Reclamar una indemnización

Reclamar una indemnización

Cuando tenemos un accidente de tráfico en el que no somos culpables, tenemos la posibilidad de reclamar una indemnización de accidente de tráfico por los daños materiales y las lesiones derivadas del propio accidente.

Esa indemnización por accidente de tráfico puede incluir los siguientes apartados:

  1. Los días impeditivos (se corresponden con la baja laboral o aquellos días que el lesionado esté incapacitado para hacer su actividad habitual)
  2. Los días de curación ( periodo que incluye el tratamiento rehabilitador siempre que sea curativo, pruebas médicas, etc)
  3. Los días de hospital ( son aquellos en los que el lesionado  pernocte en el hospital)
  4. Las secuelas funcionales (se refieren a aquellas que dejen a la víctima con  limitaciones o dolor para el resto de la vida, que se valoran por puntos)
  5. Las secuelas estéticas (todas  aquellas que dejan un perjuicio estético, como cicatrices o malformaciones de algún tipo)
  6. El lucro cesante, siempre y cuando pueda demostrarse la pérdida económica con documentación que acredite esa pérdida de ganancia a consecuencia del accidente.
  7. El daño emergente, que debe igualmente demostrarse, es decir, que ese gasto ha sido necesario.

El desglose de la posible indemnización será así hasta el 1 de enero de 2016, donde el tema cambia porque entra en vigor el nuevo Baremo de tráfico y se modifica la forma de reclamación.

TRÁMITES DE LA RECLAMACIÓN

Para poder tramitar con éxito la reclamación por accidente de tráfico de la indemnización correcta, hemos de seguir unos pasos fundamentales, ya que las compañías de seguros no regalan nada y a partir de enero de 2016 ponen aún más trabas para dicha tramitación, por lo que va a resultar muy importante consultar siempre a un abogado especialista.

En primer lugar cuando sufrimos un accidente lo primero que hay que hacer es tomarse el tiempo necesario para realizar el  oportuno parte amistoso. En muchas ocasiones, no realizamos el parte en el mismo lugar del accidente, lo cual es un error, ya que  nos podemos encontrar  con problemas con las aseguradoras para abonar los daños materiales o para abonar las lesiones.

Los problemas más comunes que nos encontramos son que el conductor contrario no asuma su culpa, o niegue participación en el accidente, o cambie los hechos, dificultando así que  la aseguradora contraria asuma el pago de los daños materiales así como las lesiones ocasionados al conductor que ha sufrido el accidente.

Cuando se redacta un parte amistoso hay que ser cauto, y no dejar que sea el contrario el que rellene nuestros datos ni casillas, ya que nos podemos encontrar que nos esté culpando del siniestro,  dándonos cuenta cuando ya hemos firmado el parte y no hay remedio.

En caso de que las partes no se pongan de acuerdo sobre cómo ocurrió el accidente con el conductor contrario, hay que solicitar  de inmediato la presencia de la Policía municipal o Guardia Civil para que elabore el oportuno Atestado, intentando en la medida de lo posible no mover los vehículos de las posiciones finales tras el siniestro, y solicitar  si hay testigos presenciales,  que se queden hasta la llegada de los agentes.

LOS DAÑOS MATERIALES DEL ACCIDENTE DE TRÁFICO

Si los daños materiales son de una cuantía importante, la aseguradora  puede ser que no quiera repararlos y nos quiera abonar el valor venal del vehículo,  y  esto sucede cuando el valor de reparación es superior al valor de mercado. Pero también es importante saber que  si los daños materiales producidos son inferiores a 400€, muchas aseguradoras entienden que no se han podido generar lesiones, y por tanto pagan la reparación pero no las lesiones.

LAS LESIONES EN EL ACCIDENTE DE TRÁFICO

En caso que el accidente haya generado  lesiones, además de indicarlo en el propio parte amistoso, es conveniente llamar a los servicios de emergencia, a fin de que valoren en el mismo momento las posibles lesiones que se han ocasionado a la víctima. Para el caso de que las lesiones aparezcan posteriormente (porque en muchas ocasiones en caliente no sentimos dolor), es importante acudir lo antes posible al hospital a fin de emitan el parte de lesiones oportuno.  Hay que intentar que en dicho informes iniciales se recojan todas y cada una de las sintomatologías padecidas.

La lesión más habitual que se produce en el conductor de un vehículo es el dolor de cuello (el denominado “latigazo cervical”),  la misma se produce  porque a consecuencia del impacto se genera dolor en el cuello con posibles mareos, náuseas, sensación de que se queda dormidos los dedos meñique y anular, pitidos en los oídos etc…

En ocasiones estos síntomas aparecen entre las 24 y 72 horas siguientes al accidente. Es muy importante que el lesionado acuda  a urgencias o a su médico de cabecera para que nos pueda valorar el alcance de nuestras lesiones y pueda derivarnos en su caso al especialista, describiendo todos y cada uno de los síntomas que suframos. También es habitual que aparezcan otros dolores como son la lumbalgia, dorsalgia, dolor en rodillas o en el hombro o muñecas en función de cómo haya sido el impacto. Para el caso de que aparezcan esos síntomas con posterioridad o durante el tratamiento de la primera lesión, hay que acudir al médico para que el nexo causal entre el accidente y las lesiones no se rompa.

ABOGADOS ESPECIALISTAS EN ACCIDENTE DE TRÁFICO

En LEGALCAR sabemos de las dificultades que ponen las aseguradas para reclamar la indemnización correspondiente a un accidente de tráfico ya sea como conductor o como ocupante, por ello es tan importante contar con un despacho de abogados con experiencia que os pueda ayudar a salvar estas dificultades con las que se puede encontrar la víctima, dificultades que aumentan a partir de enero de 2016, por lo que será necesario contar con abogados especialistas en la materia.