Traumatismo lumbar por caída

Traumatismo lumbar por caída

¿Has sufrido un traumatismo lumbar por una caída? Conoce cuánto pueden pagarte por esta lesión por accidente según el Baremo de Tráfico y qué puedes hacer si no estás conforme con la valoración del seguro.

Un traumatismo lumbar por una caída derivada de un accidente de tráfico es una de las lesiones más habituales de las víctimas y, quizá por ello, también es una de las que menos reconocen las compañías de seguros. Y, claro está, de las que peor pagan.

Imaginemos una caída producida en un accidente de moto, de bicicleta, o la que sufre un peatón cuando es atropellado. Incluso, en la de un ocupante de un autobús que se cae por un frenazo brusco de su conductor.

En todos estos casos es muy frecuente sufrir lesiones en la columna vertebral que necesitan su tratamiento y que, en ocasiones, pueden provocar situaciones muy incapacitantes para las víctimas.

Como se trata de una lesión muy discutida por las compañías de seguros, es conveniente que los lesionados con este tipo de daños cuenten siempre con ayuda legal especializada.

¿Qué es un traumatismo lumbar por caída?

Una caída, que puede producirse por muchos motivos, puede causar un traumatismo lumbar. Esto básicamente es un golpe en esa zona de la columna vertebral, cuya gravedad depende mucho del tipo de golpe recibido y de caída sufrida. Yendo desde unos moratones hasta una fractura de vértebra; pasando, por ejemplo, por una hernia discal postraumática.

Hay muchos factores que pueden desencadenar un cuadro de lumbalgia, como malas posturas o la práctica de algún deporte. Rara es la persona que en ningún momento de su vida no sufre dolor lumbar.

Por ello, que en muchas ocasiones, las aseguradoras tratan de achacar este tipo de dolores a situaciones previas al accidente. Sin tener en cuenta que es el traumatismo producido por el accidente lo que lo provoca.

En muchas ocasiones, las víctimas que sufren este tipo de lesión en un siniestro son diagnosticadas de “lumbalgia postraumática”. La sintomatología más habitual es dolor localizado en la zona lumbar, limitaciones en la movilidad (sentarse, ponerse o estar un tiempo de pie), y hormigueos o calambres en extremidades inferiores.

Estos síntomas pueden ser muy agudos cuando la lesión es especialmente grave: un peatón que sale despedido cayendo violentamente sobre la calzada, o un motorista o ciclista que igualmente caen de manera brusca al suelo, lesionándose, y donde si el impacto es fuerte, puede darse hasta una fractura de vértebra lumbar.

¿Cómo lo valora?

Si tradicionalmente las lesiones de la columna vertebral eran discutidas por las compañías de seguros, tras la entrada en vigor del nuevo Baremo de Tráfico, las dificultades para reclamarlas han aumentado, debido, en gran parte, de la inclusión de un artículo específico, el 135, dedicado en exclusiva a los “Traumatismos menores de la columna vertebral”, señalando una serie de criterios que se tienen que cumplir para que las aseguradoras paguen este tipo de daños:

  • Criterio de exclusión, que significa que no exista otra causa ajena al accidente de tráfico que justifique totalmente la patología que se reclama.
  • Criterio cronológico, que viene a indicar que los síntomas tienen que aparecer en un tiempo médicamente explicable, con el límite de las 72 horas posteriores al siniestro.
  • Criterio topográfico, que indica que tiene que haber una relación entre la zona corporal afectada en el accidente y la lesión sufrida por la víctima.
  • Criterio de intensidad, que establece la necesidad de que haya una adecuación entre la lesión lumbar y el mecanismo que la ha producido.

El artículo indica que, para el pago de secuelas derivadas de un traumatismo de este tipo por caída,  las compañías solo van a abonarlas si existe un informe médico “concluyente” que acredite su existencia tras recibir el paciente el alta médica por estabilización lesional.

La valoración del seguro

Como ya hemos visto, es muy habitual que las compañías de seguros no reconozcan este tipo de lesiones, o las achaquen al estado previo de la víctima. Y en caso de reconocerlo porque el daño esté claramente especificado en los informes médicos, es casi seguro que no paguen ningún tipo de secuela, o si lo hacen, sea en valores mínimos.

Cuando el lesionado es reconocido por los servicios médicos de la compañía, estos emiten un informe en base al cual la aseguradora realiza la oferta motivada de pago.

Si no estamos de acuerdo con la valoración de la compañía por entender que no se ajusta a la realidad de las lesiones sufridas, lo más recomendable es acudir a una pericial médica particular, para que un perito externo y ajeno a las aseguradoras emita un informe indicando no solo la existencia del traumatismo lumbar, sino también de las posibles secuelas que le queden a la víctima, dependiendo de la gravedad de la lesión.

LegalCar

En LEGALCAR sabemos que, para tramitar una reclamación por traumatismo lumbar con garantías, el lesionado necesita ayuda jurídica especializada para que un letrado experto en la materia sea quien asesore al perjudicado, le indique qué documentos necesita para demostrar sus lesiones, y negocie el pago que le corresponda con la aseguradora.

Si has sufrido un accidente de este tipo y quieres saber cómo reclamar y de qué manera acreditar los daños que has tenido, contacta con LEGALCAR y nuestros servicios jurídicos te harán una valoración inicial sin compromiso de tu caso.