¿Se puede abandonar el coche tras sufrir un accidente?

¿Se puede abandonar el coche tras sufrir un accidente?

Cada vez son más los casos de accidentes de tráfico en los que el infractor o presunto responsable del mismo se da a la fuga tras el siniestro. Muchos directamente se marchan sin detenerse, pero también se dan casos, cada vez más frecuentes, de conductores que abandonan el coche en el lugar de los hechos o algo más allá y literalmente, salen corriendo.

Estas conductas son más comunes los fines de semana, son los casos típicos de jóvenes que conducen bajo los efectos del alcohol y abandonan el vehículo tras un accidente. Luego son los padres los que tienen que acudir a recoger los coches que eran conducidos por sus hijos.

En los últimos tiempos hemos conocido por los medios de comunicación varios casos de atropellos a ciclistas con resultado de heridos graves y fallecidos por parte de conductores que se habían dado a la fuga tras el accidente, siendo posteriormente localizados, y comprobándose que los responsables habían dado positivo en alcohol o drogas.

SANCIÓN POR DARSE A LA FUGA EN UN ACCIDENTE

Detrás de una fuga después de provocar un accidente siempre hay un motivo, y suele ser una infracción administrativa o una infracción penal. La mayor o menor gravedad del hecho suele influir en el ánimo del conductor culpable que se “asusta” y prefiere abandonar el lugar del siniestro.

La sanción por darse a la fuga en un accidente que se recoge en el artículo 129 del Reglamento General de Circulación, y que puede ser leve o grave, se limita a 200 euros, que pueden quedar reducidos a 100 en el caso de abonarse antes de que pasen 20 días.

En cuanto al reproche penal, en caso de haber provocado el conductor con su conducta heridos en el siniestro, la infracción penal recogida en el artículo 195 del Código Penal que se refiere a la omisión del deber de socorro implica una multa de tres a doce meses cuando no se socorra a una persona que está en peligro manifiesto y grave, y en caso de que la víctima lo sea por un accidente provocado de manera fortuita por el que ha omitido el auxilio, la pena es de 6 a 18 meses, y si el siniestro se ha causado por una imprudencia, la pena será de 6 meses a 4 años.

El conductor que se da a la fuga intenta con su conducta, eludir el castigo en el convencimiento de que puede darse el caso de no ser localizado, y a ello se le añade el que muchos defensores de este tipo de infractores intentan convertir la infracción penal en una meramente administrativa utilizando en su defensa el argumento de que el “peligro manifiesto” que se indica en la normativa no se da en el caso de que los heridos en el siniestro puedan ser atendidos por otras personas (es decir, que no quedan desamparados por el hecho de haberse dado a la fuga el infractor)

Vamos a analizar con más detenimiento los motivos de este tipo de conducta, qué ocurre en caso de accidente y qué se puede hacer para reclamar.

LA RESPUESTA A LA FUGA TRAS UN SINIESTRO

Según diversos estudios realizados por la Dirección General de Tráfico y por Policía Local de diversos puntos de nuestra geografía, se trata de una práctica bastante frecuente, y muchos de los conductores que realizan este tipo de comportamientos alegan “miedo a lo sucedido”, un impulso que les invita a marcharse del lugar del accidente. No obstante, en muchas ocasiones detrás de esta excusa, se esconden infracciones mayores que el simple hecho de colisionar con otro vehículo, o incluso atropellar a alguien.

Ese “miedo” también es la justificación a la que aluden otros conductores para actuar abandonando su vehículo tras provocar un accidente. Pero ese “miedo” esconde otro tipo de conductas, por ejemplo, el temor a ser pillado “in fraganti” conduciendo sin carnet. Otro caso común es cuando el infractor está circulando bajo los efectos del alcohol o las drogas, y abandona el vehículo tras el accidente por miedo a las consecuencias de conducir en dicho estado, agravado por el hecho de haber provocado un accidente.

La respuesta sobre si se puede abandonar el coche tras sufrir un accidente, es muy clara: no se puede ni se debe, y esto es así, entre otras, por varias razones:

  • Se nos puede acusar de omisión del deber de socorro, sobre todo si en el accidente que hemos provocado ha habido víctimas.
  • Porque las estadísticas indican que a la mayoría de los fugados se los encuentra.
  • Porque no exponemos a una sanción administrativa, como mínimo, sin contar con el resultado lesivo que hayamos provocado, que en la mayoría de los casos va a agravar nuestra situación.

CONSECUENCIAS LEGALES DE ABANDONAR UN ACCIDENTE

Las consecuencias legales de abandonar un accidente suelen relacionarse con conductas más graves precisamente porque en la mayoría de las ocasiones, como hemos visto, tras esa conducta se esconden hechos de mayor gravedad.

Sin embargo darse a la fuga en España resulta, por desgracia, barato. Si el accidente que ha originado la fuga solo ha provocado daños materiales, la huida va a suponer el pago de una multa administrativa que ronda los 200 euros. Si se han producido lesiones a otras personas en el accidente, la cosa se complica, sobre todo si se localiza al conductor fugado y se demuestra que este conducía bajo los efectos del alcohol o las drogas, ya que en ese caso será imputado por un delito contra la seguridad del tráfico.

Los problemas radican en aquellos casos en los que no se puede localizar al vehículo fugado. Para poder reclamar la indemnización que corresponda hará falta acreditar la intervención en el accidente de ese otro vehículo, por lo que conviene llamar a los agentes de la autoridad para que levanten un Atestado indicando las pruebas de intervención de otro vehículo, tales como restos, huellas en el asfalto, etc. Si disponemos del Atestado, la reclamación se realizará al Consorcio de Compensación de Seguros, que se hará cargo de las indemnizaciones por daños personales.

Los datos de testigos del accidente también pueden ayudarnos para tramitar este tipo de reclamaciones, si bien no siempre son tenidos en cuenta por el Consorcio, que suele ser muy exhaustivo a la hora de solicitar documentación para indemnizar.

No obstante analizando jurisprudencia sobre el tema, es cierto que las condenas por omisión del deber de socorro impuestas por nuestros tribunales son excepcionales. Sin embargo no podemos olvidar que se trata de conductas antisociales, y que como tales, e independientemente del estado de la víctima, debería penarse o castigarse de alguna manera.

¿QUÉ PASARÍA SI EL COCHE SINIESTRADO CREARA OTRO ACCIDENTE?

En ocasiones el coche siniestrado provoca otro accidente. Suelen ser supuestos de alcances en cadena, o cuando estando recopilando datos del primer accidente viene otro vehículo que no se apercibe de la situación, colisionando con alguno de los vehículos siniestrados en el primer siniestro.

La dificultad para la reclamación de estos supuestos pasa por acreditar la existencia de ambos siniestros, bien con un Atestado o con testigos presenciales. Las aseguradoras en estos supuestos suelen echarse la culpa unas a otras para evitar tener que indemnizar, por lo que si es posible, debe intentarse rellenar los partes amistosos con los vehículos intervinientes para tener acreditada la responsabilidad antes de comenzar con la reclamación.

Cuando una reclamación se complica por intervención de varios vehículos o más de un accidente, es conveniente contactar lo antes posible con abogados especialistas en accidentes de tráfico, que conocen los pasos a dar para reclamar este tipo de siniestros.

LEGALCAR ABOGADOS

En LEGALCAR abogados hemos tramitado casos de accidentes múltiples y alcances con vehículos que se dan posteriormente a la fuga. Conviene consultar lo antes posible a profesionales especialistas para que estas reclamaciones tengan garantías de éxito, teniendo en cuenta que suelen surgir complicaciones y hay que conocer los pasos a dar desde el principio para que la reclamación sea un éxito.