Servicios médicos del seguro en caso de accidente de tráfico

Servicios médicos del seguro en caso de accidente de tráfico

Los servicios médicos del seguro en caso de accidente de tráfico se ponen a disposición de las víctimas de siniestros que requieren una atención y seguimiento médico para tratarse y curarse de las lesiones o daños personales sufridas en el accidente.

Un siniestro puede producir lesiones de distinta consideración. Así, hay muchas que son leves, que requieren tratamientos relativamente cortos y curan sin secuelas. Pero en otras ocasiones, las lesiones pueden ser de tal entidad que requieran periodos de baja o incapacitación prolongada, mucho tratamiento, pruebas médicas complementarias, prótesis, sillas de ruedas, o incluso camas articuladas en casos de grandes lesionados, es decir, gastos médicos de mucha mayor cuantía relacionados con daños personales de gran consideración.

El principal problema que se plantea en estos casos y que no todas las víctimas conocen, es el desconocimiento de este tema y de los derechos que les asisten a la víctima, sobre todo a raíz de la entrada en vigor del nuevo Baremo de Tráfico 2016, que cambia de manera importante la forma de reclamar y las relaciones entre las aseguradoras y los lesionados.

Hasta la despenalización de los Juicios de faltas con la entrada en vigor de la reforma del Código Penal, en 2015, la valoración de las lesiones de las víctimas de accidentes de circulación que interponían la correspondiente denuncia contra el conductor responsable, se realizaba en el Juzgado con el reconocimiento del lesionado por parte del médico forense, quien emitía un informe de Sanidad en el que especificaba el tiempo de curación y las posibles secuelas o incapacidades que el habían quedado tras el alta médica.

En muchas ocasiones la compañía de seguros ofrecía al denunciante y lesionado la posibilidad de dejarse ver por sus servicios médicos, para que valorara las lesiones de cara a la indemnización a abonarle, si bien no existía obligación por parte de la víctima de acudir o dejarse visitar.

En estos casos, por tanto, la intervención de los servicios médicos de las compañías de seguros obligadas a pagar la indemnización era poco o nada relevante, porque si llevaban a un médico de la compañía a declarar en juicio enfrentándose al criterio del médico forense, lo habitual era que su declaración perdiera peso, al tratarse de un profesional contratado por la compañía, que lógicamente iba a minimizar la entidad de las lesiones para que la aseguradora pagara lo menos posible. En estos supuestos el criterio mayoritario de los jueces era valorar más el informe del médico forense del Juzgado, por tratarse de un profesional mucho más objetivo e imparcial, que no conocía al lesionado hasta la exploración, y que por tanto gozaba de mayor presunción de veracidad e independiencia frente al médico del seguro.

La situación cambia tras la desaparición de los juicios de faltas y la entrada en vigor, en enero de 2016, del nuevo Baremo de tráfico. En su artículo 37 se recoge la obligación del lesionado de dejarse ver por los servicios médicos del seguro.

Por lo tanto, a partir de enero de 2016, existe una obligación por parte del lesionado de dejarse ver por los médicos de la compañía. Estos elaborarán un informe pericial que servirá para que la aseguradora realice la correspondiente oferta motivada de indemnización.

Esto hace necesario que el lesionado cuente también con otro perito médico, esta vez de su elección, que pueda igualmente valorar sus lesiones, pero con mayor objetividad e imparcialidad que un médico de compañía.

Tras algo más de dos años de vigor del nuevo Baremo, la práctica habitual es que los lesionados se dejen ver por los servicios médicos del seguro, pero eso sí, debidamente asesorados  por  abogados especialistas en reclamación de indemnizaciones derivadas de accidentes de circulación, independientes y ajenos a las aseguradoras.

Cuando la reclamación es gestionada por un abogado particular, es dicho profesional quien va a guiar al lesionado en todo el proceso. En casi todos los casos los despachos cuentan con peritos médicos independientes que valoran las lesiones y realizan los informes médicos de los perjudicados, informes que sirven al abogado para saber en qué cuantía económica se estiman por un médico externo a las compañías, frente al informe elaborado por éstos últimos.

Debemos tener en cuenta que siempre va a haber diferencias porque los servicios médicos del seguro suelen valorar a la baja, y en ocasiones incluso sin esperar el alta médica del lesionado, por lo que difícilmente esos informes pueden considerarse objetivos.

En caso de no ser posible el acuerdo amistoso con la aseguradora, será necesario interponer una demanda civil contra la compañía, adjuntando, además de toda la documentación acreditativa de la culpa, el informe pericial realizado por el perito privado. Como es natural, la aseguradora presentará con la contestación a la demanda su propio informe pericial emitido, y ambos médicos defenderán en juicio sus posiciones, y será el Juez quien decida en función de las pruebas practicadas en el acto del juicio.

LEGALCAR ABOGADOS

Para que el lesionado no se encuentre indefenso ante la aseguradora, es muy importante que desde el primer momento cuente con la ayuda de un abogado especialista para reclamar su indemnización. En LEGALCAR ABOGADOS defendemos y asesoramos a la víctima desde el principio, acompañándole en todo el proceso de reclamación. Contamos también con peritos médicos que valorarán las lesiones de los perjudicados y las defenderán en juicio en caso de ser necesario, y todo un amplio equipo de profesionales a disposición de la víctima.