Secuelas de un accidente de tráfico

Secuelas de un accidente de tráfico

Las secuelas de un accidente de tráfico pueden ser de muchos tipos y dependen en gran medida de cómo ocurre el accidente en sí y las lesiones que genera.

Los accidentes por atropello y los accidentes de moto son normalmente aquellos en los que las víctimas sufren lesiones de mayor gravedad y donde, por tanto, suelen aparecer secuelas tras el accidente o después del tratamiento médico y el periodo de curación del accidentado.

Las secuelas de un accidente

Entendemos por secuela de accidente de tráfico la lesión que sufrimos en un siniestro de este tipo  y que perdura en el tiempo, bien de forma temporal o permanente. Son lesiones que pueden llegar a cambiar drásticamente la vida diaria que la persona llevaba antes del accidente.

Las secuelas pueden ser físicas o psíquicas y en función de las características de las mismas el lesionado recibirá un tratamiento médico específico para cada caso concreto. El objetivo último del tratamiento es la curación completa de la víctima, aunque esto no siempre es así y la lesión perdura durante toda su vida.

Entre las lesiones físicas más habituales de un accidente de tráfico se encuentran los esguinces cervicales,  las lesiones en la espalda, hombros y las secuelas de carácter psicológico. Lo más importante para alcanzar la mejor indemnización posible por lesiones de este tipo es que las secuelas sean reconocidas por el perito médico y valoradas en función del Baremo Legal vigente. No basta con que la secuela exista y sea además evidente, es necesaria también la documentación médica que acredite dicha secuela.

Un abogado especializado en accidentes de tráfico es el profesional más adecuado para asesorar a la víctima acerca de los pasos a seguir durante todo el proceso para obtener la documentación médica que demuestre la persistencia de la lesión y que el  forense o perito médico reconozca la existencia de la secuela.

Clasificación de las secuelas

Hay que tener claro que casi siempre que sufrimos un accidente de tráfico es probable que nos queden secuelas en forma de dolor o limitaciones en nuestra vida diaria. La clave está en valorar convenientemente las posibles secuelas de un accidente de tráfico, punto de discusión habitual para las compañías aseguradoras.

La clasificación de las secuelas se halla en el Baremo de Tráfico, el cual se actualiza anualmente, y la valoración se hace según la importancia de éstas. Así, la horquilla de puntos del Baremo distingue entre lesiones leves, moderadas o graves, y de ello dependerá la cuantía final de la indemnización.

Hay ocasiones en que la dolencia o la limitación del lesionado no se ajustan exactamente a la clasificación del Baremo de Tráfico. Para casos así, debemos consultar la Tabla de valoración de secuelas y dar con la que más se adecue a la lesión del accidentado.

Derechos ante un accidente de tráfico

Por las secuelas y el resto de lesiones físicas y daños materiales que sufrimos en un accidente de tráfico tenemos derecho a una compensación económica. Eso sí, esto último atañe solo a los casos en los que no seamos responsables del siniestro.

La indemnización que recibimos por un accidente de tráfico es cubierta por la compañía aseguradora del vehículo cuyo conductor es culpable del accidente. La indemnización contempla tanto los daños personales como los materiales. El primero hace alusión a los daños físicos y psicológicos de la persona y son valorados por un perito médico experto en valoración de daño corporal.

Los daños materiales, por su parte, tienen que ver con daños tanto en nuestro vehículo como en objetos que llevamos encima en el momento del accidente, así como los menoscabos económicos en la víctima, es decir, las facturas y gastos que son consecuencia del accidente.

La cuantía económica de la indemnización a la que tenemos derecho por el accidente de tráfico resulta de la suma de la valoración de los daños personales y los daños materiales.

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