¿Cuentas con seguro de defensa jurídica?

¿Cuentas con seguro de defensa jurídica?

¿Tienes contratado un seguro de defensa jurídica? Te explicamos los detalles fundamentales que suelen incluir con un seguro de defensa jurídica y lo que puedes hacer en caso de accidente.

Sin embargo, hay bastante desconocimiento sobre cómo actuar, y, sobre todo, sobre los requisitos necesarios para que esa reclamación prospere con garantías.

¿QUÉ ES UN SEGURO DE DEFENSA JURÍDICA?

No todas las coberturas del seguro de defensa jurídica son iguales, puesto que cada compañía de seguros tiene la suya. Así, las coberturas suelen estar, en general, entre los 600 euros y los 3000, dependiendo del tipo de cobertura y de la aseguradora.

En el caso de los motoristas las coberturas suelen ser menores, si bien, aparte del básico, pueden contratarse según el caso coberturas adicionales.

Igualmente, algunas coberturas por defensa jurídica no solo cubren al motorista conductor, sino también al ocupante que haya resultado con daños en el accidente.

PROTECCIÓN CONTRA LA RETIRADA DEL CARNET DE CONDUCIR

Desde que se implantó en nuestro país el carnet de conducir por puntos, muchos conductores lo han perdido por una u otra razón.

Esta pérdida tiene consecuencias muy negativas sobre todo para aquellos conductores que necesitan el vehículo o la moto para desplazarse por motivos de su trabajo o profesión, sobre todo en el caso de los conductores profesionales.

Es por ello que hay aseguradoras que ofrecen una cobertura de protección por retirada del carnet de conducir.

Esta cobertura tiene como finalidad proteger al asegurado de la pérdida de su carnet de conducir, bien por sentencia judicial o bien por una resolución de carácter administrativo, garantizando la posibilidad de desplazamiento de dicho conductor.

El alcance de dichas coberturas especiales depende de lo que se contrate con la aseguradora.

Así, hay casos en los que la compañía cubre los gastos del curso de formación que deba realizar el asegurado para recuperar su carnet de conducir.

En otras ocasiones la cobertura por retirada del permiso de conducir es el pago de determinadas cantidades para sufragar los gastos de desplazamiento de su asegurado mientras esté sin carnet de conducir, bien en taxi, bicicleta, transporte público, etcétera, según el tipo de cobertura.

El pago de estas cantidades tiene un límite en el tiempo que suele oscilar entre los 6 y los 24 meses.

Este tipo de cobertura es muy popular entre los conductores profesionales, y sobre todo en los autónomos, porque les cubre cuando no pueden ejercer su profesión a causa de la pérdida de su carnet de conducir.

En cualquier caso, cada aseguradora tiene sus propias condiciones en este tipo de coberturas, donde se suelen excluir la retirada del carnet de conducir cuando ha sido a causa de dar positivo en alcohol o drogas, o cometer con el coche un delito castigado penalmente.

Algunas de las aseguradoras que ofrecen esta cobertura son Pelayo, Allianz o Caser.

¿SABES QUE PUEDES OPTAR POR UN ASESOR EXTERNO?

Es muy común que ni siquiera los propios asegurados conozcan las coberturas de que disponen en su póliza de seguro, y que solo se preocupen de comprobarlas cuando sufren un accidente de tráfico, sean o no culpables.

Por ello, es muy importante tener claro qué se contrata con una aseguradora en una póliza de seguro y asegurarnos de que gozamos de la protección más completa posible según nuestro caso concreto.

Optar por un asesor externo, es decir, un profesional especializado en accidentes de tráfico como los de LegalCar ajeno a las compañías e independiente, además de especialista en reclamaciones de indemnizaciones derivadas de accidentes de circulación, es la opción más segura si lo que se quiere es una compensación justa y acorde con los daños sufridos.

Este asesor externo está, como hemos visto, cubierto en las pólizas de seguros en base a la cobertura por defensa jurídica.

ASESORAMIENTO LEGAL

Este acompañamiento implica una relación cercana con la víctima y la resolución de cualquier duda o problema que les pueda surgir durante el proceso de reclamación, tanto en vía amistosa como la cobertura legal necesaria en vía judicial si llegara el caso.