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Indemnización por accidente en bicicleta

 

Como víctima de un atropello en bicicleta tienes derecho a reclamar una indemnización por accidente de bicicleta. Te asesoramos sobre qué hacer en caso de atropello y te explicamos cómo y cuánto puedes reclamar.

Si  has sufrido un accidente en tu bici por culpa de otro conductor, tienes derecho a recibir una compensación económica por tus lesiones. Además, la compañía debe de hacerse cargo de la reparación de tu bicicleta. Por otro lado, ha de compensarte por tus lesiones  e indemnizarte por las secuelas y el tiempo durante el que has estado perjudicado.

 

Como en cualquier tipo de suceso, para reclamar una indemnización por accidente en bicicleta debes acreditar la culpa. En estos casos suele hacerse mediante un atestado, porque muchas veces es necesario que la Guardia Civil o la Policía aclaren las circunstancias del accidente.

  • ¿Qué pasa si el ciclista utilizaba la bici para ir al trabajo?
  • ¿Cómo se  reclama la indemnización en un accidente de bicicleta?
  • ¿Tienen defensa jurídica los ciclistas?

 

La víctima de un siniestro de bici se enfrenta a varios problemas si quiere reclamar:

 

  • Se encuentra en una posición de desventaja frente al conductor responsable. En la mayoría de las ocasiones será evacuado del lugar del siniestro al Hospital y no podrá dar su versión del accidente, lo que puede ser aprovechado por el conductor para intentar echarle la culpa.
  • Las compañías de seguros intentarán eximir de culpa a su asegurado y cargar la responsabilidad en el ciclista. Este no tiene seguro en la mayoría de los casos, por lo que se encuentra desprotegido. La aseguradora intentará aprovecharlo para intentar no pagar, ya que tendría que hacerse cargo de todos los daños.
  • En muchas ocasiones, les resulta muy complicado demostrar que no han sido culpables del siniestro.

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LOS CICLISTAS

La característica principal del ciclista es que se trata de un sujeto que circula en un vehículo sin motor que en la mayor parte de su trayecto circula por la misma vía y probablemente en el mismo carril que los vehículos a motor. Esto supone un perjuicio ya que confluye con vehículos de mayor peso, potencia y envergadura, provocando que sea la parte débil en el mundo del tráfico y la circulación de vehículos.

Además, no cuentan con entidad aseguradora que pueda cubrir sus daños, que proteja sus intereses en caso de conflicto con otros conductores de vehículos. Además de lo anterior, son la parte peor parada en caso de siniestro: su especial ligereza y desprotección provocan que las consecuencias sean potencialmente más perjudiciales para los ciclistas: un mínimo golpe o roce puede provocar la caída del vehículo y grandes lesiones al ciclista.

Los atropellos a ciclistas son casos en los que hay que prestar especial atención por las circunstancias que hemos comentado en el párrafo anterior, por eso hacemos hincapié en la importancia de contar con el asesoramiento profesional adecuado para reclamar los daños sufridos en un accidente de tráfico. Todo ciclista tiene derecho a reclamar un resarcimiento económico por los daños sufridos siempre y cuando no sea responsable exclusivo del accidente, es decir, no pueda atribuírsele porcentaje alguno de culpa con respecto a la producción de los hechos.

Es decir, podrá reclamar una indemnización siempre y cuando se pueda atribuir cierta culpa a un tercero, por ejemplo, si un ciclista no respeta un ceda el paso pero el vehículo que le atropella circula con un alto exceso de velocidad.  Si la responsabilidad es completamente atribuible a un tercero, el ciclista víctima del atropello podrá reclamar el resarcimiento económico por el total de los daños sufridos.

 

EL CARRIL BICI

En España están aumentando los kilómetros de carril bici, en Sevilla hay alrededor de 160 kilómetros, Barcelona dispone de más de 116 Kilómetros, en Madrid la administración ha anunciado la creación de 30 Kilómetros de carril bici, Zaragoza dispone también de 130 kilómetros y son cada vez más las ciudades que se suman a la promoción de la bici como medio de transporte, por lo que facilitan la construcción de dichos carriles.

Para un usuario novel de bici urbana el circular por el carril bici puede generarle confianza, pero también confusión, ¿Debo solo circular por el carril bici? ¿Qué pasa si circulo por la calzada? Son muchas las preguntas que pueden surgir. En países en donde las bicis son muy utilizadas, el conducir fuera de un carril bici en países como Alemania o Dinamarca puede acarrear una multa.

En este sentido, en España la DGT ha agregado una nueva señal de tráfico que indica la presencia de carril bici, y que prohíbe al resto de vehículos o peatones que no pueden utilizarlo, sin embargo la DGT ha explicado que dicha señal no indica que los usuarios de bicicleta no puedan utilizar la calzada, pero el conflicto se genera cuando al leer la ley el artículo 155 del Código de Tráfico y seguridad vial indica:

“R-407 a. Vía reservada para ciclos o vía ciclista. Obligación para los conductores de ciclos de circular por la vía a cuya entrada esté situada y prohibición a los demás usuarios de la vía de utilizarla”.

Debido a la duda que se genera lo mejor es que te acojas a lo que indica la ley, pues según algunos blogs de bici algunos ciclistas han sido multados por conducir fuera del carril bici, por lo que ante la duda lo mejor es evitar circular por la calzada en presencia de esta señal.

 

LAS LESIONES EN ACCIDENTE DE BICI

De la misma manera que aumentan los accidentes de bicicleta al ser un medio de transporte cada vez más demandado, aumenta el desconocimiento de las víctimas de este tipo de siniestros sobre lo que deben hacer en estos casos.

En muchas ocasiones tras un accidente de bicicleta, la caída del ciclista provoca erosiones y pequeños cortes que no revisten gravedad. Sin embargo lo normal es que las lesiones que se sufran en este tipo de accidentes sean más graves, ya que el ciclista está desprotegido y en caso de colisión, recibirá el impacto directamente sobre su cuerpo, llegando en algunos casos a salir despedido de la bici a consecuencia de la colisión, provocándose los daños al caer sobre el asfalto o la calzada.

En algunas ocasiones no llega a haber colisión, si el ciclista tiene la pericia suficiente para reaccionar y evitar el impacto directo, si bien en estas ocasiones también se producen lesiones, ya que al hacer la maniobra evasiva, el ciclista pierde el control de la bici e igualmente cae al suelo, pudiéndose provocar lesiones importantes si cae de mala manera.

Las lesiones más habituales de gravedad son los traumatismos craneoencefálicos o daños cerebrales, provocados al caer el ciclista de la bici, sobre todo si el impacto se ha producido a cierta velocidad, que en casos extremos pueden provocar daños medulares que terminen postrando a la víctima en una silla de ruedas, o incluso el fallecimiento.

También son muy habituales las fracturas de huesos, siendo lo más habitual de hueso de miembros superiores o inferiores. Este tipo de lesiones suelen tardar en curar en el tiempo, dependiendo del tipo de fractura, van a necesitar rehabilitación y es muy probable que dejen secuelas, sobre todo si no llegan a consolidarse correctamente.

 

CIRCULAR EN PARALELO

Lo primero que hay que distinguir es que no es lo mismo circular en paralelo que circular en pelotón. Y esta diferencia es fundamental a la hora de determinar lo que pueden o no hacer los ciclistas, sobre todo en vías interurbanas donde la siniestralidad se ha disparado con accidentes gravísimos o con resultado de muerte en muchos casos.

Pues bien, circular en paralelo está permitido y es completamente legal. Eso sí, en circunstancias muy concretas, circulando siempre en fila de a dos y arrimados lo más posible a la parte derecha de la vía.

Pese a estar obligados a utilizar el arcén, en tramos con curvas pueden, por razones de seguridad, abandonar el mismo y circular por la parte derecha de la calzada que necesiten.

Muchos argumentan razones de seguridad para circular en paralelo. Por un lado, destacando que de esa forma aumentan su visibilidad de cara al resto de conductores (es más fácil ver a dos de ellos juntos que a uno solo).

Y por otro, porque les “invitan” a adelantarles con mayor seguridad, al tener que esperar a que no venga nadie de frente para poder rebasarlos, de modo que es más fácil que cumplan con el metro y medio de distancia de seguridad que deben dejar.

Por el contrario, y fuera de lo que es una prueba deportiva en sí, los ciclistas no pueden circular en pelotones por la carretera.

El principal problema de un accidente circulando en paralelo es la peligrosidad y la alta tasa de mortalidad.

Los vehículos suelen ir a una velocidad lo suficientemente elevada como para que un impacto con un ciclista sea de tal violencia que los haga salir despedidos, cayendo sobre la calzada, y todo ello suele provocar lesiones graves o muy graves, incluyendo la muerte del mismo, como por desgracia ha ocurrido en nuestro país en varias ocasiones a lo largo del último año.

Es también muy habitual que en este tipo de siniestros no se provoquen daños solo a un ciclista, sino a varios de ellos, ya que circulando en paralelo es muy habitual que vayan un grupo más o menos numeroso.

En este tipo de accidentes, la víctima (o su familia, en caso de fallecimiento) puede reclamar los daños y perjuicios sufridos, si bien debe estar muy bien acreditada la responsabilidad.

En ocasiones podemos encontrarnos con versiones contradictorias, porque el conductor alegue que ha sido el ciclista quien ha invadido la calzada o no circulaba correctamente. En estos casos, el hecho de viajar en paralelo con otro compañero es favorable porque el mismo puede dar su versión del accidente como testigo presencial, si bien no siempre es posible porque en ocasiones no ha podido percatarse bien del modo de ocurrir el siniestro.

Se incluyen tanto los daños materiales como los personales, así como el perjuicio patrimonial. La base normativa para hacer el cálculo es el baremo de Tráfico 2016, que, debido a su complejidad, requiere conocimientos específicos para interpretarse adecuadamente.

Las lesiones incluyen el tiempo de curación de la víctima desde el accidente hasta recibir el alta por el médico, y las secuelas, tanto funcionales como estéticas, que le hayan podido quedar.

El Baremo incluye otra serie de conceptos por los que puede reclamarse, como las posibles incapacidades derivadas de las secuelas, las operaciones médicas o el perjuicio moral por pérdida de calidad de vida. Para reclamarlas, es necesario contar con la ayuda de LegalCar.

Si el ciclista ha fallecido en el siniestro, serán sus beneficiarios, de acuerdo con lo que establece el baremo, quienes reclaman y perciben el dinero correspondiente.

 

ATROPELLO EN BICICLETA

Para reclamar es muy importante contar con medios de prueba claros, como es un atestado levantado por las autoridades, que recoja la dinámica del accidente y la culpa clara del contrario.

Es importante también contar con testigos del accidente que puedan declarar en juicio en caso de que por cualquier motivo la aseguradora quisiera negar la culpa. Debemos asegurarnos de dar nuestra versión del accidente, porque en ocasiones las lesiones del ciclista son graves, siendo evacuado del lugar del accidente por los servicios de emergencias sin haber podido dar su versión de los hechos, lo que puede ser aprovechado por el conductor para eximirse de culpa.

En estos casos deberemos acudir en cuanto podamos a declarar a la Policía para que quede constancia de nuestra versión de los hechos.

Una vez que tengamos clara la responsabilidad, tendremos que demostrar la entidad de los daños materiales y personales sufridos para poder reclamar indemnización por cada concepto al que tengamos derecho.

Debemos tener en cuenta que, como hemos visto, las lesiones a ciclistas suelen ser de gravedad, entre otras cosas porque el ciclista recibe el impacto en su cuerpo, al estar expuesto físicamente, y por ello los daños personales pueden ser importantes. En ese sentido, el accidente con un ciclista se considera atropello.

 

¿Y SI ATROPELLAS A UN PEATÓN?

El problema que se ha planteado con el uso del carril bici en relación a los peatones es la inseguridad que sienten con los carriles bici que están construidos sobre la acera, que son el principal punto de conflicto entre ciclistas y peatones.

Cuando el carril bici se construye en la acera, es habitual que se produzcan atropellos en los cruces. Y en los supuestos en los que tienen doble dirección el problema se complica porque los peatones tienen que asegurarse que pueden pasar mirando a ambos lados y no solamente a la derecha cuando quieren cruzar.

Los casos más habituales en estos supuestos son los de las personas mayores, porque en ocasiones no les da tiempo a reaccionar, generándose un riesgo para su integridad física que se traduce en un aumento de este tipo de atropellos.

Si es el ciclista quien atropella al peatón que cruza debidamente por el paso de peatones del carril bici (lo que en muchas ocasiones ocurre porque el ciclista circula con exceso de velocidad), tendrá que responder por los daños personales y materiales provocados al peatón que ha atropellado. Si cuenta con seguro de bicicleta (lo que cada vez es más habitual) el mismo responderá de la indemnización que le corresponda al peatón. Si no dispone de seguro responderá personalmente de esos daños causados.

 

¿Y SI ERES EL ATROPELLADO?

En otras ocasiones es el ciclista el que sufre el accidente en el carril bici. Uno de los puntos más conflictivo son los cruces, que suelen estar situados a la derecha, de modo que cuando un vehículo gira hacia ese lado la bicicleta puede quedar en una especie de punto ciego y que el conductor no se percate de su presencia.

Si el carril bici está construido en la acera el peligro es mayor, porque se reduce la visibilidad debido a la presencia de mobiliario urbano, árboles, etcétera.

Muchos conductores suelen pensar que el ciclista siempre va a circular más despacio que ellos y por tanto les va a dar tiempo a girar antes de que llegue el ciclista, provocando el accidente al no ser así.

Otras veces se produce el atropello del ciclista porque el conductor no mantiene el metro y medio de distancia de seguridad, ya que si la bici circula por el centro de un carril el coche tiene que cambiarse de carril para adelantarle, lo que no ocurre con el carril bici, donde el conductor simplemente evita invadirlo, y teniendo en cuenta que es más estrecho y a veces solo aparece señalado por una línea, el conductor sobrepasa la bicicleta sin mantener la distancia de seguridad con la misma.

 

DOCUMENTACIÓN NECESARIA

Para reclamar debemos tener bien acreditada es la responsabilidad en el siniestro, bien con el atestado, declaraciones juradas de testigos presenciales e incluso, aunque no es muy habitual, un parte amistoso, siempre que esté correctamente rellenado.

En el accidente de bicicleta se podrán reclamar tanto los daños materiales de la bici, casco, indumentaria, y objetos dañados en el siniestro, como los daños personales o lesiones.

Cualquier concepto que se vaya a reclamar al responsable del accidente tiene que estar perfectamente documentado, y que quede acreditado el nexo causal entre el siniestro y esos daños, ya que es posible que una reclamación por este tipo de accidente termine en una demanda judicial, por lo que no se podrá solicitar compensación económica por alguna partida que no podamos acreditar.

En el caso de las lesiones, toda la documentación médica que las acredite será necesaria en el proceso de reclamación, desde el informe de primera asistencia, o de urgencias del Hospital, hasta el de rehabilitación, además de partes de baja y alta laboral, pruebas diagnósticas, informes del médico de cabecera, etcétera.

VALOR VENAL DE UNA BICICLETA

Igualmente pueden reclamarse los daños materiales de la bicicleta, lo que no siempre es fácil, porque en muchas ocasiones no se conserva la factura de compra de la misma.

Si la bici es susceptible de reparación, con un presupuesto o factura de arreglo se hará la reclamación. Pero si la bici resulta con tales daños que se haga inviable su reparación, o la misma supere su valor, la reclamación de daños se basará en el valor venal de la misma, es decir, el valor de mercado de esa bicicleta en el momento de tener el accidente.

Normalmente si la reclamación se hace a una aseguradora, la oferta normalmente será por debajo de lo que corresponde, por lo que, si la víctima ciclista tiene abogado particular, será el mismo quien defienda el interés de la víctima frente al seguro y quien le indicará la documentación necesaria para poder reclamar.

 

NORMATIVA

El artículo 36.2 del Reglamento General de Circulación indica que “se prohíbe que los vehículos enumerados en el apartado anterior circulen en posición paralela, salvo las bicicletas, que podrán hacerlo en columna de a dos, orillándose todo lo posible al extremo derecho de la vía y colocándose en hilera en tramos sin visibilidad, y cuando formen aglomeraciones de tráfico. En las autovías sólo podrán circular por el arcén, sin invadir la calzada en ningún caso”.

En cuanto a saber cuántos ciclistas pueden circular juntos por carretera, el Reglamento General de Circulación no dice específicamente el número, pero sí indica que pueden juntarse, con la seguridad necesaria para no sufrir alcances entre ellos mismos, y sin tener que mantener la distancia de seguridad que se aplica a otros vehículos.

Así lo recoge el artículo 54.1 del Reglamento General de Circulación que indica que “no obstante, se permitirá a los conductores de bicicletas circular en grupo sin mantener tal separación, extremando en esta ocasión la atención, a fin de evitar alcances entre ellos” (artículo 20.2 del texto articulado).

 

SEGUROS DE BICICLETA

En los últimos años las aseguradoras han puesto a disposición de los usuarios de bicicletas distintos tipos de seguros, que han aparecido al aumentar de manera importante el uso de este medio de transporte.

Si disponemos de una bicicleta y la utilizamos a menudo, es muy conveniente que contratemos un seguro, porque de esa forma nos aseguramos de estar cubiertos ante cualquier eventualidad que pueda surgir. No olvidemos que si es el ciclista quien provoca el accidente (por ejemplo, el atropello de un peatón), deberá hacerse cargo de todos los gastos por los daños causados si no tiene un seguro que le cubra en caso de siniestro.

 

El tipo de seguro y la cobertura que ofrecen varía de unas pólizas a otras:

 

    • El seguro básico de responsabilidad civil y daños a terceros, que nos cubren si sufrimos un accidente con otro vehículo o atropellamos un peatón causando daños materiales y/o personales.
    • Seguro de asistencia en viaje, que a veces se incluye en el anterior, y nos permite contar con ese servicio en caso de sufrir algún tipo de incidencia en carretera.
    • Seguro de robo y a todo riesgo, que son los más completos, aunque varía de unas pólizas a otras, y suele cubrir robos en garajes y trasteros, o en la calle estando atada. Para valorar la bici tendrán en cuenta la antigüedad de la bici y su precio, por lo que es conveniente guardar siempre la factura de la compra de la bici por si en algún momento la necesitamos.

 

DEFENSA JURÍDICA CON SEGURO DE HOGAR

Muchos ciclistas se sienten indefensos a la hora de sufrir un accidente porque no cuentan con una compañía aseguradora, sin embargo, recordamos que para la reclamación de indemnizaciones lo mejor es contactar con LegalCar, es que se ocupará totalmente de gestionar tu indemnización por lo que tú solo te ocuparás de recuperarte.

Si en tu casa cuentas con un seguro de hogar es muy probable que este te ofrezca una cuantía para que pagues los honorarios de tu elección, la ventaja de estos seguros, es que la cobertura por defensa jurídica suele ser bastante alta.

En Legalcar no cobramos nada por adelantado, por lo que no deberás preocuparte por honorarios, compartimos tus intereses y logramos que los lesionados obtengan la máxima indemnización posible según sus lesiones, además de que nos encargamos de gestionar la defensa jurídica.

Es importante que las indemnizaciones se comiencen a gestionar lo más pronto posible, si has sufrido un accidente, no dejes pasar más tiempo y ponte en contacto de manera gratuita con LegalCar y resuelve todas tus dudas.

 

ACCIDENTE CON UNA BICICLETA DE ALQUILER

Reclamar un accidente con una bicicleta de alquiler es posible siempre que no seamos culpables exclusivos del mismo.

El uso de la bicicleta como medio de transporte se ha incrementado en los últimos años, gracias, entre otras cosas, a la puesta en marcha por varias grandes ciudades españolas de servicios públicos de alquiler de bicicletas, que facilita a los usuarios un modo fácil, económico, rápido y ecológico de desplazarse.

Todos los servicios de alquiler de bicicletas tienen un seguro de responsabilidad civil, que va a cubrir por un lado los posibles daños que pudiera provocar el usuario de la bici de alquiler a terceros, y por otro los daños personales que sufra el propio usuario.

La mayoría de las empresas de alquiler de bicicletas tienen una web donde se indican los pasos a dar en caso de accidente e incluyen las coberturas del seguro de responsabilidad civil. En otros casos cuando el usuario se da de alta en el servicio ya se le indica lo que debe hacer si sufre un accidente con una de sus bicis.

En el caso de que suframos un accidente con una bici de alquiler y no seamos culpables, podremos reclamar la cantidad que nos pudiera corresponder por los daños sufridos, pero siempre daños personales y perjuicios, ya que los materiales respecto a la bici no podemos reclamarlos al no ser los propietarios de la misma. Tendrá que ser en su caso la empresa del alquiler quien haga la reclamación por su cuenta a la aseguradora responsable.

El primer paso que tenemos que dar si sufrimos un accidente con una bici de alquiler es comunicarlo de inmediato a la empresa de alquiler de bicicletas. La mayoría de ellas ponen a disposición de los usuarios un teléfono para dar los partes de siniestro, o te indican que acudas a cualquiera de sus oficinas o estaciones que se encuentran repartidas por toda la ciudad.

El siguiente paso es recopilar las pruebas que podamos para acreditar que la culpa no ha sido nuestra. El medio de prueba más fiable y que las aseguradoras no pueden rebatir es el atestado o parte de accidentes levantado por la Policía o la Guardia Civil. Si no se personan en el lugar del siniestro debemos llamarlos lo antes posible.

Otro dato importante a tener en cuenta por si nos discute la culpa la aseguradora responsable de indemnizar es tratar de conseguir testigos del accidente.

Además de lo anterior debemos llamar a los servicios de emergencias desde el mismo lugar del accidente para una primera atención facultativa. Si las lesiones no son especialmente graves, acudiremos a los servicios de urgencias lo antes posible para que nos hagan una revisión completa.

Cuando tenemos lesiones graves debemos cuanto antes acudir a la Policía a denunciar los hechos para asegurarnos de que nuestra versión consta en las actuaciones policiales.

La empresa de alquiler de bicicletas tiene que estar informada de la existencia de cualquier accidente que se produzca, para dar el parte correspondiente al seguro.

Respecto a los daños personales sufridos por el ciclista no tiene papel relevante, ya que se trata de lesiones del usuario que tiene que reclamar el mismo de manera personal.

Necesitará para solicitarla la factura de arreglo de los daños, o si la reparación supera el valor venal o de mercado de la bici se declarará siniestro y se le abonará la cantidad correspondiente al mismo.

 

ACCIDENTE CON VALENBISI

Si sufrimos un accidente de bicicleta con una bici de VALENBISI lo primero que debemos hacer es contactar con su servicio de atención telefónica para dar el parte del siniestro, en el 900.900.722, o en cualquiera de las estaciones repartidas por la ciudad.

Los usuarios de Valenbisi cuentan con un seguro de responsabilidad civil, cuyos datos figuran en su página web (www. valenbisi.es), incluyendo un formulario de accidente para rellenar con las circunstancias del siniestro y los datos de la otra parte.

En cualquier caso conviene contactar con un despacho de abogados especialista lo antes posible, para que nos asesoren sobre los pasos a dar en caso de accidente con una bici de Valenbisi.

 

ACCIDENTE CON BICIMAD

BiciMAD es un servicio de alquiler público de bicicletas en Madrid, que se puso en marcha en el verano de 2014, y cuyo uso se ha extendido entre los partidarios de un medio de transporte ecológico, rápido y económico.

Todos los usuarios de BiciMAD están asegurados durante la utilización del servicio con la aseguradora ALLIANZ, que cubre los daños provocados durante el uso de la bicicleta, y cuyas condiciones pueden consultarse en la web de BiciMAD.

Si sufrimos un accidente donde resulta culpable el conductor del otro vehículo, responderá de la indemnización que nos pudiera corresponder la aseguradora del mismo, como en cualquier otro tipo de siniestro, tanto por daños materiales como personales, que son los que nos afectarían directamente a los usuarios de la bicicleta

Desde BiciMAD nos aconsejan que si tenemos un accidente con una bici lo primero que debemos hacer es comunicar el siniestro. En ese caso utilizaremos o bien la aplicación móvil de BiciMAD, el teléfono 010 o el 900.50.54.63, o sino a través de alguna de las estaciones de carga distribuidas por la ciudad.

Una vez dado el aviso, es conveniente llamar a los servicios de emergencias y a la Policía municipal o nacional para que levanten un Atestado. De esta forma, se acreditará la responsabilidad en el accidente.

Podemos pedir igualmente al contrario firmar también un parte amistoso, que nos permita especificar cómo ha ocurrido el siniestro, la existencia de daños materiales y personales y haciendo constar cualquier objeto que portáramos en el momento del accidente y que haya resultado dañado, tales como gafas de sol o de ver, teléfonos móviles, mochilas o indumentaria, cascos, etcétera, para que luego no haya problemas a la hora de reclamar por estos conceptos a la aseguradora del responsable, que suele negar por norma la indemnización por este tipo de daños si no está acreditado de algún modo que estos objetos los llevábamos encima al sufrir el accidente.

En cuanto a las lesiones, si no hemos llamado para ser atendidos in situ a los servicios de emergencias, deberemos acudir de inmediato al hospital más cercano para que nos hagan un completo chequeo médico y las pruebas radiológicas que sean necesarias, asegurándonos de que en el informe de alta constan todas las lesiones que hemos sufrido.

Podremos reclamar a la aseguradora responsable la indemnización por accidente de bicicleta que nos corresponda por el tiempo que hemos tardado en curarnos. Dentro de ese período distinguiremos el tiempo que hayamos estado incapacitados para las actividades básicas de nuestra vida diaria (perjuicio personal particular), que puede ser con baja laboral, o simplemente con imposibilidad de movernos o hacer nuestras tareas habituales, por ejemplo, por estar escayolados o inmovilizados por las lesiones.

Si no estamos incapacitados, deberán indemnizarnos por el período que hayamos estado haciendo tratamiento hasta el final de nuestra rehabilitación y el alta de nuestro médico (perjuicio personal básico).  Y en caso de tener secuelas derivadas del accidente especificadas en nuestro informe de alta, y/o pruebas tales como resonancias o ecografías, deberemos incluirlas en la reclamación para ser indemnizados por estos conceptos.

Igualmente hay que reclamar cualquier incapacidad sobrevenida tras el accidente, sea parcial, total o absoluta dependiendo de la gravedad de las lesiones sufridas, al igual que cualquier otro perjuicio derivado del mismo.

La indemnización comprende también el perjuicio patrimonial, contemplado en el Baremo de Tráfico, y que puede dividirse en el daño emergente (todos los gastos derivados del accidente, tales como facturas de rehabilitación, gastos de farmacia, de desplazamiento, o pruebas diagnósticas que hayamos tenido que hacernos para acreditar la entidad de las lesiones), o el lucro cesante (ganancias dejadas de obtener o ingresos mermados a consecuencia del siniestro, como por ejemplo comisiones de nuestro trabajo o reducciones de la nómina por estar de baja laboral).

 

ACCIDENTES CON BICING

En LegalCar Abogados hemos tramitado multitud de accidentes de bicicleta con Bicing en Barcelona, en muchas ocasiones el desconocimiento hace que la indemnización no sea la correcta.

Los accidentes de bici en BCN se han incrementado con la utilización del alquiler de bicicletas de empresas como Bicing y ¿qué pasa en caso de accidente?. En nuestras grandes ciudades, como Madrid, Valencia o Barcelona, se ha incrementado en los últimos años el uso de la bicicleta como medio de transporte por la ciudad. Se trata de un sistema barato, limpio y rápido, que evita la contaminación y favorece los desplazamientos sin preocupaciones sobre aparcamientos o atascos.

BICING es un sistema de alquiler de bicicletas que se implantó en la ciudad de Barcelona en el año 2007, que pone a disposición de ciudadanos y turistas más de 6000 bicicletas repartidas por la ciudad en las más de 450 estaciones.

Se trata de un sistema muy parecido a VALENBISI, implantado en Valencia, o BICIMAD en la ciudad de Madrid, y otros que igualmente se dan en ciudades europeas como Suecia, Dinamarca, Francia o Bélgica.

Al igual que otros servicios de alquiler de bicicletas, en BICING Barcelona cuentan con un seguro de responsabilidad civil, tanto para cubrir daños provocados por el usuario de BICING a un tercero, como daños personales que sufra el propio usuario. Se incluye también una cobertura de reclamación a terceros identificados por los daños sufridos, con sus especificaciones concretas.

Desde la propia página web de BICING (www.bicing.cat) se indica al usuario que es lo que tiene que hacer en caso de sufrir un accidente con la bici, debiendo rellenar un formulario de accidentes que facilitarán en la Oficina de Atención al Abonado, que gestionará ese parte pasándolo a la compañía de seguros.

 

ACCIDENTE CON BIZI

Igual que los sistemas públicos de alquiler de bicicletas de otras ciudades, en Zaragoza existe una página web donde el usuario puede encontrar la información que necesita sobre el servicio (www.bizizaragoza.com)

En esa página web se pueden dar de alta los usuarios, ver el mapa de disponibilidad, consultar noticias e interés o resolver dudas.

De la misma manera, en la web se indican los pasos a seguir en caso de sufrir un accidente con una bicicleta de ‘Bizi’.

En ese caso, la web indica que se incluye para los usuarios del servicio un seguro con las siguientes pólizas:

  1. Un seguro de responsabilidad civil, que va a cubrir la responsabilidad del usuario de la bicicleta frente a los daños que éste pueda ocasionar a otros usuarios mientras la utilice.
  2. Un seguro de accidentes para los usuarios del servicio ‘Bizi’, que va a cubrir los daños que sufra el usuario, como conductor de una bicicleta, en caso de tener un accidente mientras la utiliza.
  3. Un seguro de asistencia jurídica para los usuarios del servicio que va a cubrir la defensa jurídica del usuario en caso de sufrir un accidente con la bicicleta.

La manera de proceder en caso de sufrir un siniestro como usuario de una bicicleta de ‘BIzi’ es, aparte de dar aviso a la Policía para que elabore el atestado correspondiente, dar el parte del siniestro a la Oficina de Atención al Abonado (Carretera de Madrid, km 315,7/ Nave BIZI-50.012 Zaragoza), rellenando la documentación que se les requiera para luego poder gestionar la reclamación.

 

NORMAS DE CIRCULACION PARA CICLISTAS

A todos los efectos, la bicicleta es considerada un vehículo, y el ciclista, por tanto, debe cumplir las normas de circulación para bicicletas que se establecen para una correcta convivencia con el resto de los usuarios de la vía, y también con los peatones. De la misma manera que tienen derechos, los ciclistas tienen obligaciones, que, de no cumplir, pueden conllevar sanciones o multas, y responsabilidades si, por ejemplo, atropellaran a un peatón.

Cada localidad tiene sus propias normas específicas de circulación para ciclistas, además de las generales de obligado cumplimiento.

Siempre que existan, los ciclistas deben utilizar el carril bici especialmente habilitado para ellos, y tener especial precaución en los cruces, donde hay posibilidades de sufrir un accidente.

 

Dentro de las normas de circulación para ciclistas, destacan las relativas a:

 

    1. La utilización de los arcenes (obligación si no hay una vía específica para ellos, por el arcén de su derecha, si es transitable, y si no, utilizarán la parte imprescindible de la calzada.
    2. Uso de luces por los ciclistas y de elementos reflectantes debidamente homologados (prendas reflectantes que se vean a 150 metros) cuando circulen por vías interurbanas.
    3. Obligatoriedad de uso del casco por menores de 16 años, y en todo caso, siempre que se circule por vías interurbanas y en vías urbanas y travesías siempre que reglamentariamente se determine.

 

Auriculares

 

Montar en bici y disfrutar de buena música puede parecer una idea tentadora, pero según el código de circulación de bicis está prohibido, de hecho, pueden multarte con 190€. Esto es muy razonable, pues si utilizas cascos te aíslas del resto, aumentando tu grado de distracción y pudiendo generar un accidente.

Las distracciones son las causantes de más del 70% de los accidentes, además de distraerte, ir con auriculares impide o dificulta que escuches el ruido ambiente, que para el ciclista puede ser fundamental, para escuchar si hay un coche cerca, si alguno ha frenado repentinamente, entre otros ruidos indicativos.

 

Aceras

 

Las normas de circulación para bicicletas pueden variar de acuerdo al ayuntamiento en el que te encuentres, pero, en la mayoría está prohibido la circulación de las bicis por las aceras, a menos que estas estén identificadas como carril bici, este tipo de carriles son más habituales en Sevilla y Barcelona, en Madrid hay algunos carriles que se comparten con zona peatonal.

En otros ayuntamientos está permitido circular por aceras, siempre y cuando la acera cumpla con ciertas características. Por esto te invitamos a investigar el código de circulación de esa zona en particular.

Si circulas por una zona donde el espacio está compartido con peatones, recuerda mantener una distancia prudencial con estos, para así evitar un siniestro. Se recomienda que esta debe ser de 1,50 m, como la que deben mantener los vehículos con los ciclistas al compartir la calzada.

 

Grupos

 

Si utilizas tu bici con fines recreativos o deportivos y te encuentras realizando una ruta con tus compañeros debes tomar en cuenta varios aspectos. El primero de estos es que los grupos solo pueden circular en filas de dos ciclistas.

Además, en caso de que un conductor de un coche u otro vehículo decida adelantar a un grupo de ciclistas, deberá hacerlo utilizando en su totalidad el otro carril, pues en este caso no es válida mantener la distancia de 1,5 m.

En cuanto a la prioridad de paso, el grupo de ciclistas siempre la tendrá como un todo, es decir, si el primero del grupo ha comenzado la maniobra, el resto de conductores, deberá esperar a que los ciclistas hayan comenzado el cruce, esto mismo sucede en las rotondas.

 

Fuera de ciudad

 

Hay algunos aspectos del código de bicicletas que cambian si la circulación se realiza en vías urbanas, la principal es la obligación de utilización de casco, dentro de la ciudad solo es un deber de los menores de 16 años.

Además, por estas vías deberás circular por el arcén en caso de que no haya una vía especializada para ciclistas, en caso de que quieras adelantar, deberás tomar las mismas previsiones que un coche, es decir, comprobar que sea seguro y que haya una distancia prudencial de mínimo 1,50 m.

 

Alcohol y Drogas

 

Los ciclistas no están exentos de controles de alcohol y drogas, de hecho en Barcelona han reportado que en 14 meses fueron multados 350 ciclistas que circulaban superando los límites de alcohol y sangre, la mayoría de estos controles fueron hechos en la madrugada, lo que indica una tendencia de los usuarios de moverse en bici al salir de fiesta.

La tasa de alcohol permitida para ciclistas es igual a la de conductores de otros vehículos, es decir de 0,25 mg/l en aire o 0,5 g/l, recuerda que si el resultado de tu alcoholemia está entre 0,25 mg/l y 0,50 mg/l solo recibirás una sanción administrativa, pero si se encuentra de los 0,50 mg/l en adelante, se considera un delito de la seguridad vial, por lo que tendrás que acudir a un juicio rápido.

Las sanciones por alcoholemia van desde los 500€ en adelante, más si la persona es un reincidente. Aunque cuando entró en vigor el sistema de carne de conducir por puntos, algunos jueces decidieron retirar puntos en el carnet de conducir a ciclistas, hoy día el supremo ha indicado que si la falta ha sido cometida en bicicleta no debe afectar al carnet de conducir.

En el caso de los controles de drogas, se le pedirá al ciclista una muestra de saliva, si esta muestra da positivo, se enviará una muestra a un laboratorio, en caso de dar positivo, la multa ronda los 1000€.

 

¿QUIÉN TIENE PREFERENCIA EN EL CARRIL BICI?

¿Vas en coche, moto, patinete, bici? No importa qué tipo de vehículo utilizas tienes que conocer la preferencia en el carril bici para evitar siniestros con los ciclistas.

Pocas personas conocen realmente las preferencias de los carriles bicis y no son pocos los accidentes de tráfico que se producen debido a esto, pero antes de hablar de este tema, hagamos un repaso sobre los lugares por donde pueden circular los ciclistas.

Hay que tomar en cuenta que esto depende en gran medida a la Ordenanza de Movilidad de cada Ayuntamiento. En el caso de Madrid, habría que repasarlo, pues a finales del año pasado sufrió una modificación.

Según el código de circulación, estas son los tipos de vías por donde pueden circular los usuarios de este vehículo:

  • Carril bici: vía de uso exclusivo ciclista y que esta de forma adosada a la calzada. En algunos casos tiene una protección para aumentar la separación de la calle.
  • Acera bici: se encuentra sobre la acera, pero esta diferenciada del área peatonal, su color suele ser diferente, para evitar invasiones de los peatones.
  • Pista bici: este tipo de vía se encentra completamente segregada del resto de usuarios de la circulación que no sean ciclistas. Es común verla en algunos parques.
  • Senda ciclable: también común en parques, pero suele ser compartida con peatones. En ningún caso se permite el acceso a vehículos motorizados.
  • Ciclo calle: son carriles de las calles que están destinado al uso de ciclistas, pero que pueden ser utilizadas por otros vehículos motorizados si circulan a una velocidad máxima de 30 kmh/h.

Una vez establecidas las diferencias entre cada tipo de vía, podemos explicar la prioridad de paso en cada caso.

Lo primero en este aspecto que hay que dejar claro, es que cuando el ciclista tenga que compartir la vía con los peatones, son estos, al ser el colectivo más vulnerable, los que tengan la prioridad, aunque claro está que ambos deben circular de manera diligente, porque si un viandante invade una acera bici por ejemplo, deberá hacerse cargo de los daños en caso de accidente.

El reglamento de circulación establece que los ciclistas tienen prioridad de paso frente a los vehículos de motor, mientras estén por un carril bici, paso de ciclistas o arcén señalizado. También es importante resaltar que estos tienen prioridad en los cruces (derecha o izquierda) y en los supuestos en los que los ciclistas circulen en grupo y el primero del pelotón haya comenzado una maniobra.

Además, la Ordenanza Municipal de Movilidad de Madrid indica que los usuarios de bicicletas pueden girar a la derecha si hay un semáforo en rojo, siempre y cuando haya una señal. Otro aspecto novedoso en esta ordenanza, es que los ciclistas pueden circular en cualquier sentido en las calles residenciales cuya velocidad máxima sea de 20 km/h.

 

Recomendaciones

 

La armonía entre los diferentes colectivos del tráfico, depende de todos los usuarios, respeta la prioridad de cada uno y circula de forma adecuada, es la mejor forma de prevenir siniestros.

Si vas en bici:

    • Señaliza los giros: aunque como te hemos comentado si circulas en bicicleta tienes prioridad de en las intersecciones, no te olvides de señalizarlo.
    • Posiciónate adecuadamente: para girar te recomendamos que te ubiques lo más cerca posible al eje de la calzada, sin llegar a invadirla.
    • Timbre: es obligatorio que las bicicletas tengan un timbre, de esta forma podrás hacer notar tu presencia
    • Paso de peatones y aceras: no puedes circular por área peatonales sobre la bici, debes bajarte y arrastrarla.
    • Señal obligatoria: si hay un carril bici con la señal azul, es obligatoria su circulación por el carril, no puedes circular por la calzada.

 

Si vas en coche:

    • Respeta la prioridad: recuerda que los ciclistas tienen prioridad en los giros y mientras circulen por un carril bici.
    • Adelantamientos: Si quieres adelantar a un ciclista, tienes que asegurarte de que haya un espacio mínimo de 1,50 metros, tienes que respetar esta distancia, así eso implique que debas invadir el carril contiguo.
    • En las glorietas: recuerda que si ves un grupo de ciclistas en un pelotón iniciando la incorporación, debes esperar hasta que todo el grupo haya entrado para poder avanzar tú.