¿Y si tengo un accidente en el taxi?

¿Y si tengo un accidente en el taxi?

Sufrir un accidente en el taxi es relativamente habitual si tenemos en cuenta que el conductor de un taxi pasa muchas horas al volante haciendo su trabajo, y, por tanto, está expuesto permanentemente a tener un siniestro.

Si el taxi lleva pasajeros, es importante recordar que estos  tienen derecho siempre a reclamar por los daños y perjuicios sufridos, al margen de quien haya sido el responsable del siniestro, como después veremos.

¿QUÉ CUBREN LOS SEGUROS DE TAXI?

Todo vehículo debe contar con un seguro de responsabilidad civil, pero en el caso del taxi debe ser más amplio. Dentro de las coberturas, hay desde seguros a terceros hasta seguros a todo riesgo. Siempre es preferible contratar como mínimo un seguro a terceros ampliado, que aumente las coberturas básicas tanto para el conductor como para los ocupantes. Otra opción es el seguro a todo riesgo con franquicia, que permitirá cubrir las reparaciones del taxi, y lo mejor es el seguro a todo riesgo, donde la cobertura es la más amplia dependiendo también de lo que se contrate.

Sus seguros son más caros, sobre todo si hay más de un conductor para el taxi, y porque, además, al estar todo el día en movimiento tienen mayores posibilidades de sufrir un accidente, además de que transportan pasajeros. Todo ello hace que se encarezcan las pólizas más que en el caso de un vehículo normal.

¿DEBO USAR MI SEGURO DE TAXI?

Como ya hemos apuntado en numerosas ocasiones, la compañía no funcionan de la misma manera que un abogado particular. Esto es así porque el abogado de compañía defiende el interés de la misma, que es su empresa, y por tanto no defiende el interés de la víctima. Esto se traduce en que el perjudicado es un número más, que hay que tramitar, pero de manera rápida. El abogado de compañía se limita a pedir documentos cuando se acabe el proceso de recuperación de la víctima y a mandarlos a la compañía contraria.

El taxista que sufre un accidente de tráfico debe acudir a LegalCar, particular, externo y ajeno a las compañías de seguros.

No podemos olvidar que el taxista dispone de la cobertura por defensa jurídica incluida en su póliza, que establece una cantidad que varía de unas compañías a otras, para cubrir los honorarios del abogado particular que designe libremente el asegurado.

¿QUIÉN ME PAGA LOS DAÑOS?

Los daños ante el choque de un taxi, tanto personales como materiales, serán abonados por la compañía de seguros del responsable del accidente.

Si no es culpable, será la compañía de seguros del culpable quien se hará cargo de la cuantía que le corresponda al taxista. Recuerda  también podrás reclamar el perjuicio patrimonial, que en el caso de los taxistas es especialmente importante porque reclaman el lucro cesante.

En el caso de los ocupantes o pasajeros del taxi, si el conductor del mismo no es el culpable, ocurre igual que para el supuesto del conductor, y podrán reclamar a la aseguradora del tercero responsable. Pero si el culpable es el propio conductor del taxi en el que viajan, podrán reclamar también, pero en este caso a la compañía de seguros del taxi, que les abonarán la compensación económica que les corresponda tanto por los daños personales, como por el perjuicio patrimonial, en caso de tenerlo, así como de los gastos que hayan podido tener a causa del accidente.

¿QUÉ PASA CON LOS DÍAS DE BAJA LABORAL?

En el caso de los taxistas, la baja laboral implica que no pueden desarrollar su actividad profesional, con lo que el perjuicio implica, por un lado, el tiempo que el taxi se encuentra reparando en el taller (y por tanto no está circulando), y por otro, las ganancias dejadas de percibir por el taxista en el ejercicio de su actividad por estar de baja laboral.

Esto es el lucro cesante y en el caso de los accidentes de tráfico de taxistas debe reclamarse siempre. Normalmente para ello es necesario contar, por un lado, con un Certificado de estancia en el taller del taxi indicando el tiempo que ha durado la reparación del mismo.

Y, por otro lado, el taxista debe pedir un Certificado de la Asociación Gremial del Taxi para acreditar ese lucro cesante, siendo la dificultad de estos casos el que a veces es complicado determinar la facturación real del taxista, al tributar por módulos.