pese a lo antisocial de este tipo de conductas, sobre todo en el ámbito de los accidentes de tráfico.

El Tribunal Supremo se ha pronunciado sobre este delito en numerosas sentencias.

Así, en sentencia de 24.09.2012, este Tribunal indica que “frente a un sector doctrinal minoritario que sitúa el bien jurídico protegido en la misma integridad física o vida de las personas desamparadas, la jurisprudencia habla de un deber de solidaridad humana que este precepto eleva al rango de deber jurídico.

Indica también el Tribunal Supremo que “el tipo penal no requiere la protección de la vida o integridad física, sino que se atiende a la persona en peligro. Se castiga la infracción del deber de auxiliar a la persona en peligro”.

 

¿POR QUÉ DEBERÍAS CONSULTAR A UN ABOGADO?

Si has tenido un accidente de tráfico con lesiones y daños, y el causante del mismo se ha dado a la fuga, puede haber incurrido en un Delito de omisión del deber de socorro.

Para poder reclamar la indemnización que te corresponda por este tipo de siniestros, vas a necesitar la ayuda de un abogado de LegalCar especialista en responsabilidad civil.

Como hemos visto, la carga de la prueba la tiene el perjudicado, quien tiene que demostrar no solo la dinámica del siniestro, sino también la intervención de un vehículo que se ausentó del lugar de los hechos sin detenerse a auxiliar a la víctima.

Para ello, es muy importante avisar de inmediato a los agentes de la autoridad para que acudan al lugar del siniestro y levanten un Atestado donde se indique el modo de ocurrir el accidente.

Muchas veces las huellas y vestigios encontrados en el lugar y recogidos en el Atestado son elementos de prueba suficientes que sirven para reconstruir los hechos y demostrar la intervención del vehículo fugado.

Los testigos presenciales también son fundamentales para acreditar la dinámica de un accidente de este tipo, siempre que su declaración conste en el Atestado o Parte de Accidente.

Cuando no se localiza al vehículo fugado, pero se demuestra su intervención, habrá derecho a indemnización, de la que se hará cargo el Consorcio de Compensación de Seguros.

Sin embargo, la gestión de estos casos no es fácil, por lo que es recomendable acudir cuanto antes a LegalCar para que orientemos a la víctima y le indiquemos los pasos a dar para demostrar el siniestro y los daños sufridos.

 

LEGALCAR ABOGADOS

En LEGALCAR hemos tramitado multitud de siniestros con vehículos fugados, y hemos comprobado como la omisión del deber de socorro es habitual sobre todo en casos de alcoholemia.

Nuestros abogados para accidente especializados en este tipo de accidentes ofrecen una cobertura integral a la víctima para que pueda reclamar con garantías las indemnizaciones que le correspondan por los daños sufridos.