Seguro obligatorio en accidente de tráfico

Seguro obligatorio en accidente de tráfico

Todo el que es propietario de un vehículo a motor tiene la obligación de contratar un seguro de responsabilidad civil, que va a cubrir la responsabilidad civil del conductor frente a terceros que se deriven de daños materiales o personales, que se hayan ocasionado a terceras personas a consecuencia de un hecho de la circulación.

Este seguro debe mantenerse siempre en vigor. Y es importante tener en cuenta que aunque el tomador del seguro sea el propietario del vehículo, es el conductor el asegurado (que puede o no coincidir con el propietario), y esto es así porque el seguro cubre la responsabilidad del conductor, no del propietario.

¿QUE NO CUBRE UN SEGURO OBLIGATORIO?

El seguro obligatorio, como hemos visto, cubre la responsabilidad civil del conductor frente a terceros.

No cubrirá, sin embargo, los daños personales o materiales del conductor si es el responsable del accidente, es decir, si es culpable del mismo.

Así, si sufrimos un accidente en el que es responsable el conductor de otro vehículo, su seguro va a responder por los daños personales y materiales que me haya causado. Pero si soy yo el culpable del accidente, el seguro no va a cubrir mis daños personales y materiales.

Si en ese accidente en el que yo soy culpable, viajan conmigo otras personas, ellas si tienen la consideración de terceros y por tanto podrán ser indemnizados por mi seguro, es decir, los ocupantes cobran siempre, independientemente de que viajen en el vehículo responsable del accidente o en otro de los vehículos implicados.

Puede darse el caso de que nuestro vehículo haya sido robado y se haya visto involucrado en un accidente. Si se da ese caso, los daños personales y materiales provocados serán asumidos por el Consorcio de Compensación de Seguros, siempre y cuando haya pruebas acreditativas del robo, como denuncia o atestado, y las investigaciones hayan demostrado que efectivamente nuestro coche había sido robado.

LAS ASEGURADORAS ANTE LOS ACCIDENTES

El papel de las aseguradoras ante un accidente sufrido por su asegurado es uno de los temas más controvertidos en la reclamación de indemnizaciones derivadas de siniestros de circulación. En muchas ocasiones, el asegurado que ha sido víctima de un siniestro, confía en el buen hacer de su compañía y se pone en sus manos para que le gestione la reclamación de su siniestro. Al cabo de un tiempo que resulta fundamental, se dan cuenta de que su compañía no les hace ni caso, no les informe, no les orienta y mucho menos les ayuda.

Dejar en manos del seguro la reclamación de nuestro accidente es un gran error. Todas las compañías de seguros tienen convenios entre ellas. El interés de la aseguradora no es ayudar a su asegurado, sino limitarse a gestionar el siniestro sin más, porque lo que prima es el interés de la propia compañía. Por tanto, a la aseguradora le da igual cómo se encuentre la víctima, cómo salga el caso o en cuanto le indemnicen.

De ahí la importancia de acudir, lo antes posible, a buscar el consejo y el asesoramiento de un abogado externo y ajeno a las compañías de seguros. La inmensa mayoría de los abogados especialistas en accidentes funcionan a porcentaje, es decir, cobran a resultados, lo que implica que siempre van a intentar conseguir la mejor indemnización para su cliente, ya que cuanto más cobre este, más cobrará el abogado. Ello garantiza una gestión personalizada, cercana y en total consonancia con la víctima del abogado externo.

Conviene no esperar a contactar con un abogado especialista, ya que los momentos iniciales tras el accidente resultan cruciales para que prospere la reclamación. Así, cuando nos visita un cliente que ha tenido un accidente hace tres meses, y ha puesto el caso en manos del seguro pero cuando ha visto que no tiene noticias suyas ni le indican qué debe hacer, decide acudir a un abogado, en muchas ocasiones ha cometido errores, principalmente por desconocimiento, que pueden suponer que luego el caso no sea viable. Por ejemplo, si un lesionado no acude dentro de las primeras 72 horas al hospital para que le hagan un informe que recoja las lesiones que ha tenido derivadas del accidente, ya puede luego aportar todos los informes que quiera, que fuera de las 72 horas la aseguradora responsable va a negar el nexo causal entre el siniestro y las lesiones. Y quien no ha tenido nunca un accidente de tráfico no tiene por qué saberlo. De ahí la importancia de contactar cuanto antes con un abogado especialista.

SOLICITAR UN ABOGADO DIFERENTE CON EL SEGURO OBLIGATORIO

Gracias a la cobertura por defensa jurídica que tenemos incluida en nuestra póliza de seguro podemos elegir el abogado independiente que queramos que nos defienda, y que no tiene que ser el que el seguro nos ponga.

Ya hemos visto que para la aseguradora prima el interés propio y no el de la víctima. Aun en el caso de que inicialmente hayamos puesto la reclamación de nuestro caso en manos de la compañía, siempre podemos solicitar un abogado diferente, aunque para evitar cometer errores en la gestión, cuanto antes acudamos a un abogado particular mucho mejor.

En muchas ocasiones las aseguradoras no nos ponen directamente un abogado, sino que nos asigna un tramitador de siniestros. Ni uno ni otro, van a asesorar directamente al cliente, tanto desde el punto de vista legal como médico, y en todo lo que la víctima necesite, ya que su interés va unido al de la compañía de seguros para la que trabajan.

El abogado particular, además de ser especialista, no pertenece a ninguna aseguradora, es autónomo e independiente, y decide libremente como quiere gestionar el caso de su cliente, y pondrá todos los medios necesarios para conseguir la mejor indemnización que le corresponda tanto por sus daños personales como materiales.

Esta necesidad es ahora básica, desde la entrada en vigor del nuevo Baremo de tráfico en enero de 2016. Se trata de un compendio de más de 500 páginas, complicado de entender y aplicar, lo que está siendo aprovechado por las aseguradoras para ahorrarse mucho dinero aprovechando el desconocimiento de los lesionados, que en ocasiones intentan gestionar su siniestro por su cuenta, cometiendo grandes errores y dejando en muchas ocasiones partidas sin reclamar.

La cobertura por defensa jurídica que tenemos incluida en nuestra póliza, nos permite además elegir el abogado independiente que nosotros queramos, ya que sus honorarios nos serán devueltos por nuestra aseguradora en todo o en parte, en función del importe de la cobertura que tengamos, que suelen oscilar entre los 600 y los 3000 euros.

LEGALCAR ABOGADOS

En LEGALCAR abogados hemos recibido en muchas ocasiones clientes que inicialmente confiaron la reclamación de sus siniestros a sus seguros, y que una vez han comprobado la desinformación y falta de atención de su compañía, deciden acudir a un abogado particular. Para evitar que las reclamaciones se compliquen, siempre recomendamos contactar lo antes posible con especialistas ajenos a las aseguradoras, sobre todo para informarse y asesorarse, y dar de manera correcta los primeros pasos.

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