Valor venal de una Bicicleta

Valor venal de una Bicicleta

En ocasiones la bicicleta es susceptible de repararse, pero en otros casos los daños son de tal entidad que el importe de su arreglo es superior al valor venal de la bicicleta o de mercado. Deberemos saber qué hacer en estos casos y qué podemos reclamar en este caso como indemnización por los daños materiales de la misma.

Cuando sufrimos un accidente de bicicleta, podemos tener daños materiales y/o daños personales.

  • Los daños personales se refieren a las lesiones que hayamos sufrido en el siniestro, que deberán valorarse y en su caso indemnizarse conforme a la documentación médica que tengamos que lo acredite.
  • Los daños materiales se refieren a los sufridos por la bicicleta que llevábamos, el casco, y cualquier otro objeto que se nos haya podido dañar en el accidente, como por ejemplo móviles o gafas.

¿CÓMO SE CALCULA EL VALOR VENAL?

Cuando hablamos de valor venal nos estamos refiriendo al valor de los bienes usados, que se va a calcular teniendo en cuenta una serie de factores como pueden ser la antigüedad de la bici, la oferta y demanda que haya para la misma, o el desgaste que haya sufrido por el uso.

El valor venal es un concepto importante en el ámbito de los seguros. Hay que diferenciar el valor venal del valor de reposición, porque son distintos, y si tenemos un accidente la indemnización será distinta si cobramos según el valor venal o por el contrario lo hacemos según el coste de reposición.

Para calcular el valor venal deberemos partir de la antigüedad de la bicicleta. Si nos indemnizan por el valor venal, significa que nos van a pagar por el valor de mercado de la bici en el momento del accidente, es decir, el importe que se obtendría por la venta de la bicicleta en el momento de sufrir el accidente.

¿QUÉ DOCUMENTACIÓN NECESITAMOS?

El primer consejo que recomendamos es acudir a un taller de confianza o a la casa para que nos periten la bicicleta dañada. Es una forma de tener una valoración independiente, porque lo normal es que la compañía de seguros responsable de indemnizar quiera realizar una peritación, pero para el caso de que no se periten todos los daños sufridos, debemos contar con otra valoración objetiva para saber si el perito del seguro nos la ha peritado correctamente.

Otro paso es conocer cuál es el valor de mercado de nuestra bicicleta. Al igual que los coches, la antigüedad es el factor a tener en cuenta, pues la bici se irá devaluando según pasen los años.

Si reparar la bicicleta cuesta más caro que el valor de mercado de la misma en el momento del accidente, la aseguradora no va a arreglarla, porque en ese caso se considera que habría un enriquecimiento injusto, y nos la va a declarar siniestro. Por ello habrá que esperar a la oferta de la compañía de seguros para valorarla, pero teniendo previamente el dato del valor de nuestra bici a fecha del accidente.

Si conservamos la factura de la bicicleta y la misma es casi nueva, podremos valorar a través de LeglCar si puede pedirse en ese caso que nos indemnicen por su importe, ya que no ha dado tiempo a que la misma se devalúe demasiado. Cada caso es diferente y por tanto lo mejor es contar con ayuda legal para saber las opciones que tenemos.

En cualquier caso, deberemos acudir a asesorarnos, a fin de que tengamos la certeza de que la oferta por los daños materiales de nuestra bici que nos hace la compañía de seguros es correcta.

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