900 901 450 / 637 637 637 - Teléfono gratuito

Siempre es recomendable, antes de retirar el coche de alquiler, asegurarnos de que no tiene daños, ni arañazos o abolladuras cuya reparación nos pudieran exigir a la devolución, sacando incluso fotos del coche antes para tener constancia del estado del mismo antes de hacernos cargo de él.

Si tenemos un accidente con un coche de alquiler, la tramitación del mismo estará supeditada al tipo de seguro que hayamos contratado.

Si sufrimos un accidente con un coche de alquiler, seamos o no culpables, lo primero que debemos hacer es llamar a la empresa de alquiler de coches, ya que la mayoría de ellas incluyen un servicio de asistencia en carretera, que estará especificado en el contrato de alquiler.

Es importante también que rellenemos el oportuno parte amistoso de accidente. Lo normal es que el propio vehículo de alquiler lo tenga junto a la documentación del coche, es importante cumplimentarlo de cara al papeleo posterior. El parte debe ser correctamente rellenad, incluyendo todos los datos de ambos implicados, daños, ocupantes de los vehículos si los hubiera, un pequeño croquis del siniestro, y por supuesto la firma de ambos conductores.

Si el contrario se niega a firmar el parte, y siempre que se pueda, debe llamarse de inmediato a la Guardia Civil o a la Policía, para que acudan a levantar un Atestado donde se recojan todos los implicados en el siniestro y se determine quien ha sido el responsable. Este medio de prueba resulta fundamental no solo de cara a exigir responsabilidades a la aseguradora del culpable, sino también de cara a la propia empresa de alquiler, para que tengan constancia del modo de ocurrir el accidente y quien ha sido el responsable, y de cara al arreglo de sus propios daños materiales.

Si somos los responsables del accidente, por conducir de manera negligente o bajo los efectos del alcohol, no estaremos cubiertos, al margen de las posibles responsabilidades penales a las que nos podemos enfrentar. En estos casos la empresa de alquiler de coches puede reclamarnos los daños materiales y también los perjuicios personales provocados.

Sin embargo, si sufrimos un accidente y la culpa no ha sido nuestra, podremos reclamar la indemnización que nos pueda corresponder por los daños y perjuicios sufridos, ya que el hecho de que el vehículo no sea nuestro no limita la responsabilidad el tercero culpable. Los daños materiales no serán reclamados por nosotros, ya que de ello se ocupará la empresa de alquiler.

En el caso de los ocupantes de un vehículo de alquiler, no van a tener problema para reclamar la indemnización que les corresponda, siendo indiferente que vayan en el vehículo responsable del accidente o en el contrario.