900 901 450 / 637 637 637 - Teléfono gratuito

 

 

EL DESPACHO ESPECIALISTA

MEJOR VALORADO POR SUS CLIENTES

CONSÚLTANOS

TE AYUDAREMOS A REDUCIR TU CONDENA

 

 

En LegalCar podrás encontrar el abogado para alcoholemia que necesitas, somos el despacho de especialistas en tráfico mejor valorado por sus clientes. Su satisfacción es nuestra garantía de éxito. Al año ayudamos a más de 1.000 investigados por delitos como alcoholemia a rebajar sus condenas.

El investigado tiene derecho a elegir libremente al abogado para alcoholemia que desee para defender sus derechos. Escoge especialistas en la materia para preparar bien el juicio y poder rebajar la condena.

Te ayudamos a reducir tu condena haciendo valer tus derechos. La condena por el delito de alcoholemia contempla multa, trabajos en beneficio de la comunidad y pena de prisión, además de la retirada de carnet. ¡No te arriesgues! Es fundamental preparar el juicio con antelación y luchar por una condena mínima con ayuda de un abogado para alcoholemia.

 

Llamada gratuita

Un abogado para alcoholemia te llamará para ayudarte .

“Los investigados por delitos de seguridad vial tienen derechos que en LegalCar defendemos con absoluta rotundidad. Ofrecemos asesoramiento jurídico en materias de alcoholemias, conducción sin carnet, conducción temeraria, exceso de velocidad, etc, las 24 horas, los 365 días del año.

Jorge Jabalquinto – Director de LegalCar

 

Ya sea en Juicio Rápido o en Diligencias Previas, el investigado por un delito de seguridad vial está obligado a comparecer con abogado en sede judicial. En LegalCar ofrecemos defensa jurídica en todo el territorio español las 24 horas del día. Estamos disponibles todos los días del año. Te garantizamos asistencia, profesionalidad y compromiso desde la primera consulta gratuita.

 

ABOGADO ALCOHOLEMIA

 

Ofrecemos cobertura jurídica en toda España las 24 horas, los 365 días del año. Te garantizamos nuestra asistencia, profesionalidad y compromiso desde la primera consulta gratuita.

N

Alcoholemia

El delito se refiere a conducir bajo los efectos de alcohol y tiene dos penas: multa, cárcel o trabajo en beneficio de la comunidad y retirada del carnet de conducir.

Generalmente se piensa que el delito es conducir con tasa superior a 0’60º pero esto no siempre es así. Los síntomas de circular alcoholizados se tienen muy en cuenta para ser denunciados.

N

Preparar el juicio

Una de las grandes diferencias de contratar a un abogado particular es poder preparar el juicio. El abogado de oficio es asignado en mismo día del juicio, por lo que no cuenta mucho margen de preparación.

Mientras que designar un abogado para alcoholemia particular antes del pleito puede ayudar a que las penas sean notablemente reducidas gracias a la preparación del juicio.

N

Rebajar la condena

Estudiar bien el caso y negociar con los fiscales habiendo preparado bien el juicio es fundamental para rebajar las condenas.

Además, llegando a un acuerdo toda la condena queda reducida en un tercio. Por ejemplo, la retirada de carnet de 12 meses se quedaría solo en 8.

N

Pactar los honorarios

Los abogados de oficio también cobran. Se tiene la idea equivocada de que esta defensa es gratuita, pero esto no es así. Es importante que el investigado por un delito de seguridad vial sepa cuánto va a tener que pagar por este servicio desde el principio. En LegalCar pactamos los honorarios con cada cliente, evitando sorpresas. Además, permitimos los pagos a plazos.

N

Conducción sin carnet

Otro delito de seguridad vial habitual es la conducción sin carnet. Esta falta puede suponer una gran multa para el investigado. Por eso es tan importante preparar el juicio bien y poder optar a una reducción de condena trabajándolo previamente.

N

Otros delitos

En Legalcar también asesoramos en otros delitos de seguridad vial, como conducción con drogas, conducción temeraria, exceso de velocidad, etc. Somos especialistas en tráfico y, por supuesto, eso incluye todos los delitos relacionados con la seguridad vial.

“Somos especialistas en delitos de seguridad vial, por lo que ofrecemos un servicio absolutamente especializado, acumulando una experiencia de más de 20 años y miles de casos al ganados.”

Joaquín Torres – Responsable jurídico

Socios LegalCar

CONSULTA GRATUITA 24 HORAS

Solicita tu llamada

Escribe tu teléfono y te llamamos gratis

 

 

Prueba de alcoholemia positiva

Casi todo el mundo conoce en qué consiste la prueba de alcoholemia y raro es el caso de quien no ha tenido que pasar por ella en alguna ocasión. La prueba puede ser negativa o positiva, en función siempre de la tasa que hayas dado. Si das 0,0 la prueba es negativa.

Cuando es positiva hay que distinguir si has cometido una infracción administrativa o un delito.

 

Has cometido una infracción administrativa:

    1. Si circulas con una tasa de entre 0,25 y 0,50 mg/l en aire espirado o de entre 0,15 y 0,30 en el caso de conductores profesionales o con menos de 2 años de antigüedad
    2. Si circulas con una tasa de alcohol mayor de 0,50 mg/l en aire espirado, o de 0,30 en el supuesto de conductores profesionales o con menos de 2 años de antigüedad.

 

Has cometido un Delito recogido en el Código Penal:

    1. Si conduces superando la tasa de 0,6 mg/l de alcohol en aire o 1,2 en sangre.
    2. Si te niegas a someterte a la prueba.
    3. Si atropellas a un peatón o provocas un accidente de tráfico cuando alcances o superes los 0,25 mg/l de alcohol en aire o 0,6 en sangre. Será el Juez quien valore si esta circunstancia fue determinante en el siniestro.

 

¿Cómo se mide el test de alcoholemia?

El test de alcoholemia se mide utilizando unos aparatos denominados alcoholímetros o etilómetros. Ambos se usan para ello, si bien tienen algunas diferencias.

Cuando en un control el agente se acerca a nuestro coche y nos indica que hagamos el test sin necesidad de bajar del vehículo, está utilizando el alcoholímetro.

Se trata de un dispositivo portátil, pequeños de tamaño y muy precisos, que llevan una pantalla digital incorporada. El agente incorpora una boquilla desechable por la que tenemos que soplar y en la pantalla aparece el resultado de la prueba.

Si ese resultado es positivo y supera la tasa permitida, te van a hacer una segunda prueba. Esta se realiza con un etilómetro.

El etilómetro se encuentra en las furgonetas de los Atestados y, además de ser más preciso aún que el alcoholímetro, lleva incorporado una impresora por la que se obtiene un ticket. En este va a figurar el resultado de la prueba que te hayan hecho, la hora, la fecha y tus datos.

Este ticket sirve para adjuntarlo al boletín de denuncia que elaboren los agentes como prueba. Se incorpora a las actuaciones penales que en su caso se aperturen contra ti si has cometido un Delito contra la seguridad del Tráfico.

 

Qué opciones tenemos

Lo primero que des hacer es que nunca debes negarte a hacer el test de alcoholemia. Negarse a ello es peor que dar positivo. Pueden imputarse no uno, sino dos delitos. Empezando por el de desobediencia, castigado en el artículo 383 del Código Penal.

Por este Delito la pena es de prisión de 6 meses a un año y privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta 4 años. Es decir, mayor que la que te pondrían por un Delito contra la Seguridad del Tráfico; que es de prisión de 3 a 6 meses o con multa de 6 a 12 meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días. Además de a privación del derecho a conducir por tiempo superior a uno y hasta 4 años.

Lo segundo, si te citan a un juicio rápido busca inmediatamente la ayuda de un letrado penalista y experto en la materia. De su asistencia y asesoramiento va a depender en gran medida el resultado final del juicio y el castigo que se te imponga.

 

Posibles sanciones

La tasa que hayas arrojado en el test de alcoholemia va a ser determinante para que te impongan una sanción administrativa o tengas responsabilidad penal.

Así, te impondrán multa de 500 € y retirada de 4 puntos si conduces con una tasa de entre 0,25 y 0,50 mg/l en aire espirado o de entre 0,15 y 0,30 si eres conductor profesional o tienes menos de 2 años de antigüedad.

Y tendrás que pagar una multa de 1.000 € más la retirada de 6 puntos del carnet si conduces con una tasa superior a 0,50 mg/l en aire espirado, o de 0,30 si eres conductor profesional o tienes menos de 2 años de carnet.

Si has cometido un Delito contra la Seguridad del Tráfico (Artículo 379 del Código Penal) el castigo es de pena de privación del permiso de conducir de 1 a 4 años, y prisión de 3 a 6 meses, o multa de 6 a 12 meses o trabajos de 31 a 90 días, además de la perder el derecho a conducir durante un periodo de tiempo que puede ir desde un mínimo de un año hasta un máximo de cuatro.

 

Tasa máxima de alcohol en sangre para conductores profesionales

Te explicamos la tasa máxima de alcohol en sangre para conductores profesionales, hacer si has superado la tasa de alcohol permitida y cómo te poedemos ayudar.

Conducir bajo los efectos del alcohol genera una serie de consecuencias que pueden ser de distinta índole dependiendo de la tasa de alcohol arrojada en el control o test de alcoholemia.

Igualmente, no se aplica a todos los colectivos el mismo límite de alcohol, pero es importante conocer dónde están los límites para saber qué tipo de responsabilidad se nos puede imputar.

En todos los casos, es conveniente buscar asesoramiento profesional y exponer el caso concreto a LegalCar, que nos dirá los pasos a seguir y en su caso, nos ofrecerá el asesoramiento y defensa legal que podamos necesitar en caso de dar positivo en un control de alcoholemia.

 

Negativa a someterse a las pruebas de alcoholemia

¿Qué puede ocurrir en un caso de negativa a someterse a una prueba de alcoholemia? Descubre lo que dice la Ley al respecto y las consecuencias que puede tener esta actitud para el conductor.

Seguramente si eres conductor, en algún momento te has encontrado con un control de alcoholemia y los agentes de la autoridad te han instado a detenerte para realizarte un test que determine si has consumido o no.

Y seguramente más de uno se habrá preguntado en alguna ocasión qué puede ocurrirle en caso de negarse a realizarlo.

Con el incremento de este tipo de casos en nuestro país, se han multiplicado el número de controles, y las estadísticas demuestran que sigue existiendo un alto porcentaje de conductores que se lanzan a circular habiendo consumido algún tipo de alcohol.

Pero más allá del peligro que ello supone, no solo para ellos, sino también para el resto de los usuarios de la vía, se encuentra la posibilidad que muchos se plantean, de llegado el momento, optar por negarse a realizar la prueba que nos exijan los agentes de la autoridad.

 

Sanción económica

La tasa de alcohol que arroje el conductor que ha dado positivo en un control de alcoholemia va a determinar el tipo de sanción económica por alcoholemia que se le imponga.

Así, en el caso de que la tasa oscile entre 0,25 mg/l y 0,50 mg/l, se le impondrá al conductor una multa de 500 euros y se le retirarán cuatro puntos del carnet de conducir.

Si se trata de conductores noveles y profesionales la tasa oscila entre 0,5 g/l y 0,15 mg/l. Y para aquellos supuestos en los que el conductor supere una tasa de 0,50 mg/l, la multa sube hasta los 1.000 euros y se le retirarán 6 puntos del carnet. Si el conductor es reincidente la multa se duplica.

La cosa se complica cuando el conductor que conduce bajo los efectos del alcohol provoca un accidente con daños materiales y/o personales en otros vehículos.

En este caso se le va a imputar un delito contra la seguridad del tráfico, recogido en el Capítulo IV del Código Penal, que señala para todos aquellos conductores que arrojen una tasa superior a 0,60 mg/l en aire espirado o de 1,20 g/l en sangre, la imposición de una pena entre tres y seis meses de cárcel, multa de seis a doce meses, trabajo comunitario de 30 a 90 días y se le prohíbe conducir en un periodo entre uno y cuatro años.

 

Si hay víctimas en el accidente

Como hemos visto un conductor que conduce bajo los efectos del alcohol puede provocar un accidente de tráfico con víctimas, es decir, otros sujetos involucrados en el siniestro que sufren daños personales a causa del mismo.

En este caso las víctimas pueden viajar en el propio vehículo que conduce el conductor que da positivo en alcoholemia como ocupantes, y tienen derecho a que se les indemnice por las lesiones sufridas, de quien se hará cargo la aseguradora del vehículo en el que viajan.

Dicha compañía luego tendrá la facultad de repetir contra su propio asegurado, que es el conductor que conducía bajo los efectos del alcohol.

Para que les ayuden con su reclamación, lo mejor es contar con el asesoramiento de un abogado alcoholemia.

Si se trata de víctimas que viajan en otro vehículo diferente al del conductor que ha dado positivo y que ha provocado el siniestro, igualmente tiene derecho a reclamar indemnización contra la aseguradora de dicho vehículo.

Quien no puede reclamar indemnización es el conductor que ha dado positivo y que a la vez haya sufrido lesiones en el siniestro en el que es responsable, porque no tiene derecho a reclamar ni daños personales ni materiales.

La reclamación se tramitará por vía penal inicialmente, ya que el conductor que ha dado positivo será imputado por un delito contra la seguridad del tráfico.

Las víctimas pueden optar por reclamar su indemnización renunciando a las acciones penales y haciendo reserva de las civiles, pero al tratarse de un delito las actuaciones penales van a seguir su curso de oficio, y en su día, si ya han sido indemnizados, serán citados a declarar en condición de testigos.

Podrá reclamarse, como en cualquier accidente de tráfico, el periodo de curación (perjuicio personal básico y/o perjuicio personal moderado), a lo que habrá que añadir las secuelas que hayan quedado a los lesionados tras el tratamiento.

 

Según quien sea el conductor

  • El lesionado es el conductor ebrio. En este primer supuesto se plantea que el conductor lesionado es el culpable del accidente, aun así, este conductor puede llegar a ser titular del derecho a la indemnización por los daños personales si no es el único culpable del accidente. Es decir, si el otro o alguno de los otros conductores también ha cometido un acto imprudente que haya resultado en el accidente de tráfico, el lesionado tendrá acceso a la reclamación de la indemnización.
  • El lesionado es el ocupante de un vehículo que conduce un conductor ebrio. La diferencia con el supuesto anterior es clara, el ocupante en principio no tiene culpa alguna de la embriaguez del conductor que le lleva. Por lo tanto, aunque el conductor sea culpable, el ocupante siempre tiene derecho a una indemnización por las lesiones sufridas.

En este caso, la cuantía indemnizatoria la tendrá que abonar el conductor ebrio, a no ser que sea el otro conductor el verdadero culpable del accidente. En un primer momento, serán las compañías aseguradoras de los culpables las que cubran las cuantías indemnizatorias. Sin embargo, como luego especificaremos, el consumo de alcohol al volante es una de las causas de exclusión de cobertura de todas las pólizas de seguros, por los que la compañía aseguradora se convertirá en acreedora del conductor ebrio.

  • El lesionado es el conductor no ebrio. En este caso la persona que ha sufrido las lesiones no ha ingerido bebidas alcohólicas y se ha visto involucrado en un accidente producido por culpa de un conductor ebrio. Sin duda, se trata de la situación más injusta para la víctima y, por lo tanto, la situación en la que tiene más posibilidades de obtener una indemnización justa.

Como se ha comentado anteriormente, la jurisprudencia apunta directamente al otro conductor como el responsable del accidente por el hecho de haber encontrado alcohol en su sangre. La víctima en estos casos está especialmente protegida y siempre tendrá acceso a una reclamación por indemnización de los daños materiales y personales.

 

¿Prescribe un Delito por alcoholemia?

¿Sabes si prescribe un Delito por alcoholemia? ¿Y la pena impuesta? ¿Cuáles son los plazos? ¿Y los antecedentes penales? Conoce por qué necesitarás ayuda legal.

El Delito por alcoholemia está recogido en el artículo 379 del Código Penal. Se aplica para los casos en los que el conductor sometido a la prueba de alcoholemia arroja una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,60 mg/litro o una tasa de alcohol en sangre superior a 1,2 gr/litro.

El castigo que se impone para estos supuestos es de pena de prisión de 3 a 6 meses, multa de 6 a 12 meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días. Esta, además, lleva aparejada la retirada del permiso de conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a un año y hasta 4 años.

Esta infracción solo puede ser cometida por un conductor ya que el bien jurídico que se protege es la Seguridad Vial. La condena sólo se aplica para el caso de que haya dado una tasa superior a la establecida en el artículo 379 CP.

Sin embargo, puede ocurrir que el conductor no llegue a ese límite y, sin embargo, se estime que estaba conduciendo con una evidente alteración de sus facultades físicas o psíquicas a consecuencia del efecto derivado del consumo de alcohol. Por lo que se le puede condenar igualmente, aunque no llegara a la tasa establecida en el artículo 379 CP.

Los Delitos de alcoholemia se juzgan en un procedimiento en el que, por Ley, el infractor tiene que acudir necesariamente acompañado de letrado y procurador.

Si te imputan un Delito de Alcoholemia, es preceptivo por Ley que te persones en el procedimiento con letrado y procurador.

 

Dar positivo en alcoholemia en el taxi

Dar positivo en alcoholemia en el taxi acarrea consecuencias para el taxista que ha dado positivo, no solo por el hecho de circular bajo los efectos del alcohol, sino también en el caso de que el taxista provoque un accidente de tráfico y cause daños a terceras personas.

Los taxistas son profesionales de la circulación, y además con el agravante de que se dedican al transporte de viajeros.

Los ocupantes del taxi también pueden resultar perjudicados si el taxista que circula bajo los efectos del alcohol da positivo en alcoholemia y además provoca un accidente.

Así, mientras que la tasa de alcoholemia permitida para un conductor normal oscila entre 0,25 mg/l y 0,50 mg/l, en el caso de los conductores de un taxi se encuentra entre 0,5 g/l y 0,15 mg/l.

Un punto importante a tener en cuenta es que el taxista, que es conductor profesional, lo es en base al tipo de autorización administrativa que tiene para conducir.

Esto significa que, aunque esté conduciendo un turismo, el taxista es considerado conductor profesional a todos los efectos, en base al tipo de carnet de conducir que tiene, y, por tanto, aunque en ese momento no esté desarrollando su actividad, la tasa de alcoholemia que se le va a aplicar es la correspondiente a conductores profesionales.

Nos podemos encontrar con varios casos:

  • El taxista que da positivo en alcoholemia, pero no alcanza la tasa máxima permitida. En estos casos se le impondrá una sanción administrativa.
  • El taxista que arroja una tasa superior a la permitida, en cuyo caso se le va a imputar un Delito contra la Seguridad del Tráfico. En este caso se le puede citar a un juicio rápido por alcoholemia, en base a las actuaciones penales que se van a incoar a raíz de la denuncia interpuesta por los agentes de la autoridad que le realizan la prueba.
  • El taxista que además de superar la tasa de alcohol permitida, provoca un accidente de tráfico causando lesiones a terceras personas. En este caso también resultará imputado por un Delito contra la Seguridad del Tráfico, con las consecuencias penales que ello acarrea.

En estos supuestos, las aseguradoras no cubren los daños causados a terceros, debido a las cláusulas de exención de responsabilidad contenidas en las mismas.

  • El taxista que además de dar positivo en alcoholemia, circula con pasajeros en su taxi, y provoca un accidente, con o sin contrarios implicados. Si los pasajeros resultan lesionados, igualmente podrán reclamar  por los daños y perjuicios sufridos en el accidente, de los que responderá personalmente el propio taxista.

Esto significa que el taxista deberá devolver a la aseguradora lo que esta haya pagado a los perjudicados por los daños sufridos en el accidente.

Los perjudicados en un accidente de taxi cuyo conductor ha dado positivo en alcoholemia podrán reclamar siempre.

En este tipo de supuestos, donde un conductor da positivo, siempre se van a levantar Diligencias por los agentes de la autoridad, por lo que es relativamente sencillo acreditar la responsabilidad.

Los ocupantes o pasajeros del taxi cuyo conductor da positivo en alcoholemia pueden reclamar en caso de accidente los daños y perjuicios sufridos en el mismo.

Los daños personales o lesiones deberán ser demostrados con la documentación médica que acredite su entidad.

Y por otro lado se pagará a los ocupantes por las posibles secuelas, sean funcionales o estéticas, que les hayan quedado tras recibir el alta médica.

Otros conceptos tales como operaciones médicas, daño moral, posibles incapacidades, o incluso gastos de asistencia futura en caso de grandes lesionados en el accidente, también se reclamarán.

Cualquier otro perjuicio patrimonial sufrido en el accidente también es susceptible de reclamarse, como el lucro cesante o el daño emergente.