Reforma del Codigo Penal y accidentes de trafico

Reforma del Codigo Penal y accidentes de trafico

El 26 de marzo de 2.015 se aprobó definitivamente la reforma del Código Penal que ha entrado en vigor el pasado 1 de Julio de 2.015 y que ha supuesto la supresión completa del libro III del Código Penal.

Esta modificación afecta directamente a las reclamaciones derivadas  de los accidentes de circulación,  porque supone la despenalización de las faltas, que afectan a un importante sector de la población y que ahora no se van a poder tramitar como se venía haciendo antes de la reforma del CP.

Desaparece así el capítulo que regulaba los juicios de faltas, que son los procedimientos penales que considerados de menos entidad (arts. 617 a 639 CP) si bien se tipifica como tipo penal lo que se denomina como “Delitos menos graves” algunas conductas que venían reguladas en dicho Libro III del CP.

La regulación anterior a la entrada en vigor de la Reforma del Art. 621 CP indicaba:

  • Los que por imprudencia leve causaren la muerte de otra persona, serán castigados con la pena de multa de uno a dos meses.
  • Los que por imprudencia leve causaran lesión constitutiva de delito serán castigados con pena de multa de 10 a 30 días.
  • Si el hecho se cometiera con vehículo a motor o ciclomotor, podrá imponerse además la pena de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo de tres meses a un año.

A partir de la entrada en vigor de la Reforma, se eliminan las imprudencias leves con resultado de muerte y de lesiones causadas por vehículos a motor (accidentes de tráfico) de la regulación penal indicándose  literalmente que “se estima oportuno reconducir las actuales faltas de homicidio y lesiones por imprudencia leve hacia la vía jurisdiccional civil

La consecuencia más inmediata supone un perjuicio clarísimo para las víctimas de accidentes de tráfico, ya que mientras que no hay condena para el autor de una falta leve por lesiones, porque ahora no tendrá sanción penal, la víctima del accidente o perjudicado se verá obligado a acudir a la vía civil para la reclamación de sus daños personales y materiales, lo que le va a suponer el pago de unos gastos (procurador, perito médico, riesgo de costas, etc) que en el procedimiento penal no existía, pues los juicios de faltas no tenían gastos.

Ello puede provocar que muchos lesionados de tráfico se piensen dos veces reclamar la indemnización que legalmente les corresponde, produciéndose una clara vulneración de su derecho a la tutela judicial efectiva. La reforma resulta a la protección de los derechos de los propios ciudadanos y con ella se han despenalizado una serie de conductas que revisten un efectivo carácter penal, y todo ello con consecuencias económicas importantes para las víctimas.

De esta manera se van a dar supuestos de siniestros con víctimas mortales que queden excluidos del ámbito penal, donde el responsable no tenga reproche ni condena alguna, y donde a la familia solo le quedará la opción de acudir a la vía civil a reclamar una indemnización contra la entidad aseguradora. Y se podrán dar casos de accidentes con lesiones graves o muy graves que provoquen minusvalías que también quedarán fuera del ámbito penal.

Se ha llegado a hablar de que esta medida supone una descongestión de los juzgados penales, pero lo que no se indica es que es más que seguro que se produzca un colapso en los juzgados civiles, que ya de por sí están saturados, y un retraso en el cobro de las indemnizaciones por parte de las víctimas por el tiempo que tarda en tramitarse el caso en la vía civil.

Desde LEGALCAR manifestamos nuestra más rotunda oposición a dicha reforma, que una vez más vulnera los derechos de las víctimas de accidentes de tráfico, y ponemos a disposición del lesionado un completo equipo de profesionales que van a asesorar a los lesionados sobre las opciones de reclamación más fáciles y viables para que ninguna víctima se quede sin poder exigir la indemnización que le corresponda por el accidente de tráfico sufrido.