Sanción económica por alcoholemia

Sanción económica por alcoholemia

Las sanciones económicas por alcoholemia varían de unos casos a otros. Hay supuestos de conductores que dan positivo en un control de alcoholemia, donde no hay más implicados que el vehículo conducido por la persona que conduce bajo los efectos del alcohol, y donde dependiendo de la tasa de alcohol la pena consistirá en una sanción administrativa acompañada de la pérdida de varios puntos del carnet de conducir.

Pero también se producen supuestos en los que el conductor que da positivo en el control de alcoholemia provoca con su conducción temeraria accidentes de tráfico, que en unos casos pueden dar lugar solo a daños materiales en otros vehículos, y en los más graves, cuando por culpa de su conducción violando las normas de seguridad del tráfico, provocan lesiones en otros conductores, que se ven involucrados en un accidente de tráfico que va a tener consecuencias penales.

LA SANCIÓN ECONÓMICA?

La tasa de alcohol que arroje el conductor que ha dado positivo en un control de alcoholemia va a determinar el tipo de sanción económica por alcoholemia que se le imponga.

Así, en el caso de que la tasa oscile entre 0,25 mg/l y 0,50 mg/l, se le impondrá al conductor una multa de 500 euros y se le retirarán cuatro puntos del carnet de conducir.  Si se trata de conductores noveles y profesionales la tasa oscila entre 0,5 g/l y 0,15 mg/l. Y para aquellos supuestos en los que el conductor supere una tasa de 0,50 mg/l, la multa sube hasta los 1.000 euros y se le retirarán 6 puntos del carnet. Si el conductor es reincidente la multa se duplica.

La cosa se complica cuando el conductor que conduce bajo los efectos del alcohol provoca un accidente con daños materiales y/o personales en otros vehículos. En este caso se le va a imputar un delito contra la seguridad del tráfico, recogido en el Capítulo IV del Código Penal, que señala para todos aquellos conductores que arrojen una tasa superior a 0,60 mg/l en aire espirado o de 1,20 g/l en sangre, la imposición de una pena entre tres y seis meses de cárcel, multa de seis a doce meses, trabajo comunitario de 30 a 90 días y se le prohíbe conducir en un periodo entre uno y cuatro años.

EN EL CASO DE VÍCTIMAS

Como hemos visto un conductor que conduce bajo los efectos del alcohol puede provocar un accidente de tráfico con víctimas, es decir, otros sujetos involucrados en el siniestro que sufren daños personales a causa del mismo.

En este caso las víctimas pueden viajar en el propio vehículo que conduce el conductor que da positivo en alcoholemia como ocupantes, y tienen derecho a que se les indemnice por las lesiones sufridas, de quien se hará cargo la aseguradora del vehículo en el que viajan. Dicha compañía luego tendrá la facultad de repetir contra su propio asegurado, que es el conductor que conducía bajo los efectos del alcohol.

Si se trata de víctimas que viajan en otro vehículo diferente al del conductor que ha dado positivo y que ha provocado el siniestro, igualmente tiene derecho a reclamar indemnización contra la aseguradora de dicho vehículo.

Quien no puede reclamar indemnización es el conductor que ha dado positivo y que a la vez haya sufrido lesiones en el siniestro en el que es responsable, porque no tiene derecho a reclamar ni daños personales ni materiales.

La reclamación se tramitará por vía penal inicialmente, ya que el conductor que ha dado positivo será imputado por un delito contra la seguridad del tráfico. Las víctimas pueden optar por reclamar su indemnización renunciando a las acciones penales y haciendo reserva de las civiles, pero al tratarse de un delito las actuaciones penales van a seguir su curso de oficio, y en su día, si ya han sido indemnizados, serán citados a declarar en condición de testigos.

Podrá reclamarse, como en cualquier accidente de tráfico, el periodo de curación (perjuicio personal básico y/o perjuicio personal moderado), a lo que habrá que añadir las secuelas que hayan quedado a los lesionados tras el tratamiento.

DAÑOS MATERIALES

Si se sufren daños materiales a causa de un accidente de tráfico donde resulta responsable un conductor que ha dado positivo en un control de alcoholemia, igualmente se pueden reclamar.

Cuando los daños se han producido en otros vehículos distintos al que ha provocado el accidente con conductor ebrio, la reclamación se va a dirigir contra la compañía aseguradora del mismo.

Sin embargo si el vehículo en el que viaja el conductor que ha dado positivo en el control de alcoholemia sufre daños materiales, ya sea por ejemplo por colisionar contra otro vehículo, o por estrellarse contra elementos de mobiliario urbano, o salirse de la carretera, su conductor no va a poder reclamar el arreglo de esos daños materiales, ya que las pólizas de seguros tienen una cláusula de exclusión para estos supuestos de conducir bajo los efectos del alcohol.

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