Reclamación por accidente de tráfico

Reclamación por accidente de tráfico

En una reclamación por accidente de tráfico es fundamental contar con la ayuda de Legalcar para conseguir la Máxima Reclamación de las lesiones. En nuestra labor diaria notamos el desconocimiento general de las víctimas sobre cómo tramitar una reclamación por accidente de tráfico, sobre todo en relacionado con las indemnizaciones a percibir por accidente de tráfico.

Generalmente lo único que las personas conocen sobre los accidentes de tráfico es que no quieren que les ocurra ningún percance, y que, en caso de sufrirlo, y que en teoría su compañía aseguradora se ocupará de todo para asesorarles y ayudarles con los trámites

Sin embargo, cuando sufren el siniestro se sienten desasistidos, desinformados, y sin idea de cómo empezar a gestionar una reclamación por accidente de tráfico

Es por esto que en LEGALCAR Abogados nos preocupamos, como expertos en reclamaciones de indemnizaciones por accidentes de tráfico, de informar a las víctimas sobre sus derechos, sobre los primeros pasos a dar, los documentos que necesitan, y sobre todo, acompañarles en todo el proceso para que se les indemnice por todos los daños y perjuicios realmente sufridos en el siniestro

RECLAMAR UN ACCIDENTE DE TRÁFICO

En caso de sufrir un accidente de tráfico sea de coche, moto, ciclista, ocupante de autobús, o como peatón, y no ser culpable exclusivo del mismo, tienes derecho a reclamar por todos los daños y perjuicios sufridos, que incluyen una serie de conceptos que detallamos a continuación:

Reclamación por lesiones físicas

Las lesiones físicas incluyen todos los daños personales sufridos como consecuencia del accidente de tráfico que implican menoscabo de su integridad física.

En la reclamación por lesiones físicas se valora por un lado, el tiempo de curación del lesionado desde la fecha del accidente hasta el alta médica por estabilización de sus lesiones. Y por otro lado las posibles secuelas funcionales o estéticas que le hayan podido quedar como consecuencia de la lesión.

La cuantía a reclamar dependerá del tipo de lesión, el tiempo de curación y los puntos de secuelas, tomando como referencia el Baremo de tráfico 2016.

Reclamación por lesiones psicológicas

Después de sufrir un accidente de tráfico algunas personas pueden sufrir de estrés postraumático u otro tipo de afecciones psicológicas producto del siniestro que también son indemnizables y, al igual que las lesiones físicas, se encuentran recogidas en el Baremo de Tráfico.

Reclamación por daños materiales

Los daños materiales que se indemnizan abarcan, en primer lugar, los sufridos en nuestro vehículo, motocicleta, bicicleta o cualquier otro tipo de medio de transporte.

También se considera daño material los daños sufridos en otro tipo de objetos, tales como cascos, indumentaria de los motoristas o ciclistas, teléfonos móviles, gafas, equipajes, etcétera.

Reclamación por perjuicio patrimonial

El nuevo Baremo de Tráfico recoge el perjuicio patrimonial dividido en dos conceptos: el lucro cesante y el daño emergente.

En ambos casos, se trata de un perjuicio económico que la víctima sufre como consecuencia del siniestro.

El daño emergente incluye gastos y facturas que la víctima tenga que asumir, como la compra de medicamentos, collarín, importe de pruebas diagnósticas o facturas de rehabilitación, entre otros.

En cuanto al lucro cesante, que se valora también como indemnización por accidente de tráfico, se refiere a otros perjuicios económicos que tiene el perjudicado a consecuencia del siniestro, como son los descuentos en una nómina a consecuencia de estar de baja laboral tras un accidente, o las cantidades dejadas de percibir por un taxista que tiene su taxi en un taller reparándose tras el siniestro y no puede ejercer su actividad, entre otros ejemplos.

CÓMO SE RECLAMAN LOS DAÑOS

Para reclamar la indemnización por accidente de tráfico se toma como referencia el nuevo Baremo de Tráfico, que entró en vigor en enero de 2016, y que sustituyó a un sistema anterior que se había quedado obsoleto y desfasado

Es muy importante tener en cuenta que la carga de la prueba, en una reclamación por accidente de tráfico, la tiene siempre la víctima. Esto significa que es el propio perjudicado quien tiene que recopilar y aportar a la aseguradora obligada al pago toda la documentación en la que apoye la reclamación que efectúa.

Antes de reclamar los daños, lo primero es demostrar la dinámica del accidente y poder acreditar la culpa o responsabilidad en el siniestro. Para ello los medios de prueba más concluyentes son un parte amistoso debidamente rellenado y firmado por las partes, o un Atestado o Parte de la Policía que indique sin dudas quien ha sido el culpable del accidente.

Una vez tengamos acreditada la culpa, deberemos demostrar la entidad de los daños sufridos, tanto materiales como personales.

En relación a los daños personales, cuanta más información tengamos, mucho mejor, porque debemos partir de que las aseguradoras siempre van a ofrecernos menos de lo que realmente nos corresponde.

En ese sentido, todos los informes médicos deben ser detallados y explicar los síntomas, el diagnóstico o juicio clínico, y posibles secuelas que pueden quedar al el lesionado tras recibir el alta médica, tanto funcionales como estéticas, incluyendo también las psicológicas.

Y para reclamar los daños materiales, necesitaremos facturas o presupuestos de reparación de todo lo que vayamos a reclamar, y fotografías si es posible, además de cualquier documento que justifique el perjuicio patrimonial que hayamos podido sufrir.

Una vez recopilada toda la documentación, y cuando el lesionado ya ha sido dado de alta por estabilización de sus lesiones, hay que realizar un requerimiento en forma   a la compañía de seguros adjuntando todos los documentos, esta que tiene un plazo de tres meses para responder con una oferta motivada de pago o una respuesta motivada.

Las ofertas motivadas están, en la inmensa mayoría de los casos, muy por debajo de lo que realmente corresponde a la víctima.

Legalmente estos procedimientos se llaman:

Reclamación Extrajudicial

Consiste en la negociación con la compañía a fin de llegar a un acuerdo sobre la indemnización a percibir por el perjudicado.

Es siempre la mejor opción y en cualquier caso debe ser la primera que se utilice, con el fin de ahorrar a la víctima tiempo y gastos.

En muchos casos depende de la capacidad negociadora, quien tratará de que la compañía suba la oferta inicial, que en el 95% de los casos está siempre muy por debajo de lo que corresponde al perjudicado.

Reclamación Judicial

Cuando no es posible en una negociación llegar a un acuerdo con la aseguradora porque no sube la oferta o incluso discute culpa, la vía para reclamar es la judicial.

Desde julio de 2015, con la reforma del Código Penal y la supresión de los Juicios de Faltas, las reclamaciones de indemnizaciones por accidentes de tráfico dejan de tramitarse por vía penal (salvo excepciones como los casos de alcoholemia) para reclamarse por la vía civil.

El sistema es presentar una demanda contra la aseguradora obligada al pago adjuntando toda la documentación en la que basamos nuestra petición, entre la que destaca una pericial médica para valorar los daños personales.

Estos procedimientos alargan mucho el proceso en el tiempo, debido sobre todo a la saturación de los Juzgados y Tribunales, pudiendo llegar a durar entre año y medio y dos años según los casos, si bien es cierto que en ocasiones es posible alcanzar un acuerdo entre las partes que evite tener que esperar hasta el momento del juicio, mediante una negociación entre la víctima y la aseguradora.