Reclamar un accidente con una bicicleta de alquiler

Reclamar un accidente con una bicicleta de alquiler

Reclamar un accidente con una bicicleta de alquiler es posible siempre que no seamos culpables exclusivos del mismo. Pare ello necesitaremos de un buen asesoramiento por LegalCar.

El uso de la bicicleta como medio de transporte se ha incrementado en los últimos años, gracias, entre otras cosas, a la puesta en marcha por varias grandes ciudades españolas de servicios públicos de alquiler de bicicletas, que facilita a los usuarios un modo fácil, económico, rápido y ecológico de desplazarse.

Sin embargo, el aumento en el uso de la bicicleta ha provocado también que paralelamente aumenten los accidentes de tráfico utilizándolas, que en ocasiones son leves, pero en muchos casos causan lesiones de gravedad en el ciclista e incluso la muerte en casos extremos. ¿Sabes cuándo puedes reclamar una indemnización accidente de bicicleta? Te lo contamos.

TENER UN ACCIDENTE CON UNA BICICLETA DE ALQUILER

Todos los servicios de alquiler de bicicletas tienen un seguro de responsabilidad civil, que va a cubrir por un lado los posibles daños que pudiera provocar el usuario de la bici de alquiler a terceros, y por otro los daños personales que sufra el propio usuario.

La mayoría de las empresas de alquiler de bicicletas tienen una web donde se indican los pasos a dar en caso de accidente e incluyen las coberturas del seguro de responsabilidad civil. En otros casos cuando el usuario se da de alta en el servicio ya se le indica lo que debe hacer si sufre un accidente con una de sus bicis.

En el caso de que suframos un accidente con una bici de alquiler y no seamos culpables, podremos reclamar la cantidad que nos pudiera corresponder por los daños sufridos, pero siempre daños personales y perjuicios, ya que los materiales respecto a la bici no podemos reclamarlos al no ser los propietarios de la misma. Tendrá que ser en su caso la empresa del alquiler quien haga la reclamación por su cuenta a la aseguradora responsable.

¿CUÁLES SON LOS TRÁMITES?

El primer paso que tenemos que dar si sufrimos un accidente con una bici de alquiler es comunicarlo de inmediato a la empresa de alquiler de bicicletas. La mayoría de ellas ponen a disposición de los usuarios un teléfono para dar los partes de siniestro, o te indican que acudas a cualquiera de sus oficinas o estaciones que se encuentran repartidas por toda la ciudad.

El siguiente paso es recopilar las pruebas que podamos para acreditar que la culpa no ha sido nuestra. El medio de prueba más fiable y que las aseguradoras no pueden rebatir es el atestado o parte de accidentes levantado por la Policía o la Guardia Civil. Si no se personan en el lugar del siniestro debemos llamarlos lo antes posible.

Otro dato importante a tener en cuenta por si nos discute la culpa la aseguradora responsable de indemnizar es tratar de conseguir testigos del accidente.

Además de lo anterior debemos llamar a los servicios de emergencias desde el mismo lugar del accidente para una primera atención facultativa. Si las lesiones no son especialmente graves, acudiremos a los servicios de urgencias lo antes posible para que nos hagan una revisión completa.

Cuando tenemos lesiones graves debemos cuanto antes acudir a la Policía a denunciar los hechos para asegurarnos de que nuestra versión consta en las actuaciones policiales.

¿CUÁL ES EL PAPEL DE LA EMPRESA DE ALQUILER?

La empresa de alquiler de bicicletas tiene que estar informada de la existencia de cualquier accidente que se produzca, para dar el parte correspondiente al seguro.

Respecto a los daños personales sufridos por el ciclista no tiene papel relevante, ya que se trata de lesiones del usuario que tiene que reclamar el mismo de manera personal.

Necesitará para solicitarla la factura de arreglo de los daños, o si la reparación supera el valor venal o de mercado de la bici se declarará siniestro y se le abonará la cantidad correspondiente al mismo.

INDEMNIZACIÓN POR ACCIDENTE DE BICICLETA

La compensación económica por accidente de bicicleta dependerá de los daños personales sufridos, es decir, la entidad de las lesiones. Cuanto más graves sean las mismas, más subirá la cantidad.

Por otro lado pediremos una cuantía por el periodo que hayamos estado incapacitados para realizar las tareas básicas de la vida diaria. Puede ser con baja laboral, o porque hayamos estado inmovilizados a causa de las lesiones, o podamos acreditar que no hemos podido hacer nuestras tareas habituales. Ello se denomina perjuicio personal particular.

Finalmente nos indemnizarán por el tiempo en que sin estar de baja o incapacitados, nos hemos estado tratando para curarnos de las lesiones sufridas, y que normalmente coincide con la rehabilitación que nos prescriba el médico (perjuicio personal básico). Este periodo abarcará hasta que seamos dados de alta por el médico por estabilización de nuestras lesiones.

Asimismo si después del alta nos quedan secuelas, tanto de carácter funcional como estéticas (perjuicio estético) también reclamaremos indemnización por estos conceptos, así como por cualquier incapacidad que nos quede a consecuencia de esas secuelas, sea parcial, total o absoluta.

900901450 – Teléfono y Consulta gratuita