Reclamar un resbalón en Lidl

Reclamar un resbalón en Lidl

Explicamos como poner una reclamación en el servicio de atención al cliente de Lidl y que debemos de hacer en el caso de que eso no sea suficiente. Los resbalones constituyen una de las clases de accidentes en locales comerciales y establecimientos más habitual. En muchas ocasiones el resbalón no produce daños de consideración, pero en otros casos, sobre todo si se trata de personas mayores, un resbalón acompañado de una caída violenta puede provocar lesiones graves a la víctima.

Siempre que el resbalón no se haya producido por culpa exclusiva del cliente, podremos reclamar. Es decir, las caídas fortuitas o accidentales provocadas por falta de atención o de cuidado del propio usuario, no son susceptibles de reclamarse, ya que se deben única y exclusivamente a la actitud poco diligente del cliente.

Ahora bien, cuando existe algún elemento externo que provoca el resbalón, y que no es imputable al cliente, en esos supuestos sí existe responsabilidad del establecimiento y por tanto puede reclamarse por los daños y perjuicios sufridos.

La mayoría de las personas no saben que tienen derecho a reclamar por este tipo de accidentes, y si lo saben, desconocen como tienen que actuar desde el principio. Este desconocimiento les lleva a no adoptar en los primeros momentos las medidas necesarias para acreditar la existencia del siniestro, lo que conlleva que en ocasiones no puedan demostrarlo de manera fehaciente y esto sea utilizado por la aseguradora para negar la responsabilidad del establecimiento o discutir la culpa.

De ahí la importancia de saber desde el primer momento que debemos hacer si sufrimos un resbalón en un centro comercial, y sobre todo acudir lo antes posible a LegalCar para que nos asesore desde el principio.

LIDL

LIDL es una cadena de supermercados que tiene origen alemán., fundado en la década de 1930, que comenzó su expansión internacional en 1989 abriendo una tienda en Francia, y llegando a España en 1994 con la apertura de la primera tienda en Lérida.

Cuentan con 10.000 locales repartidos por todo el mundo y está presente en 27 países europeos. Su ámbito de comercialización se extiende a productos de alimentación, droguería, complementos y perfumería, y la mayoría de sus productos son de marca blanca. Sus establecimientos tienen poco decorado e instalaciones muy básicas y su política comercial se engloba dentro de los llamados supermercados de descuento.

Como en cualquier supermercado, en LIDL pueden sufrirse percances de distinto tipo que muchas veces son difíciles de evitar. Es muy habitual encontrar restos de productos y manchas de líquidos en el suelo, que son el principal motivo de los resbalones que terminan en caídas, provocando lesiones de mayor o menor consideración.

Para reclamar un resbalón de este tipo es necesario adoptar una serie de medidas en los momentos posteriores al accidente, empezando por no moverse del lugar, y avisar de inmediato a los servicios de emergencias sanitarias para atender a la víctima in situ, y si es posible a los agentes de la autoridad para que acudan a levantar un parte de accidente, que luego nos va a servir para acreditar la existencia del mismo de cara a la compañía de seguros del establecimiento.

Normalmente este tipo de resbalones con caída son presenciados por otros clientes, por lo que es muy importante contar con su testimonio como testigos del siniestro, recogiendo sus datos personales, teléfono y domicilio para hacerlo constar en el formulario de reclamación que pongamos en el establecimiento.

Otro elemento de prueba fundamental son las fotos del lugar del accidente, ya que las manchas y líquidos derramados son de inmediato limpiados por los empleados del local, desapareciendo la causa del accidente, por lo que no tendremos pruebas si no hemos sacado fotos inmediatamente después de la caída.

Por último, es necesario para iniciar los trámites, poner una reclamación en el servicio de atención al cliente del centro comercial, y avisar a los encargados del mismo de lo que ha ocurrido. La reclamación puede ponerse en el mismo momento o un par de días después, lo que nos permitirá adjuntar documentos tales como copia de los primeros informes médicos, fotos del lugar del accidente, parte policial si lo hay, y especificando claramente fecha, hora, lugar exacto del siniestro, datos de los testigos y brevemente cómo ha ocurrido el accidente.

Este tipo de reclamaciones se tramita utilizando para el cálculo de las indemnizaciones el mismo Baremo que para los accidentes de tráfico que es el Sistema para la Valoración de los Daños y Perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación (Ley 35/2015, de 22 de septiembre, de Reforma del Sistema para la Valoración de los Daños y Perjuicios causados a las personas en accidentes de circulación).

Lo normal es que una víctima de un resbalón o caída de este tipo desconozca la normativa de aplicación, y por tanto no sepa por qué conceptos puede reclamar y qué le correspondería por los daños sufridos. Como es habitual, la aseguradora siempre va a tratar de pagar lo mínimo y sus ofertas siempre están por debajo de lo que realmente corresponde al lesionado.

El Baremo de aplicación recoge todos los conceptos por los que podemos ser indemnizados en función de los daños y perjuicios sufridos. Así, podremos reclamar tanto por los daños personales como los daños materiales, y por cualquier gasto que hayamos tenido derivado del siniestro, siempre que lo acreditemos.

El perjuicio personal básico y el perjuicio personal particular se reclaman referidos al tiempo que hayamos tardado en curarnos, dividido según el caso en días de incapacidad o impedimento para realizar nuestras tareas habituales, y días de curación (tiempo que estamos haciendo rehabilitación o tratamiento del tipo que sea para curarnos). Si nos quedan secuelas o algún tipo de incapacidad tras el alta médica deberemos reclamarlas de conformidad con lo dispuesto en el Baremo de Tráfico mencionado.

Asimismo reclamaremos los daños materiales en objetos como móviles o gafas dañadas en la caída (aportando fotos, presupuestos o facturas de reparación), y los gastos que hayamos tenido, como gastos de taxi o farmacia, siempre que estén justificados y documentados.

LEGALCAR

Desde LEGALCAR, despacho especializado desde hace más de 20 años en reclamaciones por responsabilidad civil, siempre insistimos en que la víctima de un accidente, como un resbalón en un establecimiento, debe asesorarse antes de dar cualquier paso.

Es muy importante conocer los derechos que nos asisten, y sobre todo, saber cómo debemos actuar para que la reclamación sea viable, y para que se nos indemnice por todos los conceptos a los que tenemos derecho como consecuencia de los daños y perjuicios sufridos en el accidente.

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