Minuta de abogado accidente de tráfico

Minuta de abogado accidente de tráfico

Para entender cómo es la minuta de abogado de accidente de tráfico es importante conocer qué es una minuta, cómo trabajamos en LEGALCAR, qué es lo que cobramos y cuándo cobramos esa minuta.

Cuando se sufre un accidente de tráfico, el primer problema al que se enfrenta la víctima es la desinformación. Casi todos saben que en un plazo de 7 días tienen que dar el parte de siniestro a su compañía, pero luego no saben los siguientes pasos a dar, ni cómo iniciar la reclamación de la indemnización que les pueda corresponder si no han sido culpables exclusivos del siniestro.

Poner la gestión del caso en manos del seguro es un error, y muchos perjudicados lo saben, sin embargo, tienen la creencia errónea de que contratar a LegalCar, que no tenga nada que ver con las aseguradoras, y que pueda gestionar de manera independiente su reclamación, les va a suponer un importante desembolso económico.

¿QUÉ ES UNA MINUTA?

En mayor o menor medida, todos hemos tenido la necesidad, en algún momento, de contratar a un abogado para que nos defienda en asuntos que pueden ser de muy diversa índole: familia, civil, contencioso, sucesiones, laboral, etcétera, en cualquier ámbito puede surgirnos esa necesidad de acudir aLegalCar.

En circunstancias normales y para ese tipo de asuntos, la mayoría de los abogados piden al cliente, una vez valorado el caso, una provisión de fondos, es decir, una cantidad a cuenta de los honorarios finales que supongan llevar el asunto de que se trate, liquidando el resto cuando se termina la gestión.

Esto disuade en ocasiones a muchas personas, bien porque no tienen medios económicos para hacer frente a esas provisiones de fondos, o porque les asusta el no tienen ninguna garantía de que se vayan a defender correctamente sus derechos, y dudan sobre si están pagando algo que puede no salir como debería.

Trabajan minutando sus servicios profesionales, y en este sentido existe la creencia de que en general, contratar a un abogado es caro. Es cierto que las minutas pueden variar mucho, pero no todos  son iguales.

En España cada Colegio Profesional tiene sus propias Normas de Honorarios profesionales, si bien se trata de criterios orientativos que, en la práctica, y con la liberalización del sector se utilizan para los casos en los que hay condena en costas a la contraria por sentencia.

La minuta debe contener un desglose de lo que se incluye y lo que no (por ejemplo, el procurador, el perito, el notario, etcétera), para que a cliente le quede claro qué es lo que está pagando.

Sin embargo, en el ámbito de la responsabilidad civil derivada de accidentes de circulación, las cosas funcionan de otra manera en la inmensa mayoría de los casos, como ahora veremos.

¿CÓMO TRABAJAMOS EN LEGALCAR?

LEGALCAR es un despacho de especialista, no generalista, es decir, está formado por un equipo de profesionales especializados en responsabilidad civil derivada de accidentes de circulación, y sólo trabajamos esta especialidad jurídica.

Para garantizar la máxima transparencia en la gestión de la reclamación de indemnizaciones para las víctimas de accidentes de circulación, y sobre todo para que el cliente no se lleve luego sorpresas desagradables, como ocurre en ocasiones, nuestro despacho informa en la primera cita de todos los pormenores del caso y cómo se minutan nuestros honorarios.

Y en este sentido, es importante saber que, a diferencia de otras materias jurídicas, en el ámbito de las reclamaciones por accidentes de tráfico, los honorarios van a hacer depender del buen resultado que se obtenga en la reclamación de la indemnización, de tal manera que, si el caso no sale bien, normalmente no va a cobrar cantidad alguna en concepto de honorarios.

Es decir, el cliente tiene la garantía de que su caso se va a defender poniendo todos los medios y conocimientos que sean necesarios, ya que si, por la razón que sea, el caso resulta inviable, o no se obtiene ninguna indemnización, el cliente NO va a tener que pagar nada, aunque este haya realizado todo su trabajo.

Por otro lado, en LEGALCAR, y a diferencia de otros despachos profesionales dedicados a accidentes de tráfico, firmamos con el cliente una Hoja de Encargo profesional, donde se especifican las condiciones del servicio, lo que incluye, y los honorarios que se van a devengar, para que aquel sepa exactamente que ha contratado y qué le va a costar.

¿QUÉ COBRAMOS?

La mayoría de los despachos dedicados a la responsabilidad civil funcionan a resultados, es decir, cobran un porcentaje sobre la indemnización final obtenida para el cliente.

Cada despacho de este tipo utiliza un porcentaje u otro, y en el mismo puede o no incluirse algunos gastos (normalmente no están incluidos), como pueden ser el procurador si hay que interponer un procedimiento, el notario si hiciera falta, o el perito médico si fuera necesario.

Es importante, pues, que el cliente desconfíe de los abogados que no detallen previamente en que va a consistir el servicio prestado y que no firmen una Hoja de Encargo especificando el trabajo contratado y las condiciones económicas.

¿CUÁNDO COBRAMOS ESA MINUTA?

La otra gran ventaja de la mayoría de los despachos que se dedican a los accidentes de tráfico es que el cliente no desembolsa previamente cantidad alguna, es decir, no hay que pagar ninguna provisión de fondos.

Esto supone una gran ventaja para todas aquellas víctimas que no disponen de medios económicos, ya que van a poder contar con el servicio exclusivo de un abogado particular, sin tener que pagar nada por adelantado.

La minuta del abogado se abona cuando el cliente ha cobrado su indemnización (sea total o parcial), es decir, cuando ya tiene el importe de la misma. El modo y manera del cobro depende de cada despacho y cada abogado, pero lo importante es que en ningún caso una víctima de accidente de tráfico se va a quedar sin poder ejercer sus derechos por no tener medios económicos.

Y, por último, un apunte fundamental: en muchas ocasiones, el particular sale gratis al cliente, gracias a la cobertura por defensa jurídica incluida en su póliza, que supone una cantidad concreta (la cuantía depende de cada compañía de seguros) que sirve para pagar los honorarios (en todo o en parte, según esa cuantía), del particular que elija el perjudicado.