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El parte de accidente o parte amistoso de accidente es un formulario que los conductores implicados en el accidente tienen la posibilidad de redactar, rellenar debidamente y firmar para confirmar las circunstancias del siniestro y definir la responsabilidad en un consenso amistoso. El hecho de no firmarlo, como veremos en este artículo, no implica directamente ningún inconveniente para la futura reclamación de la correspondiente indemnización, aunque sí puede causar que los hechos se puedan manipular y no queden definidos conforme ocurrieron.

Una de los requisitos fundamentales para tener derecho a una indemnización, es no ser el responsable absoluto del siniestro, ya sea un accidente de coche, moto, bici o atropello, la responsabilidad se demuestra con un documento que acredite la culpa, siendo necesario rellenar el parte amistoso.

 

PARTE DE ACCIDENTES DE TRÁFICO

El parte amistoso de accidente es un formulario, generalmente de color amarillo y azul, que las compañías facilitan cuando se contrata una Póliza de Seguro. Como se especifica en el propio parte, su objetivo es que los conductores implicados en el siniestro dejen constancia de los hechos ocurridos a través de un consenso amistoso, rellenando las casillas correspondientes, cumplimentando todos los datos que se requieren e incluso dibujando un pequeño croquis. La firma es esencial para que ambos conductores sellen ese “consenso” amistoso.

Realmente, el hecho de no firmarlo no supone un inconveniente directo a la futura reclamación que pueda interponerse por los daños sufridos en el accidente, aunque, si bien es cierto, muchos casos encuentran problemas en su tramitación precisamente por no haber firmado un parte amistoso y haber dejado constancia de cómo se han producido los hechos.

En LegalCar nos hemos encontrado múltiples ejemplo de casos con problemas por no haber firmado el parte amistoso. Habitualmente nuestros clientes alegan que no lo han firmado porque se fiaban del conductor contrario y solo hubo un intercambio de datos. Nos hemos llegado a encontrar casos en los que, en un accidente por alcance, tipo un choque por detrás, el conductor contrario negaba los hechos alegando que el vehículo de nuestro defendido echaba marcha atrás o cayó por la pendiente. Estos problemas se pueden evitar si se firma el parte amistoso.

El hecho de firmarlo no tiene por qué suponer ninguna ofensa para ninguno de los intervinientes en el accidente. Es simplemente un documento para dejar constancias de quién, cómo y qué interviene en el accidente.

Como hemos dicho, en numerosos casos resuelto en nuestro despacho, el parte amistoso ha supuesto una prueba vital para el devenir de la reclamación por los daños sufridos en el siniestro. Una vez firmado, el parte amistoso es una prueba irrefutable, ya que el contrario lo firma con total libertad, quedando plasmada su versión de los hechos, la cual luego no puede contradecir.

¿Qué pasa cuando ambas partes no están de acuerdos con la dinámica del accidente? Visto que no hay un parte de accidente no amistoso, lo mejor en estos casos es llamar a las autoridades competentes, que puede ser la Policía o la Guardia Civil para que estos levanten el pertinente atestado.

Las autoridades tienen competencia para conocer de los hechos ocurridos en la circulación de vehículos y contar con su ayuda y su presencia después de sufrir un siniestro puede resultar vital.

Por eso, desde LegalCar abogados instamos siempre a nuestros clientes a que después de sufrir un accidente se contacte con las autoridades. En primer lugar, porque ayudarán a los heridos, a la organización de las acciones más urgentes que deban llevarse a cabo y a controlar el tráfico de otros vehículos para aislar la zona del accidente. En segundo lugar, porque su mera intervención ya es motivo para que levanten un parte de intervención, un atestado o un informe arena.

 Estos documentos sustituyen al parte amistoso y en la mayor parte de los casos suponen una prueba irrefutable ya que en ellos las autoridades recogen la versión de los hechos de todos los intervinientes en el siniestro, las circunstancias que rodean al accidente y las versiones de los testigos, si los hubiere.

Otro consejo de nuestra parte, es que recuerdes detallar en el parte amistoso la dinámica del accidente, pues si hay dudas en este aspecto, puede representar un problema a la hora de reclamar la indemnización de los daños.

Siempre que se está involucrado en un accidente de tráfico se debe hacer el parte o llamar a las autoridades, pues si no se hace no hay forma de demostrar que el accidente ha ocurrido, por lo tanto, la víctima no podrá reclamar la indemnización.

En caso de que el conductor se haya dado a la fuga, lo primero que debes hacer es llamar a las autoridades y hacerte con los teléfonos de los testigos del accidente, pues podrás reclamar la indemnización al Consorcio de Compensación de Seguros, pero para esto debes demostrar que efectivamente el siniestro ha ocurrido con el atestado o interponiendo una denuncia.

Aunque los partes amistosos son más comunes en accidentes entre vehículos, también pueden utilizarse en caso de atropellos o accidentes con ciclistas involucrados, cuando no han sido muy graves, pero como te comentamos anteriormente, lo mejor en estos casos es llamar a las autoridades y sobre todo a urgencias para que atienda a los lesionados.

 

¿A QUÉ LLAMAMOS ACUERDO AMISTOSO?

Para entenderlo fácilmente, podemos decir que el acuerdo amistoso consiste en una solución transaccional, es decir, una solución extrajudicial a la reclamación que le puede corresponder a la víctima de un accidente de tráfico.

La predisposición o postura de la compañía de seguros siempre va a tender a llegar a un acuerdo amistoso, pero eso sí, a su manera. Es decir, ninguna aseguradora quiere que la demanden judicialmente, pero tampoco pone de su parte para llegar a un acuerdo que sea beneficioso y justo para la víctima.

Y esto es así porque en la inmensa mayoría de los casos, la compañía de seguros va a realizar una oferta que no se corresponde con la realidad de los daños y perjuicios sufridos por la víctima.

Por tanto, difícilmente se va a poder llegar a un acuerdo amistoso si la aseguradora no pone de su parte para indemnizar a la víctima como corresponde.

 

BENEFICIOS DE UN ACUERDO AMISTOSO

El principal beneficio de un acuerdo amistoso para la víctima va a ser el ahorro de tiempo y de gastos.

Para entenderlo bien, pongamos un ejemplo real de una víctima que sufre un accidente de tráfico y no es culpable exclusiva, por tanto, tiene derecho a reclamar.

Esta víctima tarda en curar de sus lesiones tres meses, durante los cuales ha permanecido de baja laboral y ha requerido pruebas médicas y rehabilitación, siendo dado de alta con secuelas.

El letrado (porque es fundamental, como hemos dicho, que sea un especialista quien se enfrente a la aseguradora defendiendo el derecho del perjudicado) realizará el oportuno requerimiento de pago a la compañía responsable.

La aseguradora dispone de tres meses para realizar una oferta o una respuesta motivada de pago. Cuando llega la oferta, resulta que (en la mayoría de los casos) no se ajusta a la realidad de los daños sufridos por esa víctima.

Y no se ajusta porque, por ejemplo, no contempla la totalidad de los días de baja que ha tenido, o no valora secuelas cuando los informes de alta demuestran que las secuelas existen.

En consecuencia, la víctima cobra su indemnización de una manera más rápida que si no se hubiera alcanzado el acuerdo amistoso, porque entonces no habría quedado más remedio que acudir a un procedimiento judicial.

Y el inconveniente principal, es que ese procedimiento judicial suele demorar mucho en el tiempo el cobro de la indemnización, porque los Juzgados son lentos y la saturación de asuntos que tienen actualmente implica que un procedimiento judicial puede alargarse como mínimo, un año y medio.

A ello le añadimos que, si se llega a un acuerdo amistoso de pago, el perjudicado se ahorra todos los gastos que implica tener que interponer una demanda contra la compañía.

 

¿CUÁNDO RECOMENDAMOS UN ACUERDO AMISTOSO?

Es decir, pongamos el caso de que el cálculo de la indemnización que correspondería a un lesionado es de 5.500 euros. Y la aseguradora ha ofrecido 4.500.

En estos casos, acudir a un procedimiento judicial por una diferencia de 1.000 euros no compensa a la víctima, porque va a tener que asumir unos gastos que es muy posible que superen los 1.000 euros de diferencia que quiere reclamar.

Se puede recomendar llegar a un acuerdo amistoso también en otros casos, como cuando la víctima quiere terminar el proceso de reclamación cuanto antes por motivos concretos, o cuando existe cierto riesgo de perder el pleito si se demanda.

En cualquier caso, cada accidente es diferente  y cada aseguradora también, y por ello hay que valorar cada caso en particular, en función de todos los factores que intervienen en el mismo.

 

LegalCar Abogados

Si has tenido un accidente de tráfico y tienes un parte amistoso o un atestado de tráfico, pero tienes dudas sobre tu responsabilidad en el siniestro, puedes ponerte en contacto con nuestros abogados para accidentes de tráfico quienes te explicarán sin ningún compromiso si tienes derecho a recibir una indemnización por tus lesiones.