Sanción por accidente con alcoholemia

Sanción por accidente con alcoholemia

Los accidentes de tráfico con alcoholemia siguen creciendo año tras año, hasta el punto de que cada año más de 50.000 heridos en accidentes de tráfico están directamente relacionados con conducir bajo los efectos del alcohol.

Las consecuencias de circular bajo los efectos del alcohol van mucho más allá de la sanción administrativa, sobre todo si tenemos la mala suerte de provocar un accidente de tráfico, por esto es importante contar con la ayuda de LegalCar.

ALCOHOLEMIA

En los últimos años en nuestro país los casos de alcoholemia de han multiplicado, pese a las numerosas campañas de concienciación ciudadana puestas en marcha y reiteradas en numerosas ocasiones.

La alcoholemia hace referencia a la cantidad de alcohol que hay en la sangre, y suele medirse a través de unos aparatos denominados etilómetros, que nos van a indicar la cantidad de alcohol en sangre de la persona, normalmente en una prueba, que realizan los agentes de la autoridad, denominada test de alcoholemia.

Es importante tener en cuenta que el alcohol no afecta a todas las personas por igual, y factores como la edad, la complexión, física, el sexo, el tipo de bebida que se consume, o los alimentos ingeridos antes y/o después de consumir alcohol, condicionan de manera importante el modo en que la ingesta de alcohol influye en las personas.

Cuando circulamos bajo los efectos del alcohol y nos hacen una prueba de alcoholemia, la tasa de alcohol en aire que arrojemos en la prueba que nos hagan es el punto de referencia para determinar si nuestra conducta va a ser sancionada únicamente con una multa administrativa, o, por el contrario, seremos imputados por un Delito contra la Seguridad del Tráfico por conducir en estado de embriaguez.

Pero la situación se complica de manera importante si provocamos un accidente de tráfico circulando bajo los efectos del alcohol. En estos supuestos, sobre todo si provocamos lesiones o daños importantes (materiales y/o personales) a terceros.

Las sanciones por alcoholemia dependerán, pues, de la tasa de alcohol en sangre arrojada por el conductor:

  • Así, con una tasa entre 0,25 mg/l y 0,50 mg/l, la multa es de 500 euros y retirada de cuatro puntos del carnet de conducir.
  • En caso de dar positivo un conductor novel o los profesionales (por ejemplo, conductores de autobuses o camiones) la tasa oscila entre 0,5 g/l y 0,15 mg/l.
  • Y si el conductor supera una tasa de 0,50 mg/l, la multa sube hasta los 1.000 euros y se le retirarán 6 puntos del carnet. Si el conductor es reincidente la sanción se duplica.

EN CASO DE ALCOHOLEMIA

Si el conductor bebido ha provocado un accidente de tráfico con daños personales o materiales, las víctimas pueden reclamar lo que les corresponda, personándose como perjudicados en el procedimiento penal que se va a incoar contra el conductor que ha dado positivo en alcoholemia.

El principal problema en estos casos es que el conductor imputado por un delito contra la seguridad del tráfico no está cubierto por el seguro obligatorio, ya que en esos casos las compañías de seguros se eximen de responsabilidad (y en las pólizas se recoge de manera expresa).

Ello no significa que el seguro del conductor imputado por un delito contra la seguridad del tráfico no indemnice a las víctimas que han sufrido daños materiales y/o personales, pero luego ejercerán contra el conductor bebido el denominado derecho de repetición, y eso significa que el mismo tendrá que abonar las cantidades satisfechas por el seguro en concepto de indemnización a los perjudicados.

DELITO POR ALCOHOLEMIA Y JUICIO RÁPIDO

La tasa de alcohol en sangre  determinará si supone la imposición únicamente de una sanción administrativa, o, por el contrario, supera el duplica el límite establecido y nos van a citar a un juicio rápido por alcoholemia.

En estos casos es necesario contar con LegalCar, que procede en los supuestos de delitos que llevan aparejados una pena que no supera los 5 años de cárcel.

Se trata de juicio que se caracterizan por su celeridad, y suelen celebrarse antes de los cinco días desde la comisión de los hechos. El conductor bebido es informado por los agentes de la autoridad, que le entregan una citación para el juicio.

Conviene acudir cuanto antes a LegalCar, que defenderá al conductor el día del juicio, y en nuestro nombre tratará, si reconocemos los hechos, de conseguir en estos casos hablando con el fiscal una reducción de un tercio de la pena, dictándose sentencia a continuación frente a la que no cabe ningún recurso.

Esta reducción de la pena no podrá aplicarse a los supuestos en los que el conductor bebido no reconozca los hechos, en cuyo caso el procedimiento pasará a tramitarse en los Juzgados de lo Penal.