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La mayor preocupación tras haber sufrido un accidente de tráfico radica en la curación de nuestras lesiones y en poder volver a realizar todas las actividades de nuestro día a día ¡como lo hacíamos hasta entonces!

La gran mayoría de las dolencias que tenemos tras un impacto mecánico no se curan con la mera ingesta de medicación sino que requieren un tratamiento rehabilitador gratuito para que la curación sea satisfactoria y lo más rápida posible. Además, su realización es necesaria para cumplir con el criterio evolutivo que es uno de los criterios médico-legales exigidos para tener derecho al percibo de la compensación económica.

  • ¿Quién debe asumir el coste de la rehabilitación?
  • ¿Dónde tenemos que hacerla?
  • ¿Cuál es la mejor opción?

Éstas son las principales preguntas que nuestros clientes nos trasladan y que, espero, queden resueltas en este artículo si bien cada caso tiene sus diferencias y se deberá contactar con un abogado especialista que nos garantice que cumplimos todos los requisitos para ello.

Antes de nada, indicar que los costes sanitarios serán asumidos inicialmente por la Compañía de Seguros propia, independientemente de la responsabilidad del siniestro. Si hemos resultado atropellados, los asumirá la Compañía del vehículo que nos ha ocasionado las lesiones independientemente de que la culpabilidad se atribuya al peatón. El único caso en el que no sufragarán el tratamiento médico rehabilitador será en el que solo haya un vehículo implicado en el accidente (por ejemplo, un conductor que se choca contra un árbol).

Existen diversas opciones a la hora de elegir el centro rehabilitador en el que realizar el tratamiento:

  1. Mutua Laboral: Señalamos ésta opción la primera no porque sea la más adecuada sino porque, si el accidente se produce in itinere (en el trayecto de casa al trabajo, viceversa o dentro del horario de trabajo) la mutua laboral será la única competente para llevar a cabo el tratamiento, por tanto, es excluyente respecto de las demás.
  2. Clínica facilitada por las Compañías Aseguradoras: Es habitual que, una vez comunicado el accidente a nuestra Compañía de seguros, nos facilite un centro para realizar la rehabilitación de manera gratuita. Para nosotros, ésta es la peor opción ya que son clínicas que están asociadas a la aseguradora lo que, por regla general, supone un acortamiento del tratamiento que incide intrínsecamente con la cuantía de la compensación y, más importante todavía, con la correcta curación de las lesiones. Debemos tener en cuenta que el cálculo de la cantidad a percibir se compone, en una primera fase, por los días en los que hemos necesitado para recuperarnos por lo que, cuanto más corto sea el tratamiento, más barata será nuestra compensación. Nuestra experiencia nos lleva a concluir que el lesionado que opta por esta opción recibe muchas menos sesiones de las necesarias para recuperarse.
  3. Clínicas y Hospitales adheridos al Convenio Unespa: El Convenio Unespa tiene por objeto regular la asistencia sanitaria integral, tanto hospitalaria como ambulatoria, prestada a los lesionados por hechos de la circulación hasta su total sanación o estabilización de secuelas. Son centros privados que están facultados para ofrecer tratamiento médico y rehabilitador gratuito a los lesionados. Desde Legalcar aconsejamos esta opción por encima de cualquier otra ya que son clínicas independientes que atenderán nuestras necesidades y trasladarán el coste de las mismas a la Compañía de Seguros que corresponda. Son numerosas y es sencillo que haya alguna cerca de nuestra casa o centro de trabajo.
  4. Acudir a nuestro seguro privado o a clínicas privadas: Si tenemos seguro privado podremos disponer de los servicios médicos contratados y siempre será una buena opción. Por su parte, si no tenemos seguro pero conocemos un fisioterapeuta de confianza y queremos dejar nuestra lesión en sus manos podremos hacerlo si bien debemos saber que la factura será abonada por el lesionado y, a posteriori, reclamarlo a la Compañía Aseguradora. El riesgo de esta opción radica en la posibilidad de que el Seguro no reconozca todas las sesiones realizadas al considerar que no eran necesarias todas ellas y establecer la estabilización lesional antes de lo considerado por nuestro médico rehabilitador. Por tanto, puede conllevar una pérdida económica que debería discutirse en sede judicial si no conseguimos resolverlo extrajudicialmente.

En resumen, son numerosas las opciones a la hora de elegir la clínica que se encargará de nuestro tratamiento y la mayoría de ellas son gratuitas desde el primer momento. Desde Legalcar reiteramos que la mejor opción será acudir a una clínica independiente y adherida al Convenio Unespa o cubierta por nuestro seguro médico privado, si lo tuviéramos.