Tipos de Seguros

Tipos de Seguros

Conocer los tipos de seguro a la hora de contratar uno según lo que necesitemos es importante para saber las coberturas que vamos a tener, y ello influirá en las consecuencias derivadas de sufrir un accidente de tráfico.

Casi todo el mundo sabe que, si dispone de un vehículo a motor, tiene que contratar un seguro de responsabilidad civil, que constituye la mínima cobertura y que permite circular por territorio español y cubrir los daños que hayamos causado a terceras personas si hemos sido responsables de un accidente de circulación.

Existen distintos tipos de cobertura en un seguro, y es muy importante antes de contratarlo, saber el alcance de la misma de cara a nuestra posible responsabilidad en un siniestro.

Asimismo, los seguros introducen puntos específicos dependiendo de lo que aseguremos, si se trata de un vehículo, una motocicleta, e incluso una bicicleta.

¿Cuáles son los tipos de coberturas en general que ofrece un seguro? Es importante saber que hay unos elementos comunes, pero luego dependiendo de la compañía de seguros, se introducen otros puntos específicos propios de cada una de ellas.

En términos generales podemos distinguir cuatro tipos de pólizas de seguro:

  • El seguro a terceros: es el básico, y cubre en el caso de que seamos los responsables del accidente, aquellos daños que hayamos causado a otros conductores (Seguro de Responsabilidad Civil Obligatorio). Es importante tener en cuenta que se cubre la responsabilidad del conductor, aunque el propietario del vehículo sea otro y sea el tomador del seguro.
  • Muchos seguros a terceros incluyen también la denominada cobertura por defensa jurídica, con distintos limites dependiendo de la aseguradora de que se trate, que es importante porque permite, en caso de ser víctima no culpable del accidente, contratar un abogado para accidentes de tráfico particular cuyos gastos serán cubiertos en todo o en parte por esa defensa jurídica. También suele incluir un seguro del conductor que cubre los daños que haya sufrido.
  • El seguro a terceros ampliado: como su nombre indica, solo se diferencia de la anterior porque se amplía incluyendo una serie de coberturas adicionales que se pueden contratar voluntariamente, siendo las más habituales las que cubren el robo del vehículo o la rotura de lunas.
  • El seguro a todo riesgo: en este tipo de seguro se incluyen las coberturas de los dos tipos anteriores, ampliándose las coberturas, y es el más completo, principalmente incluyendo los denominados “daños propios”, es decir, los que hayamos causado nosotros mismos en el vehículo propio por nuestra culpa. El ámbito de esa cobertura varía dependiendo de si cubre pequeños golpes, o llega a cubrir el siniestro total de nuestro vehículo.
  • El seguro a todo riesgo con franquicia: es parecido al anterior, pero incluye la franquicia, que paga el asegurado, es decir, que en caso de sufrir un accidente de circulación el asegurado pagará una parte de esos daños hasta el límite establecido en esa franquicia, y del resto se hará cargo la aseguradora.

Es importante conocer bien los posibles tipos de seguros a contratar porque en muchas ocasiones solemos irnos a lo mínimo, sin darnos cuenta de que, en caso de siniestro, no contar con una mayor cobertura puede significar que tengamos que hacernos cargo de los daños con todo lo que ello implica.

¿Qué ocurre si lo que queremos es asegurar nuestra moto? En los casos de las motos las compañías de seguros ofrecen una serie de coberturas que se asemejan a las de vehículos en términos generales con algunas particularidades. Es importante en caso de querer asegurar una moto tener en cuenta si la vamos a utilizar únicamente por ocio, o para realizar salidas los fines de semana, que en el caso de que la moto vaya a ser nuestro medio para desplazarnos todos los días para ir a trabajar en una ciudad grande y con mucho tráfico, multiplicándose las posibilidades de tener un percance con la misma que debe valorarse. Igualmente debe tenerse en cuenta el tipo de moto que aseguramos (más pequeña o de gran cilindrada) o si la misma tiene más de 5 años de antigüedad, en cuyo caso puede no merecer la pena contratar un seguro muy completo.

Los seguros de moto que pueden contratarse parten del básico a terceros, que es el obligatorio, igual que en el caso de los coches, y cubre los daños que provoquemos a terceros, y en ocasiones dependiendo de la compañía, los daños al ocupante de la moto culpable.

También puede contratarse el seguro de moto a terceros ampliado, con alguna cobertura extra, y el seguro a todo riesgo, que es el más recomendable si lo que queremos es que tanto la moto como el conductor de la motocicleta estén cubierto, lo que es importante, pese a que el seguro sea más caro, de cara al supuesto de sufrir un accidente.

¿Y si queremos contratar un seguro para mi bicicleta? El aumento en el uso de este medio de desplazamiento en los últimos años ha provocado la aparición de los seguros para bicis, lo que es muy recomendable tener si la utilizamos de manera habitual, no solo para desplazarnos por la ciudad, sino también cuando se sale a la carretera. No podemos olvidar que los ciclistas, al igual que los motoristas, son propensos a sufrir lesiones de gravedad en caso de accidente, y de la misma manera, también pueden culpables de un siniestro con la responsabilidad que ello conlleva.

Dentro de los seguros de bicicleta se encuentra el seguro básico, que es un seguro de responsabilidad civil y daños a terceros, que cubriría, por ejemplo, el caso del atropello a un peatón, y suele cubrir también los gastos médicos del ciclista en caso de caída o similar. Otro tipo es el de asistencia en viaje que complementa el anterior, para supuestos de percances en carretera que cubriría el traslado a taller y la reparación de la bicicleta, y finalmente el seguro a todo riesgo y el de robo, más completos.

Estos seguros para bicicleta pueden complementarse con coberturas adicionales como la defensa jurídica, accidentes personales y otros.

El tipo de seguro que hayamos contratado va influir de manera importante si tenemos un accidente de tráfico. Así, por ejemplo, si nos vemos involucrados en un siniestro donde aún no se ha determinado de manera clara la responsabilidad y nuestro vehículo ha sufrido daños y lo tenemos asegurado a terceros, podemos tardar mucho tiempo hasta que nos lo arreglen, ya que en estos casos el seguro no va a proceder a la reparación hasta que la compañía contraria haya asumido la culpa en el accidente, lo que no ocurre si el seguro es a todo riesgo.

Por último, es importante saber que, si sufrimos un accidente como peatón o como ocupante de un medio de transporte público, o una caída en un establecimiento comercial, si disponemos de seguro de hogar, es muy probable que el mismo nos cubra los honorarios del abogado para accidente que designemos para que nos defienda, para lo conviene conocer las coberturas de nuestro seguro de hogar de cara a estos casos.

LEGALCAR ABOGADOS

En caso de sufrir un siniestro, es importante asesorarse, y un abogado para accidente de tráfico, además de aconsejarnos y valorarnos el caso, puede orientarnos sobre las coberturas de que disponemos en nuestro caso concreto. En LEGALCAR ABOGADOS somos especialistas en accidentes de tráfico, por lo que ofrecemos todo el apoyo posible a la víctima desde el principio y resolvemos desde el primer momento cualquier duda que pueda surgir en la tramitación de su caso.