¿Cuándo existe responsabilidad civil por caída en un establecimiento abierto al público?

¿Cuándo existe responsabilidad civil por caída en un establecimiento abierto al público?

Si existe responsabilidad civil por una caída en un establecimiento público, podrás reclamar una indemnización por los daños y perjuicios sufridos.

Las caídas en locales y establecimientos abiertos al público son mucho más habituales de lo que parece.

Sin embargo, no todo el mundo sabe que cuando la culpa es del propio establecimiento, tienen obligación de asumir el pago que corresponda por los daños sufrido por la víctima.

En este tipo de accidentes, la culpa es un elemento clave para que pueda reclamarse, ya que los casos fortuitos o debidos a negligencias o falta de cuidado del propio perjudicado, no serán susceptibles de reclamarse. Por eso, es importante que cuentes con el asesoramiento de un abogado caídas vía pública que podrá analizar tu caso y ayudarte con tu reclamación.

Pensemos, por ejemplo, en una caída en un supermercado, provocada por una mancha de líquido derramada en el suelo. O en unas escaleras mecánicas defectuosas en un centro comercial que provocan un accidente.

Otros casos habituales son golpes o caídas provocados por puertas giratorias con mal funcionamiento, baldosas o agujeros en mal estado, o incluso estanterías llenas de productos que se vencen encima del cliente.

Todos estos supuestos pueden provocar daños en los usuarios, que deben ser reclamados al local o centro comercial donde se hayan producido. Todos ellos cuentan con pólizas de responsabilidad civil para responder por este tipo de daños.

Ahora bien, si la culpa exclusiva del accidente es del propio cliente, que sufre una caída de manera fortuita o casual, o provocada por su propia negligencia, entonces no podrá reclamar alguna por responsabilidad civil.

 

Existencia de un daño material o corporal reclamable

Lógicamente, para poder reclamar por responsabilidad civil, deben haberse producido unos daños. Lo habitual es que estos daños sean personales, es decir, lesiones sufridas a consecuencia de la caída.

Hay que tener en cuenta que este tipo de accidente puede provocar daños importantes en las víctimas, porque no se pueden prever y el factor sorpresa agrava mucho el resultado lesivo.

En LEGALCAR hemos tramitado siniestros de este tipo donde los lesionados han sufrido fracturas de cadera o de extremidades inferiores o superiores, que son lesiones muy comunes.

También es muy habitual sufrir daños en la espalda, el cuello o el hombro al caer violentamente, además de traumatismos en la cabeza.

Pensemos, por ejemplo, en las personas de edad más avanzada. Una caída de este tipo en un mayor puede resultar muy incapacitante y requerir mucho tiempo de reposo o inmovilización, dejando en casi todos los casos secuelas que habrá que reclamar.

Además de los daños personales, pueden existir daños materiales. Por ejemplo, en la caída se rompen las gafas de la víctima, un reloj, o un teléfono móvil. Este tipo de daños también pueden reclamarse, siempre que pueda acreditarse que se han producido a causa del accidente.

Y a todo ello debe añadirse cualquier otro perjuicio sufrido, por ejemplo, gastos de desplazamiento, gastos de farmacia, de pruebas médicas, de rehabilitación, lucro cesante y cualquier otro daño derivado del accidente.

Relación causal

Para que pueda reclamarse por responsabilidad civil derivada de una caída, tiene que existir, además de la culpa, una clara relación causal entre el accidente y los daños sufridos.

Es decir, la compañía de seguros del establecimiento o local comercial no va a pagar ningún daño o perjuicio que no se derive directamente de la caída.

Esto obliga a la víctima a tener que acreditar esa relación causal, para lo que va a necesitar siempre la ayuda de LegalCar.

Para ello, es necesario adoptar una serie de medidas nada más sufrir el siniestro, y la primera de ellas es no moverse del lugar y llamar de inmediato a los responsables del establecimiento, a la Policía y a los servicios de emergencias.

Además de lo anterior, es fundamental que tome datos de testigos presenciales, lo cual es relativamente sencillo en este tipo de lugares donde hay mucha afluencia de público.

El testimonio de los testigos puede ayudar en la reclamación si la aseguradora del establecimiento en cuestión niega responsabilidad.

Es muy importante sacar fotografías del lugar y de la causa de la caída. Si, por ejemplo, hemos resbalado con un líquido, debemos hacer fotos en ese mismo momento, pues los servicios de limpieza la harán desaparecer de inmediato.

Lo mismo ocurre con una baldosa o un agujero en el suelo. En cuanto el establecimiento tenga constancia del accidente se va a apresurar a su reparación, con lo que desaparecerá la causa de la caída.

Y por supuesto, haya sido o no la víctima atendida in situ en el lugar del accidente, debe acudirse cuanto antes al Hospital para un chequeo completo y asegurarse de que el informe inicial recoge la totalidad de las lesiones sufridas, y siempre antes de que pasen 72 horas desde la caída.

Por último, no debe olvidarse poner una reclamación en el propio establecimiento comercial especificando fecha, y hora del accidente, lugar exacto, datos de testigos, y lesiones sufridas, de la que se dará traslado a la compañía de seguros correspondiente.

Asesoramiento legal

Para reclamar por responsabilidad civil derivada de una caída en un establecimiento abierto al público, la víctima necesita la ayuda de LegalCar.

Esto es así, porque en la mayoría de las ocasiones, el perjudicado desconoce qué puede reclamar, qué necesita para hacerlo, y a qué tiene derecho.

A esto se le añade la falta de información, y el hecho de que es la propia víctima quien tiene que demostrar no solo que el accidente es culpa del establecimiento, sino también la entidad y alcance de los daños sufridos.

Es por ello que el asesoramiento de LegalCar permitirá al lesionado seguir unas pautas tanto en su curación como en la gestión del siniestro.

La víctima de una caída necesita también asesoramiento legal porque en términos generales, la compañía de seguros, una vez reconozca su obligación de indemnizar, tratará de pagar lo menos posible.

Las indemnizaciones en este tipo de caídas se calculan en base a los dispuesto en el Baremo de Tráfico para las víctimas de accidentes de circulación.

Es necesario, por tanto, interpretar el Baremo y aplicarlo al caso de la caída, y no dejar ningún concepto por reclamar, tanto por lesiones como por daños materiales.