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¿Sabes qué se denomina “responsabilidad civil” en el ámbito de los seguros? Conoce sus particularidades, cómo se regula, y qué debes saber al contratar un seguro de responsabilidad civil.

Esto es lo que denominamos incurrir en responsabilidad civil, que supone la obligación que tenemos de responder por aquellos actos realizados bien por nosotros o bien por otras personas, que generan en los perjudicados el derecho a percibir una compensación económica.

¿Cómo se regula la responsabilidad civil contractual?

Lo primero que debemos hacer es distinguir la responsabilidad civil contractual de la extracontractual. Pongamos un ejemplo:

  • Si tú firmas un contrato con un cliente y te comprometes a entregar un producto o dar un servicio y no lo cumples, tendrás una responsabilidad contractual. Tus obligaciones se derivan del contrato que has firmado con tu cliente.
  • Pero si a consecuencia de, por ejemplo, un accidente ajeno a ti, los productos que tienes que entregar en un plazo a un cliente se destruyen y no llegan a destino, será una responsabilidad extracontractual. Se ha generado un daño que es independiente de la relación contractual que has suscrito con tu cliente.

En la responsabilidad civil contractual una de las partes ha vulnerado alguna de las condiciones establecidas en el contrato firmado entre ambas.

Nuestro Código Civil regula este concepto en varios de sus artículos, entre los que destacan:

  • El artículo 1089 del Código Civil, que establece que «las obligaciones nacen de la ley, de los contratos, y cuasi contratos, y de los actos y omisiones ilícitos”
  • Y por otro lado el artículo 1101 del mismo texto legal, que nos dice que “quedan sujetos a la compensación económica de los daños y perjuicios causados los que en el cumplimiento de sus obligaciones incurrieren en dolo, negligencia o morosidad, y los que de cualquier modo contravinieren al tenor de aquéllas”.

Consecuencias de su incumplimiento

De nuevo acudimos al Código Civil para saber cómo se regula el incumplimiento contractual de una de las partes que genera una responsabilidad civil hacia la otra.

El artículo 1104 CC hace referencia a la culpa o negligencia de una de las partes, que se produce en los casos en los que se dé la omisión de aquella diligencia que exija la naturaleza de la obligación y corresponda a las circunstancias de las personas, del tiempo y del lugar.

Y matiza que “cuando la obligación no exprese la diligencia que ha de prestarse en su cumplimiento, se exigirá la que correspondería a un buen padre de familia”.

La excepción se regula en el artículo 1105 del Código Civil que indica que nadie responderá de aquellos sucesos que no hubieran podido preverse, o que, previstos, fueran inevitables, salvo que la ley o la obligación expresamente lo declare.

En cuanto a la compensación por los daños y perjuicios, esta comprenderá no sólo el valor de la pérdida que hayan sufrido, sino también el de la ganancia que haya dejado de obtener el acreedor, según el artículo 1106 CC.
Para que haya incumplimiento y se genere el derecho a ser indemnizado, deben darse tres elementos:

  1. Un daño cierto causado por el incumplimiento.
  2. Que haya una relación de causalidad.
  3. Que ese daño sea susceptible de valorarse económicamente.

¿Qué podemos hacer si nos encontramos ante un incumplimiento contractual?

La mayoría de las veces, es fácil que el afectado no sepa qué hacer y mucho menos cómo hacerlo.
Los pasos más recomendables son:

  • Hacer un primer requerimiento extrajudicial, a través de un medio fehaciente, como puede ser un burofax, instando a la otra parte que ha incumplido sus obligaciones que proceda a su cumplimiento en el menor plazo posible, plazo que estipularemos en cada caso concreto.
  • Si no queremos acudir a la vía judicial, tenemos la opción de acudir a la mediación, que es un sistema voluntario en el que ambas partes acuden a un tercero (el mediador) para tratar de llegar a un acuerdo que ponga fin a la controversia entre ellos.

En estos casos, las partes van a necesitar la asistencia de LEGALCAR y un procurador para la defensa de sus intereses judicialmente.

¿Cómo nos protege un seguro de responsabilidad civil?

El seguro de responsabilidad civil es el medio que tenemos para no tener que responder con nuestro propio patrimonio en estos casos.

De esa manera, es la aseguradora quien va a indemnizar al asegurado por la reclamación que le haya efectuado un tercero a consecuencia de la responsabilidad en que haya incurrido.

No todos los sectores y ámbitos están obligados a contratar este tipo de seguro. Por ejemplo, en el ámbito de la circulación de vehículos a motor contar con un seguro de responsabilidad civil es obligatorio, mientras que, por ejemplo, el seguro de hogar es optativo.

Normalmente, al suscribir este seguro, la póliza establece expresamente una cuantía máxima, así como una serie de condiciones generales y particulares donde se incluyen las coberturas contratadas, en qué supuestos se aplican, etc.

Un ejemplo es el seguro de responsabilidad civil que tenemos los profesionales de LEGALCAR . ¿Qué ocurriría si se nos pasa un plazo para contestar una demanda o nos olvidamos de acudir a juicio el día señalado y lo perdemos? Lógicamente, se trata de negligencias graves para con nuestro cliente, que le han provocado un claro perjuicio, y que nos obligaría a indemnizarle por un claro incumplimiento contractual.