Turbo rotonda en Oviedo

Turbo rotonda en Oviedo

¿Te has encontrado con una turbo rotonda en Oviedo? Te explicamos dónde las puedes encontrar, para qué sirven, cómo se circula por ellas y su función como elemento para canalizar el tráfico.

Los datos no engañan: el 80% de los conductores no saben cómo debe circularse en una rotonda, el 68% toman el carril inadecuado según la salida que quieren tomar, y un 20% no utiliza el intermitente al salir de la misma.

A esto le añadimos que según indica la Dirección General de Tráfico, el 45% de los conductores usan el carril interior para salir de una rotonda y hasta un 15% de ellos las pasan directamente en línea recta sin respetar carril alguno.

Esta falta de conocimiento propicia la generación de accidentes de tráfico en ellas. ¿Cuántas veces hemos encontrado conductores que nos han sorprendido atravesando de golpe varios carriles en el interior de una rotonda para coger una salida?

¿O cuando cómo un vehículo se introduce en la glorieta sin respetar la prioridad de paso de los conductores que circulan por ella?

Circular correctamente en una rotonda es una asignatura pendiente de los conductores españoles, y ha generado multitud de accidentes de tráfico.

Precisamente por eso, empezaron a instaurarse hace relativamente poco en nuestro país las denominadas “turbo rotondas”, que proceden de Holanda, donde se instalaron por primera vez y que cuenta en la actualidad con más de 300.

La primera turbo rotonda instalada en España se encuentra en Oviedo, entre las calles Real de Oviedo, General Zuvillaga e Independencia. La segunda se instaló en Santander.

Inicialmente, la idea de la turbo rotonda está asociada, por un lado, a favorecer la fluidez en el tráfico y mejorar la circulación, y, por otro lado, a evitar la alta siniestralidad que se produce en ellas (sobre todo las colisiones laterales motivadas por los cambios de carril para tomar las salidas de la misma).

Sin embargo, la circulación por una turbo rotonda sigue generando mucho desconcierto y confusión en los conductores. De hecho, nada tiene que ver con lo que nos enseñaron en las autoescuelas sobre el modo de circular por una glorieta.

Básicamente, cuentan con dos carriles, el exterior, que será para los conductores que quieran seguir de frente o ir a la derecha, y el interior, que se utiliza para ir hacia la izquierda o para hacer un cambio de sentido.

Si se va a tomar la primera o segunda salida, deberá cogerse el carril exterior, mientras que, si se quiere tomar la tercera, cuarta o quinta salida, habrá que coger el carril interior.

La principal novedad es que la turbo rotonda obliga al conductor a elegir su salida o destino antes de acceder a ella. Se accede a la misma a través de un carril que a su vez se divide en varios carriles de giro.

Cuando el conductor llega a la rotonda, tiene que elegir su carril de giro antes de entrar y según la salida que quiera tomar, y una vez se encuentre dentro de ella no podrá cambiar de carril, porque se lo impiden las líneas continuas.

De esta forma se evita uno de los tipos de accidentes más habituales, que son las colisiones fronto laterales que se producen por las invasiones de carril, porque no hay posibilidad de que se produzcan, al no poder cambiar de carril.

De esta forma, la turbo rotonda se ocupa de dirigir a los conductores en la circulación desde que entran en ella hasta que salen. Y así el conductor debe ponerse siempre en la vía correcta antes de acceder a la misma porque una vez dentro debe seguir por el carril que haya elegido hasta el final.

Los carriles tienen, pues, sus propias señales y líneas de indicación pintadas en el suelo que debe respetar el conductor y que facilitan su circulación por el interior de la glorieta.

Y cobran importancia las señales previas a llegar a la turbo rotonda, porque son las que van a indicar al conductor dónde debe colocarse según el carril al que quiera acceder en función de la salida que tenga que coger.

Eso sí, siguen teniendo la prioridad los vehículos que ya estén circulando por el interior de la turbo rotonda, por lo que antes de acceder a la misma debe respetarse su prioridad de paso.

En cambio, pierde, respecto de las rotondas tradicionales, la prioridad el carril exterior.

Otra de las ventajas que tiene la turbo rotonda es la reducción de la velocidad a causa del radio de la curvatura, debido a que la parte central de la misma no es redonda, y, por tanto, se aumenta la seguridad en el tráfico rodado.

Todo esto es la teoría, ya que, en la práctica, los conductores que sigan sin saber utilizarla correctamente, terminarán desplazándose de un carril a otro pisando la línea continua, por lo que es necesario conocer muy bien su funcionamiento y fijarse en la señalización.