Valoración siniestro total del coche

Valoración siniestro total del coche

Conoce cómo se realiza la valoración del siniestro total de un coche para reclamar los daños materiales que hayas podido sufrir en un accidente de tráfico.

Una aseguradora puede declarar el siniestro total de un vehículo no solo en daños provocados como consecuencia de accidentes, sino también en caso de incendio o de robo del vehículo (cuando estén incluidos en la póliza de seguro).

En el ámbito de la circulación, sufrir un accidente de coche en casi todas las ocasiones provoca daños materiales en nuestro vehículo. Cuando son susceptibles de reparación, no hay problema, y son arreglados por la compañía de seguros.

Sin embargo, cuando declaran la pérdida total del vehículo, es evidente que el perjuicio es mayor, porque los siniestros de coche normalmente no compensan al perjudicado.

Pensemos, por ejemplo, en vehículos que tienen cierta antigüedad, pero están perfectamente cuidados, tienen extras que lo mejoran, y se mantienen en muy buen estado, lo que ocurre con bastante habitualidad.

Pues esté o no bien cuidado, la pérdida de nuestro coche no suele compensar de ninguna manera. Es mucho mayor el trastorno que se le hace al perjudicado y el hecho de que con lo que nos paguen por el siniestro total no vamos a poder adquirir un vehículo nuevo en las mismas condiciones del que teníamos.

Nos van a declarar nuestro vehículo siniestro total cuando no puede repararse desde un punto de vista técnico, bien porque no se mantendrían las garantías adecuadas de seguridad, debido a los daños que tiene, o bien porque el coste de la reparación supera su valor.

Normalmente es conveniente revisar las condiciones de nuestra póliza para estos casos, atendiendo al tipo de vehículo que tengamos, sus características o su estado, ya que ambas partes (tomador y seguro) tendrán que atenerse a ellas si ocurre un episodio de daños materiales con siniestro total.

En términos generales, las compañías de seguros suelen dar siniestro total al vehículo cuando el importe económico de la reparación de los daños supera el 75% de su valor.

Las aseguradoras se basan en el tipo de valor del coche que tengamos cubierto en nuestra póliza de seguro:

  • Valor a nuevo, que es el precio venta al público del vehículo en estado de nuevo.
  • Valor de mercado o reposición, que es el valor de ese coche si lo compráramos en el momento inmediatamente anterior al accidente.
  • Valor de afección, que es el valor venal incrementado en un % que suele rondar el 30%.

A lo anterior debe añadirse el valor de los restos, que supone la cantidad que un desguace, o un particular, o un taller, pagaría por el vehículo siniestrado.

Pueden añadirse los accesorios o extras del vehículo que tengamos incluidos en la póliza y que no son de serie (tapicería de cuero, llantas especiales, faros de xenón, etcétera) y descontar después el valor de los restos, en caso de quedárselos el titular, para calcular la cantidad que corresponde.

Los puntos que se van a tener en cuenta para calcularla van a ser la antigüedad, la entidad de los daños materiales sufridos, su estado de conservación y los precios de mercado de vehículos de las mismas características. Todo ello será valorado por un perito que es quien decide si el coche es susceptible de reparación o, por el contrario, debe ser declarada su pérdida total.

La valoración del valor venal o de mercado de un vehículo suele realizarse utilizando como punto de referencia las denominadas Tablas GANVAM-EUROTAX, que incluyen un valor estadístico de ventas reales de cada marca, modelo concreto, variante y versión de cada uno y antigüedad, y son las que más se acercan a los precios reales.

El valor venal establecido en estas Tablas debe incrementarse atendiendo, como hemos visto, a los extras y al número de kilómetros, si bien esto no suele ser reconocido en muchas ocasiones por las aseguradoras porque lógicamente, el precio a pagar se incrementa.

Si nos declaran siniestro total nuestro vehículo y no somos culpables, podemos reclamar en base al artículo 1902 del Código Civil la indemnización total para reponer la cosa al mismo estado en que estaba antes del accidente (bien la reparación o bien la indemnización correspondiente que cubra un vehículo igual al perdido en el siniestro), de la que se hará cargo la aseguradora del responsable.

En el caso de que seamos culpables del accidente, y nuestro vehículo sea declarado siniestro, será necesario negociar con nuestra compañía en función de las condiciones que tengamos contratadas en nuestra póliza de seguro.

Normalmente nuestra compañía aportará una peritación, pudiendo nosotros aportar otra, y en caso de no conseguir llegar a un acuerdo en el precio del siniestro total, siempre queda abierta la vía judicial.

En resumen, en estas situaciones lo mejor es la ser previsores, pues siempre puede producirse alguno de los motivos que desencadenan la reclamación por daños materiales, y establecer bien en nuestra póliza de seguro las condiciones concretas para el caso de pérdida de nuestro vehículo.