Reclamar un accidente de tráfico a una aseguradora

Reclamar un accidente de tráfico a una aseguradora

En este artículo vamos a ver, desde una perspectiva muy general, los conceptos y pasos clave en una reclamación de un accidente de tráfico a una aseguradora, porque, después de sufrir un siniestro, surgen muchas dudas legales  que desde el principio deben quedar resueltas para que la reclamación por los daños sufridos tenga éxito y finalmente queden resarcidos los derechos nacidos como consecuencia del accidente.

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Utilizamos este Blog de artículos relacionados con la reclamación de daños sufridos en accidentes para tratar temas que particularmente preocupan a nuestros clientes, pero, de vez en cuando, conviene hacer una lectura global de todos los conceptos clave que surgirán durante el proceso y tratar de sintetizar en un solo artículo el procedimiento de reclamación en general.

Pero, ¿por dónde empezar? Como nos dicta el sentido común, empezaremos por el principio: el momento del accidente. Los instantes que siguen al accidente son clave para sentar las bases de la reclamación. Muchos de los conceptos clave que en otros artículos de nuestro Blog tratamos más en profundidad se ven en esta primera fase, en estos primeros instantes después de sufrir el siniestro.

Por ejemplo: conductor fugado, parte amistoso, asistencia de las autoridades, asistencia de los servicios médicos de urgencias, toma de datos, etc. Por eso, es importante saber qué necesitamos para sentar estas bases y porqué lo necesitamos.

En primer lugar, tras sufrir el siniestro, es importante tratar de definir las circunstancias que han causado el accidente y recoger todos aquellos datos que sean necesarios para que posteriormente se pueda definir la culpabilidad sin ningún obstáculo: firmar parte amistoso, hacer fotografías de la posición final de los vehículos, etc. Obviamente, antes se ha de comprobar si la gravedad de los heridos requiere de la asistencia sanitaria oportuna. Una vez observados estos pasos, se ha de avisar a las autoridades para que se personen en el lugar de los hechos y levanten el oportuno Atestado, que recogerá todas aquellas circunstancias que rodearon al accidente. Este Atestado, del que hablamos ampliamente en otros apartados del Blog, será una prueba de peso para un firme apoyo para la víctima.

Seguidamente, ya en horas posteriores, se deberá acudir a los servicios médicos de urgencias en cuanto se manifiesten síntomas de lesiones derivadas del siniestro, pidiendo los informes de asistencia para contar con la justificación de esta primera asistencia. Desde el momento del accidente nace el plazo de siete días para comunicar a la aseguradora propia la existencia del siniestro y facilitarle todos aquellos datos que se requieran para abrir el parte interno de siniestro.

Estos son sólo pasos genéricos para accidentes de tráfico, pero se han de adaptar al tipo de siniestro, pues cada tipo requiere de unos particulares primeros pasos. Por eso, dedicamos apartados de nuestro Blog en exclusiva a cada tipo de accidente: accidente en coche, accidente en moto, accidente en autobús, atropello a peatón, atropello a ciclista, alcoholemia, caída en la vía pública, caída en establecimiento público o privado.

Un punto de inflexión en el caso es el ponerse en contacto con un abogado especialista en accidentes de tráfico. Este es el mejor momento para informarse debidamente de cómo reclamar los daños sufridos y qué reclamar por ellos. Solo un abogado especialista en reclamaciones por asuntos de tráfico es capaz de ofrecer el mejor asesoramiento posible a las víctimas para que éstas vean resarcidos sus derechos, nacidos como consecuencia del siniestro. Este abogado especialista en accidentes de tráfico guiará al cliente hacia el total resarcimiento de los daños, tanto personales como materiales, utilizando aquellas herramientas jurídicas que crea convenientes en cada caso y personalizando el proceso de reclamación en función de las necesidades de cada cliente.

Cada caso requiere de una atención especial, porque en cada caso los daños a reclamar son diferentes. ¿Qué se puede reclamar? En una reclamación de tráfico se reclama por daños materiales y daños personales. Los daños materiales son aquellos daños y perjuicios que suponen un menoscabo económico en la víctima. Incluyen desde los daños en los objetos, pasando por gastos y facturas, hasta el concepto del lucro cesante, al que dedicamos otro artículo en nuestro Blog.

Los daños personales son aquellos daños físicos y psicológicos que sufre la víctima: lesiones, tanto físicas como psicológicas. Dedicamos al esguince cervical varios artículos de nuestro Blog por ser la lesión más común en los accidentes de tráfico. Es destacable el hecho de las lesiones psicológicas, ampliamente detalladas en el Baremo Legal de Tráfico y a las que hay que ofrecer una especial atención. No quita esto importancia a las lesiones físicas, las más comunes tras sufrir un accidente de tráfico. Para demostrar tanto unas como otras, se ha de contar con la documentación médica justificativa del tratamiento médico específico que se ha seguido para la mejoría o curación de las mismas, ya sea tratamiento farmacológico, rehabilitador o quirúrgico.

Una vez puesto se ha puesto el caso en conocimiento de un abogado externo, especialista en accidentes de tráfico, se deberá escoger la vía de reclamación. Extrajudicialmente se tienen dos opciones conforme al Baremo Legal de Tráfico: la Mediación y el Instituto Legal de Medicina Forense. Ambas vías se comentan en otras entradas de nuestro Blog. Judicialmente puede reclamarse por la vía civil después de la reforma del Código Penal que entró en vigor el 1 de julio de 2015 que derogó las faltas y así la posibilidad de denunciar. El procedimiento judicial civil es un procedimiento que se apertura mediante la interposición de Demanda en los Juzgados de Primera Instancia del Partido Judicial que corresponda por el lugar del accidente, dirigida contra la compañía aseguradora del vehículo responsable del accidente como responsable civil directa del siniestro. La Demanda debe especificar la cuantía que se reclama a la compañía y para su cálculo deben aportarse todos los justificantes: valoración pericial de las lesiones y justificantes de los daños materiales.

Una vez el procedimiento está en marcha, se acentúa la importancia de la comunicación entre abogado y cliente. Los conocimientos del abogado deben traducirse en las pruebas y documentos que se necesitan para que la reclamación tenga éxito. Y esto solo se consigue si abogado y cliente trabajan en equipo. En nuestro Despacho sabemos de esta importancia y por eso ofrecemos nuestros servicios los siete días de la semana, al estar en permanente contacto con nuestros clientes. Para ello nos valemos de todos aquellos medios que la tecnología actual nos brinda: e-mail, fax, aplicaciones de mensajería instantánea (Whatsapp). Incluso, en nuestra página web encontrarás el Live Chat que te conectará directamente con un letrado de nuestro despacho para resolver cualquier duda al instante.

Finalmente, cuando la víctima ha recibido la indemnización por su accidente de tráfico, el abogado especialista, que trabaja a comisión (para más información, leer el artículo dedicado a este asunto en nuestro Blog), cobrará sus honorarios en función a la cantidad que hubiesen acordado en concepto de Minuta. Tras esto, el abogado reclamará la Defensa Jurídica correspondiente a la Póliza de Seguro de Autos del cliente, para que éste recobre, con el tope que establezca su Póliza, la cantidad abonada en concepto de Minuta de Honorarios Profesionales. El concepto de Defensa Jurídica es muy poco conocido, incluso para los conductores, por eso desde nuestro Despacho recomendamos repasar el artículo del Blog dedicado exclusivamente a esta garantía contenida en las Pólizas conocida como Defensa Jurídica.