¿Qué es movilidad sostenible?

¿Qué es movilidad sostenible?

El desarrollo y el ritmo de vida que nuestros trabajos y el Sistema nos imprime ha hecho aflorar muchos conceptos derivados de esa necesidad de cuidar el medio ambiente, la Tierra, nuestro entorno. Desde hace algunas décadas el concepto ‘movilidad sostenible’ nos es más o menos familiar. Pero, ¿qué es movilidad sostenible?

La contaminación, el consumo excesivo de energía, los problemas de salud de la población o la saturación de tráfico, consecuencias del uso sin control de energías no renovables, ha provocado una corriente crítica con esta práctica que aboga por alternativas más sostenibles para el Planeta. Y por ahí va el objetivo de la movilidad sostenible.

MOVILIDAD SOSTENIBLE

¿Qué es movilidad sostenible? Cuando hablamos de movilidad sostenible, nos referimos a una serie de acciones orientadas a conseguir un uso racional de los medios de transporte. Es decir, que circulen menos vehículos, lo que supondría menos contaminación, menos ruido y mayor ahorro energético.

El modelo actual conlleva saturación de las carreteras, contaminación y consumo surgió con la movilidad sostenible. Desplazarse a pie o en bicicleta en trayectos cortos, usar el transporte público o compartir vehículo son algunas de las acciones de modelo de movilidad sostenible.

LA MOVILIDAD SOSTENIBLE EN CIUDAD

Las ciudades soportan desde hace años picos de contaminación excesivos, superiores a los recomendados por la OMS y nocivos para la salud de sus habitantes. En 2012 la contaminación mató a cerca de 7 millones de personas en todo el mundo. Con estas cifras, no es raro que el movimiento por la movilidad sostenible sea un hecho y domine las agendas de los gobiernos. La cuestión es simple. O dejamos de contaminar o en los próximos años vamos a tener problemas graves para mantener nuestro ritmo de vida.

Ciudades como París o Pekín han superado los 20mcg/metros cúbicos permitidos por la OMS. En España no llegamos a tal extremo pero en los últimos años, Madrid ha tenido que prohibir la circulación en varias ocasiones por niveles excesivos de contaminación. El ayuntamiento madrileño está concienciado con la reducción de la contaminación y va a semipeatonalizar una de sus calles más transitadas, la Gran Vía, además de prohibir el tráfico con coches privados en el perímetro del distrito Centro. Y Barcelona prohibirá a partir de 2019, circular a los coches de más de 20 años y en caso de que se dé un episodio de alta contaminación se hará efectivo a partir de diciembre. El objetivo es recortar un 30% los gases contaminantes en 15 años.

POLÍTICAS DE MOVILIDAD SOSTENIBLE

Viendo el daño al medio ambiente, la mayoría de gobiernos han incluido en sus agendas políticas de movilidad sostenible. El modelo de Vitoria-Gasteiz, con una planificación y diseño urbanísticos pensando en transporte no motorizado o de uso público y una regulación de la utilización del coche, es un ejemplo para muchas otras ciudades españolas.

Pero hay muchas otras formas de hacer política de movilidad sostenible. Por ejemplo con una fiscalidad favorable al uso de los medios de transporte no motorizados, compartidos o públicos como se lleva a cabo en Bélgica, subvencionando la compra de vehículos híbridos, con cambios tarifarios en el transporte público, con la aprobación de un marco normativo que regule la movilidad, dando prioridad a la gestión y planificación del tráfico en las ciudades o promocionando el uso compartido del vehículo.

PRÁCTICAS DE MOVILIDAD SOSTENIBLE

Todos podemos hacer algo en mayor o menor medida por contribuir a la sostenibilidad. Nuestro día a día está cargado de acciones poco respetuosas con el medio ambiente. Con un solo gesto podríamos cambiar fácilmente muchas de ellas con unos resultados muy beneficiosos para el Planeta.

  1. Uso del transporte público. En la actualidad los servicios de este tipo de movilidad son cómodos y más baratos que moverte con tu coche.
  2. Uso del vehículo compartido. Los enormes atascos en las entradas a las grandes ciudades en la mayoría de ocasiones son producidos por vehículos con un ocupante. Si nos esforzáramos en utilizar este sistema para ir al trabajo, seguro que la densidad de tráfico se vería disminuida en las primeras horas del día en los accesos a las urbes.
  3. Compra de vehículos menos contaminantes. Los hay eléctricos, híbridos, propulsados por gas natural,… Con esta acción se reduciría notablemente la contaminación en las ciudades.
  4. Vivir cerca del trabajo. Esta no es una opción fácil de llevar a cabo. Dificultades económicas o impedimentos por múltiples causas impiden que muchos puedan trasladarse a vivir cerca de su trabajo.