Accidente de coche en vía de doble sentido ¿Qué se puede reclamar?

Accidente de coche en vía de doble sentido ¿Qué se puede reclamar?

Un accidente en vía de doble sentido suele provocar, en la mayoría de los casos, importantes daños tanto materiales como personales, debido a que en este tipo de vías se circula a alta velocidad.

En este tipo de siniestros es importante, para valorar el caso de manera adecuada y saber si existe o no derecho a reclamar una indemnización por los daños sufridos, tener en cuenta la dinámica del accidente, y poderlo demostrar, ya que, dependiendo de la culpabilidad, el modo de ocurrir el siniestro, y otra serie de factores, se podrá o no realizar la reclamación, por lo que es conveniente asesorarse desde el primer momento con un abogado para accidentes de tráfico.

El sentido de circulación se refiere a la orientación de la marcha de un vehículo del tipo que sea (coche, moto, bicicleta, etcétera) en una determinada vía. Estas vías pueden ser de circulación simple, es decir, con una calzada única con dos carriles, uno para cada sentido de circulación (carreteras comarcales, locales, o nacionales, estas últimas en ocasiones con un carril adicional para el tráfico lento, por ejemplo, de camiones), o de doble sentido (doble calzada independiente), con dos o más carriles para cada sentido de circulación (autopistas y autovías) separados normalmente por una mediana o similar.

Las estadísticas demuestran que la siniestralidad en este tipo de vías interurbanas, es mucho mayor en las carreteras convencionales de un solo sentido que en las autopistas y autovías. Sin embargo, también es cierto que en estas últimas entra en juego un componente que influye de manera decisiva en el resultado lesivo de un accidente, y es la velocidad.

Y esta velocidad no influye solamente por el hecho de permitirse circular en este tipo de vías de doble sentido de circulación como máximo a 120 km/hora, sino porque en muchísimas ocasiones, hay un alto porcentaje de conductores que circulan por ellas a mayor velocidad de la permitida, y ese exceso de velocidad está directamente relacionado con la siniestralidad.

Así, la capacidad de reacción del conductor se ve reducida, al igual que el tiempo de frenado ante una eventualidad, como puede ser una retención, tan común en las autovías en horas punta o salidas y vueltas de vacaciones y fines de semana en las grandes ciudades.

Los accidentes de coche en vías de doble sentido se caracterizan sobre todo por la gravedad. En ocasiones, en estos siniestros se ven implicados varios vehículos, como en el caso de los accidentes en cadena. Otras veces, factores externos como la climatología, el estado deficiente de la vía, o la mala visibilidad, unido a un exceso de velocidad, falta de atención o incluso despiste, pueden provocar un accidente cuyas consecuencias suelen ser graves para los implicados.

En este tipo de accidentes se puede reclamar la indemnización por los daños y perjuicios sufridos por las víctimas, tanto materiales como personales, siempre y cuando no seamos culpables exclusivos del accidente, es decir, que toda la responsabilidad haya sido nuestra.

En ocasiones pueden existir dudas en cuanto a la culpa, por ejemplo, en los choques en cadena donde hay varios vehículos implicados y hay que determinar quién ha golpeado primero, para poder reclamar a su aseguradora.

También pueden darse situaciones donde la responsabilidad en el accidente es compartida, y existe una concurrencia de culpas, en cuyo caso se podrá reclamar una indemnización, pero la misma será proporcional al porcentaje de culpabilidad de cada una de las partes implicadas. Contar con la ayuda de un abogado para accidentes es fundamental, puesto que en estos supuestos siempre va a haber discusión entre las aseguradoras que de una u otra forma querrán eximirse de responsabilidad.

Todo ello no es de aplicación al caso de los ocupantes o pasajeros de un vehículo, motocicleta, autobús, etcétera, ya que los ocupantes podrán reclamar indemnización por los daños y perjuicios sufridos siempre, al margen de quien haya tenido la culpa en el siniestro.

Para poder acreditar la responsabilidad, es fundamental contar con pruebas de cara a la reclamación a la aseguradora responsable. Para ello nos sirve un parte amistoso firmado por ambos conductores, siempre que esté correctamente rellenado, con todos los datos correctos, croquis del accidente, datos de los ocupantes si existen, y lugar exacto y hora, además de señalar siempre, si existen lesiones, aunque inicialmente sean leves, que hay víctimas.

Otro modo de acreditar la responsabilidad es el Informe o Atestado levantado por la Guardia Civil, de ahí la importancia de llamar siempre a los agentes de la autoridad en caso de accidente, quienes se personarán en el lugar y tomarán todos los datos para elaborar el Atestado, incluyendo en el mismo el juicio crítico.

En un accidente de coche en una vía de doble sentido, podrán reclamar los perjudicados no culpables, por un lado, la indemnización por los daños materiales sufridos en sus vehículos, que comprende o bien la reparación del mismo, o el pago de su valor mejorado, si es declarado siniestro total. Si además resultan dañados otros objetos (equipaje, gafas, teléfonos, etc), también podrán reclamarse esos daños, justificándolos con facturas o presupuestos de arreglo y fotografías.

Por otro lado, se podrán reclamar los daños personales, teniendo en cuenta que en este tipo de accidentes es muy común sufrir lesiones de gravedad, debido a la fuerza del impacto y la alta velocidad. Es necesario que la víctima cuente con la ayuda de un abogado para accidentes que indique al lesionado la documentación que necesita para acreditar, por un lado, el tiempo que ha tardado en curarse (días por perjuicio personal básico y por perjuicio personal particular, ya sea moderado, grave o muy grave), así como las secuelas o incapacidades que hayan quedado a la víctima tras recibir el alta médica por estabilización de sus lesiones.

Hay que tener en cuenta que en este tipo de accidentes el proceso curativo puede durar meses, dependiendo de la gravedad de las lesiones, y durante todo ese tiempo es necesario acreditar el proceso evolutivo de la víctima, para que luego puede reclamarse con garantías a la compañía de seguros obligada al pago.

Cualquier otro perjuicio derivado del siniestro (perjuicio patrimonial), como es el lucro cesante y el daño emergente, también puede reclamarse, siempre que se pueda demostrar fehacientemente a la aseguradora con la documentación oportuna.

LEGALCAR ABOGADOS

En LEGALCAR ABOGADOS contamos con un equipo de abogados para accidentes de coche en doble vía que han reclamado tanto en vía amistosa como en procedimientos judiciales, los daños y perjuicios de víctimas de este tipo de siniestros ¿Tienes dudas? Llámanos a nuestro teléfono gratuito.