¿Qué es la tasa de alcoholemia?

¿Qué es la tasa de alcoholemia?

Explicamos que es la tasa de alcoholemia, como funcionan los test y que debes de hacer en un control de alcoholemia desde un punto de vista legal según LegalCar.

Aunque siempre han existido, los accidentes de tráfico con alcohol en sangre se siguen incrementando cada año. Conducir en estado de embriaguez siempre es un riesgo que multiplica de manera importante las posibilidades de tener un accidente de tráfico, en el que no solo puede sufrir daños el conductor que da positivo en el control de alcohol, sino que puede poner en peligro y causar lesiones a otros usuarios de la vía, lo que se va a traducir en responsabilidades penales para el culpable del accidente.

Saber qué es la tasa de alcoholemia y los riesgos de conducir bajo los efectos del alcohol es importante para evitar problemas y adoptar medidas para evitar accidentes con consecuencias fatales para todos los implicados.

¿CÓMO FUNCIONAN LOS TEST DE ALCOHOLEMIA?

Muchos conductores desconocen el funcionamiento de los test de alcoholemia porque nunca se les ha requerido para realizarlos, por lo que conviene tener unas nociones básicas para saber, en caso de que nos pare la Policía Nacional o Guardia Civil, que es lo que tenemos que hacer.

La prueba de alcoholemia es uno de los instrumentos más utilizados por los agentes de la autoridad para comprobar si conducimos en condiciones óptimas o por el contrario, estamos haciéndolo con temeridad y poniendo en peligro la seguridad del tráfico.

El alcohol influye negativamente en nuestra capacidad de conducción, produciendo somnolencia, aumentando nuestra capacidad de reacción o de frenado en una emergencia, y disminuyendo nuestra capacidad y pericia en la conducción, con lo que el riesgo de sufrir un accidente se multiplica. El alcohol ha intervenido en entre el 30 y el 50% de los accidentes mortales.

El test de alcoholemia mide la concentración de alcohol que tenemos en la sangre. El alcohol no afecta por igual a todas las personas, dependiendo muchas veces del sexo, la complexión física, o la hora del día en que nos realizan el test.

Cuando se realiza un test de alcoholemia en la carretera o en la vía pública, lo que se mide son los miligramos por litro en aire espirado, ya que para medir el alcohol en sangre es necesario hacer un análisis.

La prueba o test de alcoholemia más común se realiza con un alcoholímetro, que debe ser reglamentario, que nos va a decir la tasa de alcohol en aire espirado de una persona. Para ello lo que se hace es coger aire y soplar de manera ininterrumpida hasta que el alcoholímetro suene con un pitido o bien el agente de la autoridad nos indique que ya es suficiente.

La tasa de alcohol para un conductor se sitúa entre 0,25 mg/l y 0,50 mg/l, siendo en estos supuestos sancionado con una multa de 500 euros y la retirada de cuatro puntos en el carnet de conducir.

En los casos en los que el conductor supere los 0,50 mg/l la multa se duplica y se le impondrán 1.000 euros acompañados de la retirada de 6 puntos del carnet de conducir, y para los casos de conductores reincidentes en el último año la multa se duplicará.

¿QUÉ HACER EN UN CONTROL DE ALCOHOLEMIA?

Hay controles de alcoholemia rutinarios, pero en muchas ocasiones los mismos se realizan en puntos estratégicos y en momentos que son potencialmente peligrosos, como grandes eventos, fiestas populares, fines de semana a la salida de conciertos o eventos deportivos,…

Pueden hacernos una prueba de alcohol en cualquier momento, si bien es muy habitual que nos requieran en caso de habernos visto involucrados en un accidente o haber cometido una infracción de tráfico.

Cualquiera puede negarse a realizar una prueba, si bien en esos casos el agente de la autoridad puede dar parte al juzgado de lo que ha ocurrido, incoándose un procedimiento por haberse negado el conductor a realizar dicha prueba, estando tipificado en el Código Penal. Además de lo anterior, nos van a imponer una multa al estar considerada como infracción muy grave en el artículo 65.5.d de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, que va a consistir en 500 euros y la retirada de 6 puntos del carnet de conducir.

Por ello y en LegalCar, insistimos en que lo primero que siempre aconsejamos en no conducir nunca habiendo ingerido alcohol, y si se ha hecho, no negarse a realizarse la prueba, porque esta actitud siempre va a tener consecuencias negativas para el conductor.

En el control de alcoholemia nos van a realizar la prueba utilizando el alcoholímetro, y si se cumplen todos los requisitos y el aparato es reglamentario (se expide un ticket que se va a adjuntar a la multa) es prácticamente imposible poner en duda la eficacia de la prueba y su validez.

Dependiendo de la tasa de alcohol que se ha dado en el control, se nos impondrá una sanción administrativa, o si se superan los límites establecidos o hemos provocado un accidente de tráfico, seremos denunciados y se nos citará para un juicio rápido por alcoholemia, que procede en todos aquellos supuestos en los que hablemos de delitos que llevan aparejados una pena inferior a los 5 años de cárcel.

Para supuestos más graves, donde el conductor que ha dado positivo en el control, ha provocado un accidente de tráfico en el que existen daños materiales y daños personales provocados a terceros, se le imputará un delito contra la seguridad del tráfico, regulado en el Código Penal, se abrirán unas diligencias previas que posteriormente y tras practicarse las pruebas pertinentes se transformará en un procedimiento abreviado que se tramitará ante un juzgado de lo penal.

 

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