Ya son más de cinco años entrevistando a personas del sector para El Plan LegalCar, con las que comentamos la problemática de la siniestralidad. Y hay una idea que se repite siempre: en España hay un problema cultural. Al final me lo he acabado creyendo, aunque de lo obvio que era al principio no lo veía posible.

Tras todo este tiempo, ahora creo en la idea de que se reducirán las muertes en carretera cuando el cambio se haga a nivel social y cultural. Los accidentes de tráfico son un problema complejo y mixto que no se puede resolver únicamente con medidas de seguridad o sanciones. Es necesario que se produzca un cambio de mentalidad en la sociedad, que la seguridad vial sea una prioridad para todos, que el mensaje cale tan hondo que la gente lo tengamos de base en nuestra cultura.

Es necesario que se cambie la percepción de la conducción. Conducir debe dejar de verse como un derecho y, más bien, verse como una responsabilidad. Los conductores deben ser conscientes de que sus acciones pueden poner en peligro la vida de otros y que, de forma individual, nos demos cuenta de que somos responsables dentro de una sociedad.

Para este cambio a gran escala se necesitaría un esfuerzo conjunto de todos los sectores de la sociedad, desde las instituciones públicas hasta las empresas privadas y las organizaciones sociales.

Podemos empezar por pequeños pasos que a lo largo del tiempo serían el sustrato de nuestra nueva cultura vial:

Educación en seguridad vial desde la escuela. La educación vial debe formar parte del currículo escolar desde la infancia. Los niños y niñas deben aprender las normas de circulación y los riesgos de la conducción. La educación vial debe ser una parte esencial del sistema educativo desde una edad temprana: reglas de tráfico, comportamientos seguros y las consecuencias de no cumplirlas. Esto sentará las bases para una cultura de respeto por las normas viales y, sobre todo, respeto por los demás y de la responsabilidad que todos tenemos con las vidas de quienes nos rodean.

Campañas de concienciación social. Las campañas de concienciación social pueden ayudar a difundir la importancia de la seguridad vial. Estas campañas deben dirigirse a todos los sectores de la sociedad, desde los jóvenes hasta los adultos mayores. El gobierno, organizaciones sin fines de lucro y empresas deben trabajar juntos para desarrollar campañas de concienciación constantes y efectivas. Estas campañas deberían destacar las consecuencias reales de los accidentes de tráfico y promover comportamientos seguros. Además, los medios de comunicación tienen un papel importante en la formación de la opinión pública. Deben promover mensajes de seguridad vial y no glorificar conductas peligrosas en películas, programas de televisión o publicidades.

Tolerancia cero. Las sanciones por infracciones de tráfico deben ser disuasivas para que los conductores no se arriesguen a cometerlas. Se deben implementar políticas de tolerancia cero hacia conductas peligrosas, como conducir bajo la influencia del alcohol o las drogas, el exceso de velocidad y el uso del teléfono móvil al volante. Las sanciones por estas infracciones deben ser más severas y aplicarse de manera rigurosa. El sistema debe ser muy estricto con las reincidencias y se debe plantear el debate de retirar el carnet de forma permanente para casos de varias reincidencias.

Infraestructura vial segura. La mejora de la infraestructura vial puede ayudar a reducir el riesgo de accidentes, como así demandan desde asociaciones y desde la propia sociedad. Mejorar la infraestructura vial es fundamental. Las carreteras deben estar en buen estado y diseñadas para reducir los riesgos de accidentes. Además, se deben implementar medidas de seguridad, como badenes y señalización clara, en zonas de alto riesgo. Se debe reabrir el debate sobre las carreteras de pago, para que se pueda invertir de forma directa en la conservación y mantenimiento.

Vehículos más seguros. Las nuevas tecnologías pueden ayudar a evitar accidentes. Está demostrado. La inversión en investigación y desarrollo de nuevas tecnologías y enfoques para la seguridad vial es esencial. Esto incluye la investigación sobre vehículos autónomos y sistemas de seguridad avanzados. La tecnología puede desempeñar un papel importante en la seguridad vial. Sistemas de asistencia al conductor, como el control de crucero adaptativo y el frenado automático de emergencia, pueden ayudar a prevenir accidentes. Además, aplicaciones móviles y dispositivos conectados pueden proporcionar retroalimentación en tiempo real sobre el comportamiento del conductor.