Las amputaciones en los accidentes de tráfico

Las amputaciones en los accidentes de tráfico

Por desgracia, accidentes de tráfico graves se siguen dando en nuestro país, y raro es el día que los medios de comunicación no informen de siniestros que provocan lesiones y secuelas de gravedad.

Las amputaciones en los accidentes de tráfico suelen producirse sobre todo en accidentes de motocicleta, bicicleta, o atropellos, pues en estos siniestros la víctima se encuentra desprotegida y recibe el impacto directamente sobre su cuerpo, por lo que las lesiones suelen ser de importancia.

¿COMO SE RECLAMAN LAS AMPUTACIONES?

Un accidente de tráfico con resultado de amputación es siempre una desgracia, porque para la víctima esta secuela va a cambiar su vida, ya que no solo funcionalmente va a repercutir en su vida diaria, sino que además va a provocar una invalidez o incapacidad permanente absoluta, con todo lo que ello conlleva, y posiblemente secuelas de carácter psicológico derivadas del mismo.

La reclamación por amputaciones va a depender, principalmente, del tipo de amputación, relacionada con la parte de la fisionomía que se va a ver afectada y el tipo de mutilación que se sufre, ya que no es lo mismo sufrir por ejemplo la amputación de un dedo de la mano, que una amputación de pierna a nivel de cadera, puesto que las consecuencias físicas y económicas son totalmente diferentes en uno y otro caso.

También hay que tener en cuenta si por ejemplo se trata de una amputación completa y esa parte del cuerpo se puede reimplantar, para lo cual será necesario que se haya tratado de una amputación limpia (que no se hayan sufrido desgarros) y que además el miembro amputado haya sido conservado con los cuidados necesarios para permitir el reimplante. Estos casos no serán igualmente valorados que los casos en los que se trata de miembros amputados que no permiten la reimplantación, pero sí una prótesis, y a su vez son supuestos distintos a aquellos en los que por las circunstancias de la amputación no es posible colocar una prótesis y ello obliga a la víctima, por ejemplo, a utilizar de por vida una silla de ruedas.

Por tanto, las reclamaciones por amputación varían mucho de unos casos a otros, siendo fundamental, no obstante, contar con un buen asesoramiento de un abogado especialista, porque cada caso es diferente y es necesario personalizar la atención y asistencia al supuesto concreto.

TABLA DE INDEMNIZACIONES

Las indemnizaciones varían dependiendo de si el accidente ha sido anterior al 1 de enero de 2016 o posterior, ya que el Baremo aplicable es diferente.

Para accidentes ocurridos antes del 31 de diciembre de 2015 el Baremo aplicable es el correspondiente a 2014, ya que el sistema aplicable será el vigente al momento del accidente, pero con la actualización correspondiente al momento en que las secuelas del propio accidente han quedado determinadas, que es el alta definitiva. Así, en accidentes anteriores al 1 de enero de 2016 será de aplicación el Baremo correspondiente al año 2015, al ser este el de la fecha de estabilización lesional, y en su defecto, el de 2014, tomando pues la Resolución de 5 de marzo de 2014 de la Dirección General de Seguros, por la que se actualizan las cuantías indemnizatorias que resultarán de aplicar en 2014.

A partir del 1 de enero de 2016 será de aplicación el nuevo Baremo 2016. La determinación de la indemnización por secuelas derivadas de una amputación se recoge en unas Tablas, constando en concreto las secuelas por perjuicio personal básico en la Tabla 2.a, que a su vez se subdivide en dos:

  • La Tabla 2.a.1, que recoge todas las secuelas posibles, tanto funcionales como estéticas (debemos tener en cuenta que una amputación supone secuelas tanto funcionales como estéticas, como es natural)
  • La Tabla 2.a.2, que sirve para convertir la suma final que obtengamos de puntos por estas secuelas en una cuantía económica, que va a depender de la edad de la víctima y del número total de puntos de secuela que tengamos.

LA INDEMNIZACION POR AMPUTACION

Para poder calcular la indemnización por amputación, hay que tener en cuenta varios factores que van a determinar la cuantía:

  • Por un lado el tiempo de curación, que incluye los días que hayamos estado hospitalizados, incapacitados o en tratamiento curativo. Las cantidades a percibir en cada caso son diferentes.
  • A efectos de la indemnización va a influir también en tipo de miembro amputado (por ejemplo no es lo mismo sufrir la amputación de un dedo que la de una pierna) y si las secuelas funcionales que nos queden generan una incapacidad para nuestro trabajo o vida habitual, y a su vez será valorado de distinta forma si la incapacidad es parcial, total o absoluta.
  • Si l amputación del miembro que se trate va a requerir que el lesionado necesite la ayuda de tercera persona para las actividades básicas de la vida diaria, o la necesidad de prótesis que deberán reponerse o cambiarse periódicamente, ello también condicionará la cuantía de la indemnización por amputación a percibir.
  • A las secuelas funcionales deberá añadirse la indemnización por perjuicio estético, cuya graduación y puntuación va a depender del miembro amputado, perjuicio que oscila entre el ligero (el más leve) y el importantísimo (el más grave).
  • El perjuicio psicológico, secuela funcional muy habitual en este tipo de lesiones, también se gradúa y varía en función del tipo de amputación sufrida y la repercusión en la vida de la víctima. Asimismo también condiciona la cuantía si hay solo la amputación de un miembro o de varios.

 

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